Las bolsas retrocedieron mientras el petróleo subió por el conflicto en Oriente Medio y el mercado ajustó sus expectativas sobre las tasas de interés de la Reserva Federal.
El cierre de los mercados globales este viernes refleja un momento complejo donde la geopolítica y los factores macroeconómicos han detonado un incremento en la aversión al riesgo. Las tensiones militares en el Estrecho de Ormuz alcanzaron un punto crítico tras la sexta noche consecutiva de ataques de precisión por parte de Estados Unidos contra objetivos logísticos, de defensa aérea y de vigilancia costera iraníes en zonas como Bandar Abbas, lo que provocó que Irán declarara estar bajo supervisión absoluta de sus unidades y advirtiera que la «hora cero» para operaciones contra el CENTCOM está cerca. Este conjunto de eventos ha disparando los precios del petróleo con el crudo WTI repuntando un 3,90% hasta los 81,49 dólares y el Brent subiendo un 3,42% para ubicarse en los 86,44 dólares por barril, lo que arrastró al índice de Miedo y Codicia hasta los 39 puntos en zona de «Miedo». Al mismo tiempo, el sentimiento de cautela se vio reforzado por una postura marcadamente restrictiva de la Reserva Federal, donde gobernadores como Hammack y Logan insistieron en que la inflación subyacente (asentada en 3,3% según el análisis del PCE) sigue siendo persistentemente alta y generalizada, lo que mantiene al mercado dividido en un 50% frente a la posibilidad de una nueva subida de tipos de interés este año.
Bajo la superficie de los índices macroeconómicos, las grandes empresas tecnológicas de megacapitalización experimentaron dinámicas divergentes y reajustes masivos de flujos en lo que va del mes. Apple logró consolidar su posición de resiliencia al avanzar un 14.2% acumulado en julio, superando formalmente a Nvidia para coronarse nuevamente como la empresa más valiosa del mundo. Por su parte, Meta Platforms también dio muestras de fortaleza mensual con un repunte del 15.6% mensual, impulsado en las últimas horas por reportes del New York Times que señalan negociaciones estratégicas para arrendar capacidad de cómputo a Anthropic, en un contexto donde el sector de la inteligencia artificial acelera tras la presentación del modelo Kimi K3 por parte de la firma china Moonshot AI. Sin embargo, el optimismo en las megacaps de software y plataformas no logró contener el profundo castigo corporativo en otros frentes tecnológicos e industriales, los insiders de Wall Street ejecutaron ventas de acciones a un ritmo cercano al récord histórico de 2021, deshaciéndose de 77.600 millones de dólares en el primer semestre, mientras SpaceX sufrió un desplome del 26% mensual (-41,1% desde su máximo histórico), borrando más de un billón de dólares en valor de mercado tras abortar un vuelo de prueba de Starship.
En cuanto a los cierres definitivos de la jornada bursátil, la presión vendedora inicial que llegó a borrar más de 850.000 millones de dólares en la apertura, fue parcialmente amortiguada hacia el final de la sesión debido a flujos de cobertura de los operadores por un vencimiento mensual histórico de opciones (OPEX) con un nocional de 2,8 billones de dólares. En Wall Street, el S&P 500 finalizó con un retroceso del 0,80% en los 7.464 puntos, el Nasdaq 100 cedió un 1.15% ubicándose en las 28.641unidades, y el Dow Jones cayó un 0,52% hasta los 52.227 enteros. Las plazas europeas replicaron el sesgo negativo golpeadas por las declaraciones del presidente francés Emmanuel Macron sobre una agresiva guerra comercial por parte de China, lo que llevó al Euro Stoxx 600 a perder un 0,34%, al IBEX 35 a caer un 0,45% y al CAC 40 un 0,47%. Asia sufrió el impacto más severo tras confirmarse que el PIB de China creció apenas un 4,3% en el segundo trimestre debido a un colapso del 18% en la inversión inmobiliaria; esto arrastró al China 50 un 2,14% a la baja, al Hang Seng un 1,78%, y provocó que el Nikkei japonés entrara en corrección técnica al perder un 1,13% para cerrar en los 65.087 puntos. En contraste, los activos refugio subieron, el oro escaló un 0,85% situándose en los 4.010 dólares por onza y la plata avanzó un 1,11% hasta los 56,14 dólares.
Desde mi perspectiva, la sesión de hoy evidenció un movimiento climático y de rápida reversión parcial que demuestra que, a pesar de los severos catalizadores bajistas, el mercado cuenta con un soporte de liquidez técnica institucional que evita por el momento un colapso generalizado. Sin embargo, la divergencia entre el riesgo de las acciones individuales y el riesgo de los índices generales sugiere que estamos en un mercado estrictamente de selección y rotación de factores, donde los inversores prefieren cubrir posiciones específicas dentro del complejo de momentum. Para las siguientes jornadas, espero un escenario de consolidación lateral con un sesgo de alta volatilidad estructural, si bien el fuerte consumo en los datos de la Universidad de Michigan y la robustez del empleo minorista en Estados Unidos sugieren que las tesis de crecimiento siguen vigentes, los mercados permanecerán limitados por el endurecimiento del discurso de la Fed y el peligro latente de un choque de oferta energética si el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz se detiene por completo, obligando a los portafolios a adoptar una postura marcadamente defensiva.
Laura Torres, Directora de Inversiones IMB Capital Quants




