La debilidad del mercado laboral contrasta con la persistencia de las presiones inflacionarias, mientras los inversionistas esperan el reporte oficial de empleo y evalúan el rumbo de las tasas de interés en septiembre.
La sesión de hoy operó bajo una marcada tensión entre el enfriamiento del mercado laboral estadounidense y una persistente rigidez inflacionaria, enmarcados por un contexto geopolítico en rápida evolución. La desaceleración del empleo se hizo evidente tras publicarse la nómina privada ADP con solo 44k puestos frente a los 65k previstos, sumado a la contracción del componente de empleo del ISM de servicios (47,4); sin embargo, el índice de precios pagados del ISM se disparó a 70,3 y las tasas hipotecarias en Estados Unidos alcanzaron su máximo anual. Esta divergencia mantiene al mercado dividiendo apuestas sobre la Reserva Federal para septiembre, donde plataformas como Kalshi asignan un 49% de probabilidad a una pausa y un 47% a un recorte de 25 pb, mientras las grandes firmas de Wall Street muestran opiniones cruzadas como Bank of America que proyecta recortes consecutivos, Citi anticipa pausas previas a bajas, y JPMorgan, Goldman Sachs, Morgan Stanley y Barclays prevén pausas prolongadas o una postura neutral. Paralelamente, en el ámbito geopolítico, aunque la violencia e incidentes de seguridad obligaron a suspender de forma prematura las conversaciones entre Israel y Líbano en Roma, la perspectiva de desescalada en el Estrecho de Ormuz impulsada por acuerdos preliminares entre Irán, Omán y la mediación de Catar, sumada a las negociaciones de rutas alternativas entre Israel y el Golfo, hundió el precio del petróleo un 5,7% por debajo de los 80 dólares por barril, al tiempo que se dió un disparo del oro al contado por encima de los 4.200 dólares (+4,2%) reflejando una fuerte demanda de refugio.
En el sector corporativo de grandes capitalizaciones, el apetito por la innovación tecnológica logró amortiguar las fricciones macroeconómicas. Destacó de forma sobresaliente el avance del 30% en Palantir, que lideró un rally del sector de software del 19,9% en los últimos cinco días, marcando su racha alcista más firme desde 1990. En Alphabet, la atención se colocó sobre la reestructuración de su liderazgo tras confirmarse la salida de su científico jefe Jeff Dean tras 27 años para fundar Discovery Loop, una startup de IA orientada al descubrimiento científico, mientras Demis Hassabis asumió la presidencia de Google DeepMind. En el ámbito de alianzas estratégicas, Amazon y JPMorgan hicieron pública una colaboración en AWS para acelerar la investigación y desarrollo en computación cuántica. Mientras tanto, en el terreno privado Deutsche Bank revisó a la baja el precio objetivo de SpaceX a 235 dólares luego de su reporte trimestral.
El cierre de las principales plazas bursátiles expuso un comportamiento desalineado entre sectores de valor y tecnología de alta valoración. El Dow Jones encabezó el terreno positivo avanzando un 0,67% (+362,8 puntos) hasta las 54.581,6 unidades, favorecido por la rotación hacia compañías industriales y energéticas. Por el contrario, el S&P 500 registró una ligera variación de -0,16% cerrando en 7.732 puntos, mientras el Nasdaq 100 descendió un 0,61% a los 29.474, acusando tomas de ganancia puntuales. En Europa, el Euro Stoxx 50 subió un leve 0,04% y el IBEX 35 avanzó un 0,17%, en contraste con la caída del 0,24% del FTSE 100. En los mercados asiáticos imperó el tono verde con el Nikkei 225 subiendo un 0,73% y el China A50 ganando un 0,76%. En las divisas y liquidez, el índice dólar (DXY) descendió un 0,21% a 99,674, la rentabilidad del bono a 10 años en Estados Unidos se mantuvo plana en 4,615%, y las divisas digitales mostraron resistencia con el Bitcoin repuntando un 1,01% hasta los 64.701 dólares.
Desde mi lectura, la dinámica del cierre denota un mercado que, pese a los matices en Oriente Medio, se proyecta bastante optimista, incluso pasando en unos cuantos días de miedo a codicia en el índice Fear & Greed (64/100) pero operando con coberturas defensivas explícitas, como lo prueba el movimiento simultáneo al alza en los metales preciosos. La combinación de la debilidad en los datos privados de empleo con la persistente inflación en el sector servicios coloca a la Reserva Federal ante un dilema de política monetaria que no permite asumir una relajación inminente del costo del capital sin riesgos. Para las próximas sesiones, la atención estará totalmente concentrada en la publicación del informe oficial de nóminas no agrícolas (NFP) en Estados Unidos, si las cifras confirman un enfriamiento controlado de la economía (soft landing) sin presiones salariales desmedidas, los activos de renta variable encontrarán el catalizador para consolidar nuevos máximos, mientras que una sorpresa al alza en inflación o un deterioro severo del empleo desencadenaría episodios de volatilidad y ajustes tácticos en los portafolios.
Laura Torres, Directora de Inversión, IMB Capital Quants




