El 17% de empresas del sector minero son vulnerables a ciberataques, según McKinsey & Company. Esto posiciona a la minería como uno de los sectores más atacados del país, junto con banca y telecomunicaciones.
La minería avanza hacia un modelo cada vez más digital, automatizado y conectado. Sin embargo, esta evolución también ha incrementado su exposición a ciberamenazas, convirtiendo al sector en uno de los principales objetivos de los ciberdelincuentes. Hoy, una brecha de seguridad no solo representa un incidente informático, sino el riesgo de paralizar operaciones, afectar la producción y generar pérdidas millonarias.
De acuerdo con un estudio de McKinsey & Company, el 17% de los ciberataques en el Perú están dirigidos al sector minero, lo que evidencia la creciente vulnerabilidad de esta industria. En esa misma línea, la Encuesta Global de Minería de Claroty (2024) revela que el 70% de las empresas ha registrado pérdidas superiores a US$100,000 como consecuencia de ataques cibernéticos.
Este escenario ha llevado a que la ciberseguridad deje de ser un aspecto exclusivamente técnico para convertirse en una prioridad estratégica del negocio. “La ciberseguridad se consolida como un habilitador clave para garantizar la continuidad operativa, es decir, que las operaciones puedan seguir funcionando sin interrupciones; proteger la soberanía digital, asegurando el control de los datos y plataformas; y sostener la escalabilidad”, comentó Juan Fernando Mejía, Director de Ingeniería y Expansión Perú.
El desafío actual ya no es solo reaccionar ante incidentes, sino anticiparse a ellos. Según EY, el 71% de las empresas mineras y metalúrgicas reportaron un incremento en ataques cibernéticos disruptivos en los últimos 12 meses, reflejando el creciente nivel de exposición del sector. En este contexto, el mercado viene desarrollando soluciones especializadas que permiten monitoreo continuo, detección proactiva y respuesta en tiempo real.
Un ejemplo de esta evolución es el SOC (Security Operations Center) de InterNexa, un centro de monitoreo y respuesta que integra tecnologías avanzadas como inteligencia artificial y machine learning, junto con analítica en tiempo real. Estas capacidades permiten identificar amenazas en endpoints, entornos cloud y redes industriales, y responder de manera oportuna y efectiva. En Perú, este SOC ya se encuentra habilitado con recursos locales, lo que permite brindar un soporte más cercano, ágil y contextualizado a las necesidades del mercado, fortaleciendo tanto la gestión de la ciberseguridad como el acompañamiento a la fuerza comercial y a los clientes.
“Anticiparse a las amenazas y fortalecer las capacidades de defensa no es opcional, es imperativo. En un entorno cada vez más digital, la ciberseguridad es un requisito indispensable para garantizar la continuidad operativa y el crecimiento sostenible de la industria minera”, concluyó el ejecutivo.





