Aunque solo el 7% de trabajadores en el Perú planea invertir su gratificación, definir un propósito antes de recibirla puede marcar la diferencia para las finanzas personales.
En el Perú, la gratificación de julio llegará para muchos trabajadores como un alivio frente a compromisos financieros pendientes. No obstante, según el último estudio Gratificación de Bumeran, el 35% destinará este ingreso al pago de deudas y créditos, mientras que el 25% planea ahorrarlo y solo el 7% lo utilizará para invertir.
Regulada por la Ley N.º 27735, la gratificación es un beneficio que reciben los trabajadores del régimen privado en julio y diciembre. En ese contexto, puede convertirse en una oportunidad para reducir deudas, anticipar gastos importantes y fortalecer el respaldo financiero del hogar. Sin embargo, cuando se mezcla de inmediato con la cuenta del sueldo, es más probable que se consuma en gastos cotidianos o compras impulsivas.
Pero, en la práctica, ¿qué decisiones pueden ayudar a aprovechar mejor este ingreso? Milagros Latuf, Gerente Técnico de Productos Vida en La Positiva Seguros, comparte cinco recomendaciones para usar la gratificación de manera más estratégica:
- Dale una función antes de recibirla: Antes de que el dinero llegue a la cuenta, define qué rol cumplirá: reducir presión financiera, cubrir gastos próximos, fortalecer un fondo de respaldo o iniciar una alternativa de inversión. Esta decisión ayuda a evitar que se use de manera automática en los consumos del día a día.
- Paga deudas, pero sin quedarse sin liquidez: Reducir deudas puede ser una buena decisión, sobre todo si tienen intereses altos. No obstante, destinar todo el monto a este fin puede dejarte sin margen ante una emergencia. Lo recomendable es priorizar las obligaciones más costosas y conservar una parte disponible.
- Separa el dinero de tu cuenta principal: Si la gratificación permanece en la misma cuenta donde se pagan taxis, delivery, salidas o compras pequeñas, es más difícil controlar cuánto se gasta. Separar una parte desde el inicio permite asignarle un objetivo claro y reducir el riesgo de que desaparezca sin notarlo.
- Haz un presupuesto de gastos próximos: Antes de usar la gratificación, identifica los pagos importantes que ya sabes que llegarán en los próximos meses, como seguros, salud, educación, mantenimiento del hogar o del vehículo. Ordenarlos en una lista o tabla simple te permitirá reservar un monto específico para cada concepto, aliviar tu presupuesto mensual y evitar recurrir luego a tarjetas de crédito o préstamos.
- Haz que una parte empiece a generar valor: La gratificación también puede ser el punto de partida para una inversión conservadora. Para ello, se pueden evaluar alternativas como depósitos a plazo fijo, fondos mutuos conservadores o seguros de vida con componente de inversión, como el Seguro Renta Particular o el Seguro Vida Inversión. Antes de decidir, es importante revisar la liquidez, el nivel de riesgo y que la entidad esté supervisada.
“Muchas veces la gratificación no desaparece por una gran compra, sino por varias decisiones pequeñas que no fueron planificadas. Por eso, la recomendación no es dejar de usar este ingreso, sino asignarle un propósito desde el inicio. Incluso una distribución simple puede ayudar a reducir deudas, mantener liquidez y empezar a construir protección financiera”, concluye Latuf.
Como parte de su compromiso con la educación financiera, La Positiva Seguros recomienda tomar decisiones acordes a las necesidades reales de cada hogar. Así, la gratificación puede dejar de ser un ingreso de pocos días y convertirse en una herramienta para fortalecer la estabilidad económica.



