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viernes, septiembre 4, 2026
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Chile busca abrir nueva ruta comercial entre Punta Arenas y Malvinas

La conexión marítima apunta a captar el abastecimiento de las islas y generar nuevas oportunidades para la economía de Magallanes.

Chile avanza hacia la creación de una nueva vía comercial marítima entre Punta Arenas, en la región de Magallanes, y Puerto Argentino, en las Islas Malvinas. El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, confirmó la firma de un contrato entre la Corporación de Desarrollo de Islas Malvinas y la naviera chilena Easter Island para establecer esta conexión.

La iniciativa busca disputar a Uruguay parte del abastecimiento de las islas. La ruta desde Punta Arenas contempla unos 1.000 kilómetros por mar, aproximadamente la mitad de la distancia respecto del trayecto desde Uruguay, una diferencia que podría traducirse en menores costos logísticos y abrir nuevas oportunidades para proveedores de la región de Magallanes.

De acuerdo con Radonich, las Islas Malvinas tienen un poder de compra de US$20 millones anuales, lo que convierte a este mercado en una oportunidad para la economía regional chilena.

Primer viaje comercial está previsto para noviembre

El primer viaje de la nueva ruta ya está programado para noviembre y contempla el traslado de alimentos, frutas y verduras, vinos, materiales de construcción, gas licuado y repuestos.

Como parte del proceso para desarrollar nuevos negocios, el 28 de este mes llegará a Punta Arenas una delegación de 25 empresarios ingleses, quienes sostendrán reuniones con proveedores chilenos.

El proyecto no es completamente nuevo. La naviera Easter Island ya había anunciado el acuerdo en julio, pero su confirmación adquiere especial relevancia debido al contexto actual de las relaciones entre Chile y Argentina.

Una oportunidad comercial que revive para Magallanes

Radonich recordó que, después de que Chile suscribiera en 2011 la declaración del Mercosur que prohibió la recalada de barcos con bandera de las islas en los puertos de los países firmantes, Magallanes dejó de percibir unos US$300 millones.

El alcalde descartó que la nueva operación represente un conflicto, al considerar que se trata de un acuerdo entre privados y señalar que la embarcación encargada de cubrir la ruta utilizará otra bandera.

La eventual recuperación de este flujo comercial permitiría a Punta Arenas fortalecer su posición como punto logístico del extremo sur de Chile y ampliar las oportunidades para empresas locales vinculadas con el abastecimiento y los servicios asociados al transporte marítimo.

Argentina podría cuestionar la nueva conexión

El desarrollo de esta ruta llega en un momento especialmente sensible para Chile y Argentina. Los presidentes José Antonio Kast y Javier Milei habían recientemente buscado recomponer la relación bilateral después del último impasse territorial y reafirmaron el respaldo de Chile a la posición argentina sobre las Islas Malvinas.

Sin embargo, la nueva conexión comercial podría generar diferencias debido a las restricciones que Argentina mantiene sobre la navegación entre su territorio continental y las islas.

El Decreto 256, dictado por Argentina en febrero de 2010, establece la necesidad de contar con autorización previa para los buques que naveguen entre el territorio continental argentino y las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.

A su vez, la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar reconoce el derecho de navegación de los buques sin carga militar por la Zona Económica Exclusiva.

Excomandante de la Armada chilena advierte posibles problemas

El excomandante en jefe de la Armada de Chile, Julio Leiva, sostuvo que la nueva ruta comercial probablemente generará problemas con Argentina. Según explicó, la iniciativa representa una respuesta para permitir nuevamente el libre comercio entre Punta Arenas y las islas.

Leiva consideró además que la Cancillería chilena debería tener previsto cómo abordar las posibles consecuencias de la operación, debido a que las conversaciones para establecer esta conexión difícilmente pudieron mantenerse fuera del conocimiento de las autoridades.

El exuniformado señaló también que no existen incidentes serios entre ambos países derivados del Decreto 256, aunque recordó que existen multas cursadas que no habrían sido pagadas. Asimismo, sostuvo que la norma argentina se aplica de manera relativamente flexible porque podría no estar plenamente alineada con el derecho internacional marítimo.

Para Chile, la nueva ruta representa una oportunidad para recuperar actividad comercial en Magallanes y acceder a un mercado que actualmente depende en buena medida de otras vías de abastecimiento. Para Argentina, en cambio, el proyecto plantea un nuevo escenario en torno a las restricciones que mantiene sobre las conexiones marítimas con las islas.