El Brent supera nuevamente los US$90 por barril ante la escalada militar entre Estados Unidos e Irán y las restricciones al tránsito de buques por el Estrecho de Ormuz, elevando la prima de riesgo sobre el mercado energético.
El petróleo comienza la semana con fuertes avances después de una nueva escalada militar entre Estados Unidos e Irán. Al momento de esta redacción, el Brent sube 3,58% hasta US$91,25 por barril, mientras el WTI avanza 3,55% hasta US$86,36, devolviendo al mercado parte de la prima de riesgo que había comenzado a moderarse durante las últimas sesiones.
El movimiento responde principalmente a los nuevos ataques estadounidenses sobre la isla iraní de Larak y a la posterior represalia de Teherán contra bases militares de Estados Unidos en Jordania. La ubicación de los ataques resulta especialmente relevante para el mercado energético: Larak se encuentra dentro del Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas petroleras del mundo.
El tránsito continúa lejos de la normalidad. Durante el fin de semana, el número de buques de materias primas visibles atravesando el estrecho cayó hasta apenas cinco por día, mientras también se reportó que un petrolero fue alcanzado por un proyectil cuando ingresaba a la zona durante el sábado.
Este escenario vuelve a demostrar que el principal riesgo para el petróleo no está solamente en la producción iraní, sino en la capacidad efectiva de transportar crudo desde todo el Golfo Pérsico. Mientras Ormuz permanezca operando de manera limitada, cualquier ataque cercano a la ruta puede generar movimientos importantes en cuestión de horas, incluso si la infraestructura petrolera directamente afectada es limitada.
A la escalada militar se suma la presión económica de Washington, después de que el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, anticipara nuevas sanciones secundarias contra Irán, agregando presión sobre las exportaciones del país.
Desde mi punto de vista, el petróleo vuelve a entrar en una etapa donde la geopolítica tendrá mayor peso que los fundamentos tradicionales de corto plazo. El Brent nuevamente sobre US$90 confirma que el mercado está dispuesto a pagar una prima adicional mientras exista riesgo de nuevos ataques, pero todavía no estamos frente a una interrupción total del suministro. Esa diferencia es importante para no interpretar el movimiento actual como el comienzo automático de una escalada sostenida de precios.
Mientras el Brent permanezca sobre US$90 y continúen las restricciones marítimas, considero que US$95 será la siguiente referencia relevante. Una reducción de las hostilidades acompañada por avances concretos para normalizar el tránsito, en cambio, podría retirar rápidamente parte de la prima incorporada durante esta jornada.
Por ahora, el punto determinante sigue siendo Ormuz. Mientras el tránsito permanezca restringido y los ataques se produzcan cada vez más cerca de una ruta fundamental para el suministro mundial, el petróleo tendrá dificultades para desprenderse de la prima geopolítica que nuevamente llevó al Brent sobre US$90 por barril.
Sergio Cisternas, Analista de mercados EBC Financial Group




