Tener visibilidad sobre las ventas, el inventario y la rentabilidad permite a las empresas identificar oportunidades de mejora y fortalecer su gestión. Vender mucho no siempre es sinónimo de ganar dinero. Muchos emprendedores confunden los ingresos en la caja con la utilidad real.
Las micro y pequeñas empresas son el motor de la economía peruana: generan 10.3 millones de empleos en el Perú y aportan el 20.6% al Producto Bruto Interno (PBI), según cifras del Ministerio de la Producción. Sin embargo, detrás de la pasión de cada emprendedor por sacar adelante su negocio, existe una realidad silenciosa que opaca su esfuerzo: el desorden administrativo y la falta de control.
Para muchos negociantes, el día a día se convierte en una constante batalla contra el tiempo y la gestión de múltiples tareas que no siempre permiten tener claridad sobre el desempeño real del negocio. En ese contexto, la eficiencia operativa se vuelve un factor decisivo para sostener el crecimiento. De hecho, McKinsey & Company señala que la adopción de herramientas digitales y automatización puede incrementar la productividad de las pequeñas y medianas empresas entre un 20% y 30%, principalmente al reducir tareas manuales y permitir una mejor disponibilidad de información para la toma de decisiones.
«Uno de los principales desafíos de las MIPYMES es mantener el control de la operación sin perder de vista el crecimiento. Un negocio que no se puede medir, simplemente no puede crecer. A medida que un negocio avanza, se vuelve vital contar con tecnología en la nube que centralice las ventas, el inventario y la rentabilidad en tiempo real para decidir con total confianza”, señala Carla Follegatti, Country Manager de Bsale Perú.
En el marco del Día de las Mipymes, Bsale compartió estas recomendaciones clave durante su participación en el workshop «CEO de tu marca personal» de Daniel Bonifaz, detallando los cinco aspectos fundamentales para transformar la gestión de un negocio y dejar de trabajar a ciegas:
- Conocer el margen real de tu negocio: vender mucho no siempre es sinónimo de ganar dinero. Muchos emprendedores confunden los ingresos en la caja con la utilidad real. Conocer con precisión el margen de ganancia de cada producto te permitirá saber qué es lo que realmente sostiene el negocio y qué servicios o artículos no están rindiendo el valor esperado.
- Conocer el comportamiento de los productos: tener mercadería inmovilizada es dinero estancado que podrías usar para capital de trabajo. Es fundamental saber qué productos salen rápido para optimizar las compras y evitar gastar innecesariamente en stock que pasará meses acumulando polvo.
- Mantener el control del inventario: hacer inventario de forma manual suele postergarse por lo tedioso que resulta. La clave está en adoptar sistemas donde el stock se descuente en tiempo real de forma automática con cada venta (ya sea en tienda física o virtual). Así evitarás los quiebres de stock o las compras duplicadas.
- Reducir la carga operativa y decir adiós al papeleo: si pasas más de la mitad del día llenando cuadernos, ordenando facturas o cuadrando la caja chica, estás descuidando la estrategia comercial. Automatizar la emisión de boletas, facturas electrónicas, el control de inventario y otras tareas administrativas reduce drásticamente los errores y te devuelve horas valiosas de tu día.
- Tomar decisiones con datos en la mano: el olfato y la experiencia del emprendedor son valiosos, pero complementarlos con reportes inteligentes de ventas y flujo de caja marca la diferencia. Poder ver desde tu celular qué productos son los más vendidos o cuál es tu ranking de vendedores te ayuda a reaccionar más rápido frente a la competencia.




