Mientras el país impulsa nuevos proyectos de energías renovables, Celaris Energy plantea maximizar el desempeño de los parques eólicos y solares en operación para acelerar el cumplimiento de las metas energéticas y fortalecer la competitividad.
El Plan Energético Integrado Nacional, presentado recientemente por el Ministerio de Energía y Minas, junto con la propuesta de la presidenta Keiko Fujimori de elevar al 20 % la participación de las energías renovables no convencionales en la matriz eléctrica hacia 2031, marcan un nuevo impulso para la transición energética del Perú. Para Celaris Energy, este escenario representa una oportunidad para desarrollar nuevos proyectos y, al mismo tiempo, aumentar la productividad de la infraestructura eólica y solar que ya opera en el país.
La CEO de Celaris Energy, María del Pilar Matto, explicó que, según cifras de Osinergmin, el Perú cuenta con 13.955 MW de capacidad instalada, mientras que el Comité de Operación Económica del Sistema Interconectado Nacional (COES) ha aprobado Estudios de Pre Operatividad para 103 proyectos renovables, equivalentes a 22.995,7 MW adicionales. Asimismo, precisó que 15 de estos proyectos ya cuentan con concesión definitiva y aportarán cerca de 2,9 GW entre 2025 y 2030.
«Las nuevas metas para las energías renovables son una excelente noticia para el país porque brindan señales de largo plazo para seguir invirtiendo. Sin embargo, mientras esa nueva capacidad entra en operación, también debemos enfocarnos en que los parques eólicos y solares que ya tenemos alcancen su máximo desempeño. Ambas estrategias son complementarias», afirmó Matto.
En ese contexto, señaló que aumentar la productividad de estos activos permitirá acelerar la participación de las energías renovables en la matriz eléctrica y fortalecer la competitividad del sistema. Para lograrlo, explicó que herramientas como el mantenimiento predictivo, los sensores inteligentes, los algoritmos de optimización y mejores pronósticos de generación permiten incrementar la disponibilidad de las centrales, reducir pérdidas y mejorar su desempeño operativo.
Para Matto, el Perú tiene la oportunidad de construir una transición energética que no solo sea más limpia, sino también más inteligente. “Si logramos combinar nuevas inversiones con excelencia operativa, estaremos construyendo un sistema eléctrico más sólido, más competitivo y mejor preparado para impulsar la competitividad de las empresas y el crecimiento sostenible del país», concluyó.




