DÉFICIT DE INFRAESTRUCTURA EN APURÍMAC, CUSCO Y PUNO DEBE SER ABORDADO CON INVERSIÓN DE CALIDAD

  • El promedio de acceso a redes de transporte de calidad a nivel nacional es del 35%, mientras que en Apurímac es del 34% y en Puno del 31%.

Los niveles de desarrollo de infraestructura en las regiones Apurímac, Cusco y Puno se encuentran por debajo del promedio nacional. El caso de mayor preocupación es la región Puno, donde el acceso a infraestructura de servicios básicos (electricidad, agua y desagüe) es sólo del 41%, mientras que el promedio nacional es del 70%. En tanto, el acceso a estos servicios en Apurímac y Cusco es de 62% y 65%, respectivamente.

Estas cifras fueron expuestas por el ex director general de Política de Promoción de la Inversión Privada del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) Gabriel Daly Turcke, durante la sesión descentralizada Rumbo a PERUMIN, donde se analizó la oportunidad de desarrollo territorial que ofrece la industria minera para estas regiones del sureste peruano.

Durante su ponencia, Daly advirtió además un bajo nivel de acceso a infraestructura vial pavimentada y afirmada en estas tres regiones. El promedio de acceso a redes de transporte de calidad a nivel nacional es del 35%, mientras que en Apurímac es sólo del 34% y en Puno del 31%. De las tres regiones, Cusco es la única que supera el promedio con una tasa de acceso del 42%.

A menor infraestructura más pobreza

Gabriel Daly, quien actualmente se desempeña como gerente de Política Económica y Desarrollo de la CONFIEP, explicó que en regiones con poco acceso a infraestructura la tasa de pobreza es mayor. En el caso de Puno, ésta llega a un 43%, mientras que en Apurímac y Cusco es de 28% y 22%, respectivamente. A ello se suman además aspectos como la conflictividad social, que se originan por la demanda de servicios públicos de calidad.

Aun así, advirtió que estas regiones concentran una importante cantidad de proyectos de infraestructura de relevancia para el fomento de las inversiones. Entre ellas destaca la carretera “Longitudinal de la Sierra” en Apurímac (S/ 9,862 millones), el “Aeropuerto Internacional de Chinchero” en Cusco (S/2,434 millones) y el “Mejoramiento y ampliación de los servicios de agua potable y alcantarillado” en las ciudades de Puno, Juliaca y Pucallpa (S/ 1,772 millones).

Se necesita inversión de calidad

Entre las principales propuestas expuestas para destrabar los proyectos mineros se sugirió una coordinación estrecha entre los distintos niveles de gobierno (local, regional y nacional); diseñar contratos de concesiones que sean efectivos y que no generen demoras ni arbitrajes; y contar con personal calificado y capacitado para el desarrollo de proyectos. Asimismo, se resaltó la importancia de una inversión de calidad. “Por cada dólar adicional invertido con calidad, se ahorran 7 dólares en el largo plazo”, sostuvo Daly.

Entre estos aspectos, en el marco de actividades Rumbo a PERUMIN, se ha resaltado también la necesidad de realizar un mejor aprovechamiento de los recursos provenientes del canon minero. Ello considerando que estas regiones han recaudado más de S/9,300 millones por canon y regalías en los últimos 21 años, según ha precisado el estudio “Impacto económico y social de la minería en el Perú Sureste: Apurímac, Cusco y Puno”, desarrollado por el Centro para la Competitividad y el Desarrollo (CCD) y el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP).

Cabe recordar que estas tres regiones concentran actualmente proyectos mineros por más de $10,199 millones en conjunto, que les permitiría recaudar más de S/ 3,300 millones hacia el año 2031, por conceptos de canon y regalías.