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lunes, septiembre 7, 2026
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FENPETROL exige precisar el alcance de las 1,639 observaciones en la refinería talara y pide retomar análisis forense

La Federación Nacional de Trabajadores Petroleros del Perú advierte que una observación normativa no puede presentarse automáticamente como un desperfecto crítico y demanda una investigación integral sobre el diseño, construcción, supervisión, contratación y puesta en marcha de la Nueva Refinería Talara.

La Federación Nacional de Trabajadores Petroleros del Perú (FENPETROL) considera necesario realizar una revisión técnica, documentada y objetiva de las 1,639 observaciones identificadas en la Nueva Refinería Talara, luego de la información difundida por un diario de circulación nacional, debido a que presentarlas genéricamente como “1,600 desperfectos” puede generar una interpretación equivocada sobre la situación real de la instalación.

FENPETROL no plantea desconocer las observaciones formuladas por los organismos de supervisión. Por el contrario, considera que cada una debe ser identificada, clasificada y transparentada, precisando su naturaleza, nivel de criticidad, responsable, situación actual y fecha comprometida para su levantamiento.

Una observación documental, de ingeniería, construcción, garantía o cumplimiento normativo no tiene necesariamente la misma gravedad que una falla que comprometa la integridad mecánica de un equipo, la seguridad de un proceso o la integridad de los trabajadores.

Diferenciar mantenimiento, ajustes y fallas

FENPETROL considera indispensable tomar en cuenta que la Nueva Refinería Talara se encuentra en un proceso de estabilización y consolidación de sus operaciones. Por ello, deben diferenciarse las observaciones derivadas de la puesta en marcha, documentación pendiente, ajustes operativos y mantenimiento programado de aquellas que representen condiciones de riesgo.

Petroperú ha informado que durante 2025 se realizaron trabajos destinados a incrementar la confiabilidad de diversas unidades y eliminar restricciones operativas. Asimismo, la Unidad de Flexicoking (FCK) tuvo una parada programada para ejecutar trabajos de mantenimiento.

Una parada de mantenimiento no puede ser presentada automáticamente como consecuencia de una falla, pues las instalaciones industriales requieren intervenciones periódicas de acuerdo con programas de integridad de activos y recomendaciones de fabricantes.

Del mismo modo, operar una unidad por debajo del 100% de su capacidad no implica necesariamente una limitación técnica, ya que los niveles de procesamiento dependen también de las características del crudo, los planes de refinación, las condiciones de mercado y la estrategia operativa.

Precisar el origen de cada evento

FENPETROL considera necesario diferenciar técnicamente los eventos asociados a la Unidad de Flexicoking de aquellos ocurridos en otras instalaciones.

No corresponde atribuir a la FCK una “explosión” si el evento referido ocurrió en una caldera perteneciente a una unidad o instalación tercerizada diferente. Cada sistema tiene características, funciones y responsabilidades distintas.

Esto no significa minimizar ningún incidente. Todo evento debe ser investigado, sus causas determinadas y las responsabilidades establecidas cuando corresponda.

Responsabilidades: revisar toda la cadena del proyecto

La Federación considera que tampoco corresponde trasladar automáticamente a Petroperú la responsabilidad por todos los aspectos técnicos relacionados con la construcción de la Nueva Refinería Talara.

La planta principal fue construida por Técnicas Reunidas, mientras que unidades auxiliares fueron ejecutadas y ensambladas por Cobra. Además, cada unidad de proceso cuenta con su respectivo licenciatario tecnológico; en el caso de la FCK, es ExxonMobil.

Por ello, ante cualquier eventual deficiencia de diseño, construcción, montaje, integración, garantía o desempeño, debe establecerse técnicamente qué empresa intervino, qué obligación contractual tenía, qué estándar debía cumplir y cuándo se produjo la eventual deficiencia.

La Memoria 2025 de Petroperú registra controversias y procesos arbitrales vinculados con Cobra y Técnicas Reunidas, incluyendo asuntos relacionados con penalidades contractuales.

Para FENPETROL, estos antecedentes refuerzan la necesidad de una investigación integral sustentada en contratos, informes técnicos, actas y cronologías verificables.

La pregunta de fondo: ¿cuándo debieron detectarse?

Para la Federación, el debate no puede comenzar y terminar en el número 1,639.

La pregunta central es cuándo debieron detectarse las observaciones, quién tenía la obligación de identificarlas, qué controles se ejecutaron, qué advertencias fueron formuladas y qué acciones se adoptaron.

