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viernes, agosto 28, 2026
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Corredor Bioceánico reduciría hasta 40% los costos logísticos

El proyecto que conecta Brasil, Paraguay, Argentina, Bolivia y Chile podría reducir hasta 15 días los tiempos de transporte y generar ahorros de hasta US$1.000 por contenedor, según un informe del Foro Económico Mundial y la CEPAL.

La necesidad de conectar las zonas productoras de minerales críticos con plantas de procesamiento y puertos se ha convertido en uno de los principales desafíos logísticos para América Latina. En este escenario, el Corredor Bioceánico de Capricornio aparece como una de las iniciativas con mayor potencial para mejorar la conectividad regional, con reducciones estimadas de entre 30% y 40% en los costos logísticos y hasta 15 días menos en los tiempos de transporte.

Las estimaciones forman parte del informe Advancing Latin America’s Critical Minerals Potential, elaborado por el Foro Económico Mundial en colaboración con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL. El documento recoge nueve meses de consultas con más de 120 especialistas de 30 países y analiza principalmente las oportunidades y desafíos de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, México y Perú.

El reporte identifica seis áreas prioritarias para fortalecer las cadenas regionales de minerales críticos: infraestructura, tecnología e innovación, financiamiento, políticas, impacto social y talento. Dentro de este diagnóstico, el transporte y la logística ocupan un lugar central debido a su impacto sobre los costos, los tiempos de traslado y la capacidad de la región para generar mayor valor a partir de sus recursos.

Corredor Bioceánico permitiría reducir costos y tiempos

El estudio utiliza al Corredor Bioceánico de Capricornio como un caso concreto del potencial que tiene una mayor integración de la infraestructura regional. La iniciativa busca conectar el sur de Brasil con el norte de Chile mediante una red que involucra a los países atravesados por el corredor y facilita el acceso hacia el Pacífico.

De acuerdo con las estimaciones incluidas en el informe, el proyecto podría reducir entre 30% y 40% los costos logísticos, además de disminuir hasta en 15 días los tiempos de transporte. Los ahorros asociados al comercio podrían alcanzar entre US$800 y US$1.000 por contenedor.

El potencial del corredor no depende únicamente de la construcción o ampliación de carreteras. El informe considera también la integración ferroviaria y fluvial, la modernización de puertos, la expansión de rutas y las mejoras en conectividad energética y digital.

A ello se suma la necesidad de facilitar los procesos en frontera mediante el intercambio electrónico de datos, la armonización de procedimientos aduaneros y una mayor coordinación de las regulaciones vinculadas al transporte.

En Argentina, el reporte destaca la culminación prevista del último tramo de la Ruta Nacional 51, que permitirá mejorar la conexión de Salta con los puertos chilenos. Esta infraestructura podría facilitar la salida de minerales como litio y cobre hacia los mercados asiáticos, mientras que Brasil tendría oportunidades para aprovechar el corredor en sus flujos agrícolas.

América Latina enfrenta una brecha logística

El diagnóstico del Foro Económico Mundial va más allá del Corredor Bioceánico. El informe advierte que la limitada conectividad entre los países latinoamericanos incrementa los costos y dificulta que las operaciones mineras puedan escalar de manera eficiente.

El documento toma como referencia el Logistics Performance Index 2023 del Banco Mundial, según el cual América Latina y el Caribe registran un promedio de 2,64 puntos, frente a los 3,6 puntos de los países de la OCDE. El indicador considera factores como la eficiencia aduanera, la calidad de la infraestructura relacionada con el comercio y el transporte y el desempeño de los servicios logísticos.

Esta brecha adquiere mayor importancia debido al peso de América Latina en el mercado mundial de minerales. La región representa aproximadamente 40% de la producción minera mundial de cobre y cerca del 30% de la producción de litio, dos recursos considerados estratégicos para la electrificación, las redes eléctricas y las baterías.

Sin embargo, la producción de estos minerales no garantiza por sí sola una mayor participación latinoamericana en las etapas de mayor valor de las cadenas productivas.

El informe recoge estimaciones de la OCDE que señalan que 62% de las exportaciones de minerales críticos de América Latina y el Caribe corresponde a materias primas, mientras que el 38% restante corresponde a productos procesados.

Infraestructura para conectar las cadenas de minerales

Ante esta situación, una de las propuestas planteadas consiste en desarrollar corredores logísticos de uso compartido que permitan conectar las zonas mineras con plantas de procesamiento, grandes vías de transporte y terminales portuarias.

El objetivo es superar una visión fragmentada de la infraestructura y desarrollar conexiones que respondan a las necesidades de cadenas productivas que atraviesan diferentes países.

El informe plantea que minerales como litio, cobre, níquel, manganeso y grafito necesitan integrarse con capacidades de procesamiento, manufactura, proveedores, energía e infraestructura logística. La cooperación entre países permitiría aprovechar las especializaciones existentes y construir cadenas regionales más completas.

Entre las posibilidades identificadas figura un cluster de litio entre Argentina, Bolivia y Chile, otro de cobre entre Chile y Perú y un polo industrial de imanes en Brasil. La infraestructura transfronteriza tendría un papel importante para conectar estas capacidades.

En este escenario, el Corredor Bioceánico de Capricornio representa un ejemplo de cómo la integración de carreteras, ferrocarriles, puertos, sistemas de información y procedimientos fronterizos puede modificar los costos y tiempos asociados al comercio regional.

El desafío para América Latina, según el diagnóstico del informe, no pasa únicamente por incrementar la producción de minerales críticos, sino también por desarrollar las conexiones necesarias para transportarlos, procesarlos e incorporarlos de manera más eficiente a las cadenas regionales y globales.