El proyecto AMBA I ampliará en 2.000 MW la capacidad de abastecimiento eléctrico de Buenos Aires y contempla 270 kilómetros de nuevas líneas. La obra será financiada principalmente con capital privado y un aporte inicial de US$100 millones de Cammesa.
El Gobierno argentino lanzará la licitación pública nacional e internacional de AMBA I, un proyecto de transmisión eléctrica estimado en US$800 millones que busca ampliar en aproximadamente 2.000 megawatts la capacidad de abastecimiento de la región metropolitana.
La obra contempla 270 kilómetros de nuevas líneas de 500, 220 y 132 kV, una nueva estación transformadora en Plomer, sistemas de compensación y conexiones con las empresas distribuidoras. El trazado principal conectará Atucha II, Plomer y Ezeiza.
El proyecto busca atender uno de los principales cuellos de botella del sistema eléctrico argentino, especialmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires, AMBA, que concentra cerca del 40% de la demanda eléctrica nacional.
Empresas bajo control estatal quedan fuera
Uno de los puntos centrales del pliego es que la licitación no permitirá la participación, como oferentes o integrantes de un consorcio, de empresas sujetas al control directo o indirecto de Estados soberanos.
La disposición afecta especialmente a compañías de capital estatal chino y se suma a otras decisiones recientes del Gobierno argentino relacionadas con la participación de empresas chinas en proyectos estratégicos de infraestructura.
Capital privado y aporte de Cammesa
El proyecto será ejecutado mediante una concesión de obra pública, bajo un esquema que trasladará al sector privado la construcción, operación y mantenimiento de las nuevas instalaciones.
El adjudicatario podrá solicitar su incorporación al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, RIGI, mientras que el proyecto contará con una garantía del Banco Interamericano de Desarrollo, actualmente en proceso de estructuración.
Cammesa realizará además un aporte inicial no reembolsable de aproximadamente US$100 millones, dividido entre efectivo y aportes en especie, principalmente transformadores.
El resto de la inversión será recuperado por el concesionario mediante el costo de la energía que Cammesa traslada a las tarifas. El repago será progresivo y comenzará a medida que se completen los diferentes lotes de la obra.
Una respuesta al crecimiento de la demanda
Según la información oficial, la demanda residencial argentina aumentó 20% durante los últimos diez años, mientras que la extensión de las líneas de transporte de alta tensión creció apenas 8%.
La ampliación busca reducir la saturación de la red y disminuir el riesgo de interrupciones, especialmente durante el verano, cuando aumenta la demanda eléctrica.
Las ofertas económicas y la adjudicación están previstas para comienzos de 2027. La construcción se dividirá en dos etapas y tendrá un plazo máximo de 52 meses.
AMBA I será la primera de 16 iniciativas consideradas urgentes dentro del Plan Nacional de Obras de Ampliación de la red de Transporte Eléctrico, que contempla inversiones superiores a US$6.600 millones y la incorporación de 5.610 kilómetros de líneas de 500 kV.




