Durante la Mesa Energética Perú 2035, organizada por INDECO by Nexans, representantes de la generación, transmisión, distribución y regulación coincidieron en que el desarrollo del sector dependerá de fortalecer la institucionalidad, modernizar el marco regulatorio, cerrar las brechas de infraestructura y construir una gobernanza de largo plazo.
El futuro energético del Perú requiere mucho más que incorporar nuevas tecnologías. La estabilidad institucional, reglas claras para la inversión, infraestructura moderna y una visión de país compartida de largo plazo serán los factores que definirán la capacidad del país para garantizar un suministro eléctrico confiable y acompañar su crecimiento económico.
Ese fue el principal consenso de la Mesa Energética Perú 2035, convocada por INDECO by Nexans, un encuentro liderado por Alex García, director de la Unidad de Negocios Sur de Nexans, y que reunió a César Butrón, presidente del COES; Cristián Arratia, CEO de Conelsur; María del Pilar Matto, CEO de Celaris Energy; Pablo Morales, gerente de negocio de Pluz Energía; y Jorge Hurtado, subgerente legal de Redinter Perú, bajo la moderación del comunicador Carlos Bessombes, para analizar los desafíos que enfrentará el sistema energético peruano en los próximos diez años.
Durante el encuentro, los especialistas coincidieron en cuatro prioridades estratégicas que deberían orientar el desarrollo del sector:
- Fortalecer la estabilidad institucional. Instituciones sólidas, reglas estables y procesos predecibles que den al inversionista la confianza para comprometer capital de largo plazo. A ello se suman relaciones de confianza con las comunidades, componente clave para la sostenibilidad de los proyectos.
- Modernizar el marco regulatorio. Una normativa a la altura de los cambios del sector, que habilite los contratos de suministro de largo plazo, el almacenamiento de energía, la generación distribuida y una gestión más eficiente de la demanda que facilite la incorporación de nuevas inversiones.
- Impulsar la infraestructura que exige la transición. La expansión oportuna de las redes de transmisión y distribución para integrar nuevas fuentes de generación, atender el crecimiento de la demanda y reforzar la confiabilidad del sistema eléctrico nacional.
- Construir una gobernanza con visión de largo plazo. Un espacio permanente de coordinación entre el Estado y el sector privado, con prioridades, responsabilidades y seguimiento definidos, que asegure que las decisiones estratégicas trasciendan los ciclos políticos.
«La transición energética se gana o se pierde en las redes. La infraestructura eléctrica no es un costo, sino la plataforma que hace posible la inversión, la competitividad y el desarrollo del país», afirmó Alex García, director de la Unidad de Negocios Sur de Nexans.
Para García, esas prioridades apuntan a una misma idea de fondo. «El futuro energético del Perú no se definirá únicamente por la tecnología que incorporemos, sino por las decisiones que tomemos hoy para fortalecer nuestras instituciones, desarrollar infraestructura y generar condiciones que atraigan inversiones de largo plazo», sostuvo.
Con más de 74 años de trayectoria, INDECO by Nexans ha acompañado los principales proyectos energéticos y de infraestructura del país y la región —del nuevo aeropuerto Jorge Chávez y el hospital de Cajamarca al parque eólico Punta Lomitas y un proyecto solar en Moquegua que aportará más de 580 GWh al año—, experiencia que hoy la lleva a impulsar espacios de diálogo como esta Mesa.




