La iniciativa, aún en fase de evaluación, busca reemplazar el sistema de transbordadores entre el continente y Tierra del Fuego, con el objetivo de impulsar la integración logística, el turismo y el desarrollo económico del extremo sur.
Chile analiza uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos para el extremo austral de América del Sur: la construcción de un túnel submarino bajo el Estrecho de Magallanes. La propuesta apunta a establecer una conexión permanente entre el continente y la Isla Grande de Tierra del Fuego, fortaleciendo la conectividad regional y generando un impacto en el comercio, el transporte y el turismo.
Una obra estratégica para el desarrollo del extremo sur
La iniciativa es impulsada por autoridades de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, junto con la Asociación de Gobernadores del Extremo Austral, quienes consideran que esta infraestructura permitiría reducir el aislamiento de una de las zonas más australes del continente.
El proyecto contempla unir el sector de Punta Delgada con Bahía Azul, reemplazando el actual sistema de ferris que opera en la Primera Angostura del Estrecho de Magallanes y cuya continuidad suele verse afectada por las condiciones climáticas, especialmente los fuertes vientos y el intenso oleaje.
Conectividad permanente para impulsar la economía regional
De concretarse, el túnel ofrecería una conexión terrestre permanente entre el continente sudamericano y la Isla Grande de Tierra del Fuego, facilitando el transporte de personas y mercancías durante todo el año.
Las autoridades promotoras sostienen que una infraestructura de este tipo contribuiría a mejorar la competitividad logística, fortalecer el comercio regional, dinamizar el turismo y ampliar las oportunidades de desarrollo económico en una zona considerada estratégica para Chile.
La longitud estimada del túnel oscila entre 3,7 y 4 kilómetros, aunque el diseño definitivo aún no ha sido definido.
El proyecto continúa en etapa de evaluación
Pese al interés que genera la iniciativa, el proyecto todavía no cuenta con un diseño de ingeniería definitivo ni con financiamiento aprobado.
De acuerdo con información del Ministerio de Obras Públicas de Chile y del Gobierno Regional de Magallanes, la propuesta permanece en una fase preliminar de evaluación técnica.
Entre los principales desafíos identificados figuran la profundidad del Estrecho de Magallanes, las complejas condiciones meteorológicas de la zona y el volumen de tránsito proyectado, factores que deberán analizarse antes de definir su viabilidad económica y técnica.
Por el momento, las autoridades no han anunciado una fecha para el inicio de las obras.