La Nueva Refinería Talara es un proyecto desarrollado durante varios años, que involucró decisiones de ingeniería, contratación, construcción, supervisión, integración de unidades y puesta en marcha. Por ello, también corresponde revisar la actuación de los organismos de supervisión y control durante las distintas etapas.

Osinergmin tiene competencias de supervisión y fiscalización en el ámbito energético, mientras que la Contraloría General de la República ejerce el control gubernamental sobre la gestión pública y el uso de recursos del Estado.

FENPETROL plantea conocer qué ocurrió con las alertas y observaciones formuladas durante el proyecto y por qué algunas verificaciones se concentran años después de iniciado el proceso.

FENPETROL exige garantizar la culminación del análisis forense

FENPETROL considera indispensable que Petroperú garantice la continuidad, culminación y transparencia del análisis forense de la Nueva Refinería Talara, proceso que fue dispuesto institucionalmente por la propia empresa.

En septiembre de 2025, Petroperú informó que había iniciado una convocatoria internacional para contratar el servicio de Análisis Forense Interno de la Nueva Refinería Talara, en cumplimiento del Acuerdo de Directorio N.° 112-2024-PP. Según la empresa, la revisión debía comprender las distintas etapas del megaproyecto, desde su origen hasta su operatividad.

Petroperú precisó además que estas acciones se desarrollaban en el marco del Decreto de Urgencia N.° 013-2024, vinculado al plan de recuperación y sostenibilidad de la empresa. Posteriormente, el proceso fue convocado como PCI-001-2025-OFP.

Para FENPETROL, el análisis forense debe determinar qué decisiones se adoptaron durante las distintas etapas del proyecto, cómo funcionaron los mecanismos de supervisión y control y qué responsabilidades correspondieron a Petroperú, contratistas, supervisores, licenciantes y demás participantes.

La Federación considera relevante que la revisión comprenda las diferentes administraciones que participaron en el desarrollo del proyecto y que evalúe documentalmente las decisiones de contratación, modificaciones de alcance y eventuales postergaciones de unidades auxiliares que pudieron afectar la integración y entrada en operación del complejo.

“FENPETROL no está planteando crear una auditoría que nunca existió. Estamos exigiendo que se cumpla una decisión que el propio Directorio de Petroperú adoptó mediante el Acuerdo N.° 112-2024-PP y que se garantice que sus resultados sean conocidos y utilizados para establecer responsabilidades y corregir lo que corresponda”, sostuvo la Federación.

La transparencia del análisis, señala FENPETROL, no significa blindar a Petroperú, sino someter a revisión las decisiones de todas las administraciones, empresas contratistas, supervisores y entidades que participaron en el proyecto.

También debe transparentarse el financiamiento

FENPETROL considera que la discusión debe extenderse a los aspectos financieros de Petroperú y, en particular, a las operaciones de financiamiento anunciadas para la empresa.

La Federación plantea transparentar las condiciones del esquema inicialmente previsto por hasta US$500 millones y del posterior financiamiento puente de hasta US$475 millones, explicando documentalmente la diferencia de US$25 millones, así como las tasas, comisiones, costos de estructuración, garantías y demás gastos asociados.

“El debate no puede reducirse a 1,639”

FENPETROL sostiene que el país necesita conocer la verdad sobre una inversión de miles de millones de dólares y que la discusión debe ser pro transparencia y pro responsabilidad.

Por ello, considera necesario responder cinco preguntas:

  • ¿Qué significaba cada una de las 1,639 observaciones?
  • ¿Cuáles eran críticas y cuáles correspondían a aspectos documentales, administrativos o normativos?
  • ¿Cuántas fueron levantadas, cuáles permanecen abiertas y quién es responsable de cada una?
  • ¿Qué decisiones de diseño, contratación, construcción y puesta en marcha explican la situación actual?
  • ¿Quién debe responder por las eventuales deficiencias y por qué los mecanismos de control no las detectaron oportunamente?

La Refinería Talara, concluye FENPETROL, no debe ser defendida ni cuestionada con consignas, sino auditada, investigada y explicada técnicamente.

El verdadero problema no son solamente las 1,639 observaciones, sino conocer qué significaba cada una, cuándo debió detectarse, quién debía detectarla, qué se hizo para corregirla y quién debe asumir la responsabilidad correspondiente.