Una mensualidad más baja puede aliviar el presupuesto, pero no siempre significa que la deuda costará menos
Una llamada, un mensaje o una notificación puede traer una propuesta tentadora: trasladar una deuda a otra entidad y empezar a pagar una cuota mensual más baja. Para quien busca ordenar sus gastos, la oferta puede parecer conveniente desde el primer momento. Sin embargo, reducir la cuota no siempre implica reducir el costo de la deuda.
Detrás de una mensualidad menor puede haber una tasa más baja, pero también un plazo más largo. Por eso, antes de aceptar una compra de deuda, conviene revisar cuánto falta pagar con el crédito actual y cuánto se desembolsará finalmente con la nueva propuesta.
«Una cuota menor puede hacer más manejables los pagos del mes, pero no basta para saber si la oferta conviene. Antes de trasladar una deuda es importante revisar cuánto falta pagar, las condiciones de la nueva propuesta y durante cuánto tiempo se mantendrá la obligación», explica Martha Chuquista, Gerente de Producto & Marketing de Equifax Perú – Infocorp.
La cuota baja, pero el costo final puede subir
Por ejemplo, una persona mantiene una deuda pendiente de S/10,000 que deberá pagar durante los próximos 12 meses, con una TEA de 25%. Considerando únicamente capital e intereses, las cuotas serían de aproximadamente S/938 y el pago acumulado bordearía los S/11,262.
Si otra entidad ofrece trasladar esos S/10,000 a una TEA menor, de 18%, pero amplía el plazo a 24 meses, la cuota bajaría a aproximadamente S/493. Pese a ello, el desembolso acumulado sería cercano a S/11,828.
El cálculo es referencial y no incorpora seguros ni otros cargos. El ejemplo permite observar que ampliar el plazo puede reducir considerablemente la cuota mensual, pero elevar el monto final pagado.
Antes de aceptar una compra de deuda, Equifax recomienda:
- Comparar la TCEA: revisar este indicador permite conocer mejor el costo del financiamiento, pues considera los intereses y otros cargos aplicables al crédito.
- Revisar el nuevo plazo: comparar cuántos meses faltan para terminar de pagar el crédito actual frente a la duración de la nueva obligación.
- Calcular el total por pagar: contrastar cuánto queda por desembolsar con el cronograma vigente y cuánto se pagaría en total con la nueva propuesta.
- Considerar los seguros y otros cargos: estos pueden hacer que dos ofertas aparentemente similares terminen teniendo costos diferentes.
- Verificar la cancelación de la deuda anterior: una vez realizado el traslado, revisar que no haya quedado ningún saldo pendiente con la entidad anterior.
Si la cuota actual resulta difícil de asumir, reducirla puede hacer más manejable el presupuesto mensual y facilitar el cumplimiento de los pagos. En cambio, cuando el objetivo es reducir el costo del crédito, conviene prestar especial atención a la TCEA, el plazo y el monto total que se terminará pagando.
«Antes de aceptar una compra de deuda conviene pedir el cronograma completo y compararlo con el crédito vigente. Una cuota más baja puede ser conveniente, pero es importante revisar durante cuánto tiempo se pagará y cuál será el costo final», añadió Chuquista.




