El Brent acumula un avance cercano al 15% semanal y roza los US$110 por barril, impulsado por las restricciones al transporte de crudo en Medio Oriente y el mayor riesgo de interrupciones prolongadas del suministro.
El petróleo cierra una semana marcada por una fuerte aceleración de los precios, con el Brent cotizando este viernes en torno a US$109 por barril y acumulando un avance cercano al 15% semanal. El crudo llegó incluso a rozar los US$110, después de saltar más de 6% durante la jornada del jueves, mientras el WTI se mantiene sobre US$103. Ambos contratos terminarían una semana por encima de los US$100 por primera vez desde mediados de mayo y acumulan más de 30% de recuperación desde los mínimos registrados a comienzos de agosto.
La magnitud del movimiento refleja un cambio importante en la percepción del mercado. Durante buena parte de los últimos meses, los episodios de escalada entre Estados Unidos e Irán generaban movimientos bruscos pero relativamente acotados en el crudo. Esta semana la situación fue diferente: los ataques comenzaron a afectar simultáneamente a petroleros, rutas marítimas e infraestructura energética, aumentando el riesgo de una interrupción más prolongada del suministro.
Uno de los principales focos continúa siendo el Estrecho de Ormuz. El tránsito cayó este jueves a solamente siete embarcaciones, desde 11 durante la jornada anterior y frente a un promedio de 15 durante los últimos diez días. Antes del comienzo de la guerra, por esta ruta circulaban aproximadamente 125 grandes embarcaciones comerciales diariamente, incluyendo petroleros, buques de gas, graneleros y portacontenedores. Además, alrededor del 20% del suministro diario mundial de petróleo y gas natural licuado está asociado a este corredor.
La presión se ha extendido además hacia otras partes de la infraestructura energética regional. Los ataques contra petroleros e instalaciones energéticas saudíes, junto con las nuevas amenazas sobre el tráfico del Mar Rojo, aumentaron la incertidumbre sobre las rutas disponibles para transportar crudo desde Medio Oriente.
A esto se suma un mercado que ya viene mostrando menor disponibilidad de producción. La oferta de la OPEP cayó aproximadamente 640 mil barriles diarios durante agosto, mientras el organismo redujo nuevamente su previsión de crecimiento de la demanda mundial para 2026 hasta 380 mil barriles diarios. Es decir, incluso con una perspectiva de consumo menos dinámica, el mercado está privilegiando actualmente el riesgo inmediato sobre la oferta.
Desde mi perspectiva, el avance semanal cercano al 15% es probablemente más relevante que el hecho aislado de haber superado los US$100. El mercado está comenzando a incorporar la posibilidad de que las dificultades para transportar petróleo desde Medio Oriente duren más tiempo de lo inicialmente previsto. Mientras Ormuz continúe operando con un tráfico tan reducido y aparezcan nuevos riesgos en el Mar Rojo, será difícil eliminar completamente esta prima geopolítica.
En este escenario, si las restricciones físicas persisten, considero posible que el Brent logre consolidarse sobre los US$110 por barril. Una recuperación sostenida del tráfico marítimo y una disminución de los ataques, en cambio, serían necesarias para retirar parte de la prima acumulada durante las últimas sesiones.
El avance cercano al 15% de esta semana muestra que el mercado ya no está reaccionando únicamente a titulares geopolíticos, sino incorporando la posibilidad de una restricción física más prolongada. Mientras el tráfico por Ormuz permanezca deprimido y las rutas alternativas enfrenten nuevos riesgos, esa prima difícilmente desaparecerá del precio del petróleo.
Sergio Cisternas, Analista de mercados EBC Financial Group




