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Cómo evitar sobrecostos en proyectos mineros de Colombia

Las decisiones tempranas que impactan el presupuesto de la minería colombiana.

Muchos de los sobrecostos que enfrentan los proyectos mineros en Colombia no se originan durante la construcción ni cuando la operación entra en marcha, sino mucho antes. De acuerdo con especialistas del sector, errores en la definición de equipos, la integración de procesos y la planificación temprana continúan siendo algunas de las principales causas de desviaciones presupuestales y problemas operacionales en la industria.

A medida que los proyectos mineros se vuelven más complejos, la ingeniería temprana deja de ser solo una etapa técnica y pasa a transformarse en un factor vital para la eficiencia de la operación. Esto cobra especial relevancia al considerar el CAPEX minero, término que hace referencia a las inversiones de capital destinadas a la construcción y puesta en marcha de una operación, incluyendo infraestructura, plantas de procesamiento, maquinaria y equipos. Una planificación adecuada puede marcar la diferencia entre mantener estos costos bajo control o enfrentar sobrecostos.

“Muchas veces el problema no es el equipo en sí, sino cómo fue definido e integrado al proceso desde etapas tempranas. Ahí es donde empiezan gran parte de las desviaciones de CAPEX y los problemas operacionales posteriores”, señala Lennin Graterol, Gerente de Capital Equipment de Multotec.

Cinco errores recurrentes que siguen impactando costos, plazos y continuidad operacional en minería:

  1. Definir equipos con información operacional insuficiente: Uno de los errores más frecuentes es seleccionar equipos o definir criterios operacionales con información incompleta sobre el comportamiento real del proceso. Variables como capacidad efectiva, características del material, mantenibilidad o condiciones reales de operación muchas veces se validan demasiado tarde, generando ajustes de ingeniería y mayores costos durante la ejecución.
  2. Ingeniería conceptual desconectada de la operación futura: En etapas tempranas, el foco suele estar puesto en cumplir capacidad o CAPEX objetivo, dejando en segundo plano aspectos críticos para la operación futura. Factores como accesibilidad para mantenimiento, disponibilidad de repuestos, seguridad operacional o facilidad de integración pueden terminar afectando la disponibilidad de los equipos y elevando los costos operativos.
  3. Evaluar equipos solo por inversión inicial: En proyectos mineros, reducir CAPEX inicial no siempre significa optimizar el negocio. Seleccionar soluciones únicamente por costo de adquisición puede generar impactos posteriores en consumo energético, mantenibilidad, disponibilidad mecánica o frecuencia de intervención. “Hoy la conversación ya no debería centrarse solo en cuánto cuesta comprar un equipo, sino en cuánto cuesta operarlo y mantenerlo durante toda su vida útil”, comenta Graterol.
  4. Incorporar proveedores especializados demasiado tarde: En muchos proyectos, los proveedores de equipos son integrados recién en etapas avanzadas, cuando gran parte de las decisiones ya fueron tomadas. Esto limita la posibilidad de aportar experiencia aplicada sobre integración, mantenibilidad y optimización operacional. La participación temprana de especialistas permite validar supuestos y reducir cambios posteriores que suelen impactar tanto el CAPEX como los cronogramas.
  5. Cambios tardíos en layout e integración de proceso: Modificar layouts, piping, estructuras o configuraciones de equipos en etapas avanzadas suele generar uno de los impactos más costosos durante la ejecución. Mientras más tarde ocurre el ajuste, mayor es el impacto económico y operacional del cambio.

Para Graterol, uno de los principales desafíos actuales en minería es cambiar la forma en que se aborda la ingeniería temprana de procesos y equipos. “El objetivo no debería ser simplemente reducir CAPEX, sino reducir la incertidumbre. Las mejores decisiones son aquellas que consideran no solo la inversión inicial, sino también la operación futura, la mantenibilidad y la capacidad de adaptación del sistema”, indica.

En este contexto, herramientas como la simulación de procesos, el análisis de riesgos, la integración temprana entre disciplinas y la colaboración con proveedores especializados están tomando cada vez más relevancia.