Actualmente muchas organizaciones ya no se enfocan únicamente en revisar información financiera tradicional.
Las empresas peruanas están tomando decisiones comerciales cada vez más rápido. Desde la incorporación de nuevos proveedores hasta la aprobación de alianzas o evaluaciones financieras, muchos procesos que antes podían tardar días hoy necesitan resolverse en cuestión de horas.
Este cambio viene acompañado por el crecimiento sostenido del comercio electrónico y la digitalización empresarial en Perú. Según la Cámara Peruana de Comercio Electrónico (CAPECE), las ventas online en el país superaron los US$15.600 millones durante el 2024, impulsando que más empresas automaticen procesos comerciales, financieros y operativos.
En esa línea, las compañías enfrentan el reto de analizar información con mayor rapidez para reducir incertidumbre antes de concretar operaciones. Desde acuerdos con empresas que presentan inconsistencias tributarias hasta proveedores con antecedentes financieros negativos, la velocidad de los negocios está obligando a replantear la forma en que se evalúan riesgos.
Para Vicente Cruz, CEO de Sheriff, uno de los principales cambios en el mercado es que las empresas ya no solo necesitan acceder a información, sino también procesarla de manera más eficiente para tomar decisiones en menos tiempo.
“Hace algunos años los procesos de evaluación podían tardar días porque gran parte de la información debía revisarse manualmente. Hoy las empresas necesitan respuestas mucho más rápidas para poder avanzar al ritmo de las operaciones comerciales”, explicó.
Cruz señala que actualmente muchas organizaciones ya no se enfocan únicamente en revisar información financiera tradicional, sino también en detectar señales que puedan anticipar posibles contingencias antes de concretar un negocio, como inconsistencias tributarias, alertas financieras o antecedentes comerciales.
En esta situación, la automatización y el uso de inteligencia artificial están comenzando a transformar la manera en que las empresas organizan y analizan información comercial, especialmente en sectores donde las decisiones deben tomarse con rapidez.
“La IA no reemplaza la toma de decisiones, pero sí ayuda a ordenar grandes volúmenes de información y detectar señales relevantes en mucho menos tiempo. Eso permite que las empresas puedan evaluar escenarios con mayor agilidad”, indicó Cruz.
Según el ejecutivo, el principal desafío para las compañías es equilibrar velocidad con capacidad de análisis para reducir la exposición a contingencias financieras o reputacionales. “Hoy el reto ya no es solo acceder a información, sino poder interpretarla rápidamente para tomar mejores decisiones comerciales”, concluye Cruz




