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miércoles, julio 15, 2026
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Inflación en EE.UU. cae más de lo esperado mientras aumenta la tensión con Irán

La inflación de junio en Estados Unidos se desaceleró más de lo esperado, reduciendo la presión sobre la Reserva Federal, mientras la escalada del conflicto con Irán y la incertidumbre en el mercado energético mantienen la volatilidad en los mercados globales.

El panorama macroeconómico global atraviesa una coyuntura de alta volatilidad, marcada por una interacción crítica entre la política monetaria de la Reserva Federal, la escalada de tensiones geopolíticas en Oriente Medio y un entorno corporativo estadounidense que muestra signos de fragilidad en sectores tecnológicos clave frente a un sector financiero que exhibe una resiliencia inesperada.

La confluencia de un informe de inflación en Estados Unidos más benigno de lo previsto, junto con una retórica agresiva por parte de la administración Trump respecto a Irán, ha generado un escenario de incertidumbre donde el mercado busca equilibrar el optimismo por la posible relajación de la política monetaria con el riesgo sistémico derivado de un conflicto energético.

Inflación se desacelera y reduce presión sobre la Fed

La gran noticia de la semana ha sido la publicación de los datos de inflación correspondientes a junio. El IPC interanual se situó en un 3,5%, por debajo del pronóstico del 3,8% y significativamente menor al 4,2% anterior.

A nivel mensual, el IPC general registró una caída del 0,4%, superando las expectativas que apuntaban a un -0,1%. Por su parte, el IPC subyacente interanual marcó un 2,6% y el mensual se situó en un 0%, lo que sugiere una desinflación más acelerada de lo anticipado.

Esta lectura ha provocado un desplome en las probabilidades de una subida de tipos por parte de la Fed en su reunión del 29 de julio, reduciéndose a apenas un 8%.

La Reserva Federal mantiene cautela

En este contexto, el presidente de la Fed, Warsh, en su comparecencia ante el Congreso, mantuvo un tono de vigilancia extrema. Si bien reconoció que la inflación persistente de los últimos cinco años debe quedar atrás, enfatizó que la Fed no tiene tolerancia para una inflación elevada y que las herramientas están disponibles para lograr la estabilidad de precios.

Warsh destacó que el mercado laboral se mantiene estable y resiliente, y que el crecimiento de la productividad, incluso antes de los beneficios de la inteligencia artificial, ha sido sólido.

En cuanto a la IA, el gobernador Barr de la Fed destacó su potencial para aumentar la productividad, particularmente entre trabajadores menos cualificados, aunque advirtió sobre la incertidumbre respecto a si reducirá o ampliará la desigualdad de ingresos.

Goolsbee, por su parte, calificó los datos de junio como “benignos” pero subrayó que se requieren varios meses de lecturas similares para ganar confianza en la trayectoria.

Sector tecnológico golpeado y banca resiliente

El sector corporativo ha mostrado una divergencia marcada. IBM ha protagonizado un desplome histórico del 26% en sus acciones, la mayor caída intradía de la empresa, tras publicar resultados preliminares del segundo trimestre por debajo de las expectativas.

La compañía citó una reprioritización del gasto de capital por parte de sus clientes, quienes han desviado fondos hacia la compra de infraestructura física (servidores, almacenamiento, memoria) ante temores de aumentos de precios y preocupaciones de ciberseguridad, dejando de lado acuerdos de software y mainframes.

Esta caída ha contagiado al sector de software. En contraste, los grandes bancos han presentado resultados sólidos:

  • JPMorgan superó expectativas con ingresos de 58.020 millones de dólares y un BPA de 7,70 dólares.

  • Bank of America y Wells Fargo también reportaron beneficios superiores a lo esperado.

  • Goldman Sachs registró ingresos netos de 20.340 millones y un BPA de 20,98 dólares.

Por otro lado, Lucid (LCID) se desplomó un 49,2% ante rumores de una posible quiebra o conversión a empresa privada.

Escalada geopolítica en Oriente Medio

La situación en Oriente Medio se ha deteriorado gravemente. El presidente Donald Trump ha formalizado ante el Congreso el reinicio de las hostilidades con Irán y ha anunciado ataques militares contra objetivos iraníes.

La estrategia de la administración estadounidense se centra en el Estrecho de Ormuz, donde Trump planeaba implementar un peaje del 20% a la carga que transite por la zona, excluyendo a Irán, mientras negociaba acuerdos comerciales con estados del Golfo para que estos inviertan en Estados Unidos y reemplacen los ingresos por el peaje.

La Casa Blanca ha expresado su intención de utilizar el petróleo del Golfo para calmar los mercados, ante el impacto negativo de las tensiones en los precios de la energía.

Irán, por su parte, a través de su Viceministro de Asuntos Exteriores, ha respondido afirmando que el Estrecho de Ormuz es parte de su seguridad nacional y denunciando violaciones a su soberanía.

La situación se complica con el apoyo de Estados Unidos a un oleoducto Irak-Siria para debilitar el control iraní, y la exigencia de Trump a Netanyahu para retirar fuerzas de Siria y Líbano.

El presidente Donald Trump dejó sin efecto la propuesta de aplicar un peaje del 20% al tránsito marítimo y señaló que Estados Unidos buscará acuerdos comerciales y de inversión con los países del Golfo, incluyendo mecanismos de negociación relacionados con el mercado petrolero, en sustitución del esquema de cobro previamente planteado. El resto del contenido del análisis permanece sin cambios.

Europa y Asia siguen de cerca el conflicto

A nivel internacional, destaca la gestión diplomática en Europa, donde el canciller alemán Friedrich Merz contempla realizar un viaje a Japón en octubre para fortalecer vínculos estratégicos.

Mientras tanto, en Oriente Medio, Kuwait ha reportado enfrentamientos de sus fuerzas armadas contra objetivos aéreos hostiles, y se han registrado alarmas en Baréin, lo que subraya la fragilidad de la estabilidad regional.

Perspectiva de mercado

Desde mi perspectiva, el panorama actual muestra a los mercados financieros celebrando una victoria contra la inflación, mientras el telón de fondo geopolítico se oscurece rápidamente.

En un escenario base, la Fed se mantendría en pausa durante el resto del año. La debilidad en los datos de inflación de junio es un catalizador positivo para los activos de riesgo a corto plazo, permitiendo a las empresas, especialmente en el sector tecnológico, financiar sus inversiones en IA con un costo de capital potencialmente menor en el futuro.

Sin embargo, el factor dominante continúa siendo el conflicto con Irán. Si las tensiones en el Estrecho de Ormuz derivan en una interrupción prolongada del suministro de petróleo, la moderación reciente de los precios de la energía podría revertirse abruptamente, generando un nuevo choque de oferta y obligando a la Reserva Federal a reconsiderar su postura moderada.

El mercado laboral y el sistema bancario estadounidense muestran una resiliencia que amortigua parte de los riesgos, aunque el sector tecnológico evidencia que el despliegue de la inteligencia artificial está demandando mayores niveles de inversión y reorganización del gasto corporativo.

Mi proyección es que veremos una elevada volatilidad en los próximos meses: el mercado intentará consolidar las ganancias derivadas de la baja inflación, pero seguirá condicionado por las noticias relacionadas con el suministro energético global y la evolución de las tensiones entre Estados Unidos e Irán.

Felipe Mendoza, Analista de mercados EBC Financial Group