Los Censos Nacionales 2025 revelan que el 28,4% de los hogares utiliza leña para cocinar, mientras que solo el 15,8% cuenta con gas natural domiciliario.
El acceso al gas natural domiciliario continúa siendo una de las principales brechas energéticas del país. De acuerdo con los resultados de los Censos Nacionales 2025 del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), más de 3 millones de hogares peruanos aún cocinan con leña, una cifra que supera ampliamente a las viviendas conectadas a la red de gas natural.
El informe señala que el 28,4% de los hogares utiliza leña como principal combustible para preparar alimentos, mientras que solo el 15,8% dispone de gas natural domiciliario. En contraste, el balón de gas licuado de petróleo (GLP) continúa siendo la fuente de energía más utilizada, con una cobertura del 67,3%.
Lima concentra el acceso al gas natural
La expansión del gas natural ha sido desigual en el territorio nacional. Lima y Callao concentran la mayor cantidad de conexiones residenciales, además de las principales industrias y centrales termoeléctricas que utilizan este recurso.
La red de distribución en la capital es operada por Cálidda, que abastece a más de 2,5 millones de hogares. Sin embargo, fuera de Lima la cobertura sigue siendo limitada y muchas familias dependen de combustibles tradicionales como la leña.
Distribución regional avanza a diferentes velocidades
En el norte del país, las empresas Gases del Pacífico y Gases de Piura, ambas pertenecientes al grupo Promigas, distribuyen gas natural mediante el denominado «gasoducto virtual», un sistema que transporta el combustible en camiones cisterna.
En Ica, el servicio está a cargo de Contugas, que recibe gas proveniente de Camisea. En tanto, Petroperú administra la concesión de Arequipa, Moquegua y Tacna, luego de que Naturgy dejara el proyecto tras la paralización del Gasoducto Sur Peruano.
La masificación del gas natural sigue pendiente
El Ministerio de Energía y Minas (MINEM) impulsó el proyecto «Siete Regiones» con el objetivo de llevar gas natural a Cusco, Ucayali, Ayacucho, Apurímac, Huancavelica, Junín y Puno. Sin embargo, la iniciativa no llegó a concretarse.
Actualmente, el Gobierno busca desarrollar nuevas redes mediante una adenda con Cálidda, aunque el acuerdo con ProInversión aún permanece pendiente y enfrenta cuestionamientos, especialmente en Cusco. El inicio del nuevo periodo gubernamental 2026-2031 también genera incertidumbre sobre el futuro de la masificación del gas natural.
Camisea sigue siendo clave para la matriz energética
Aunque el acceso domiciliario continúa siendo reducido, el gas de Camisea mantiene un papel estratégico para el país. Desde el inicio de sus operaciones en 2004, este recurso se ha convertido en uno de los pilares del sistema energético nacional.
Actualmente, cerca del 40% de la electricidad del Perú se genera con gas natural y las reservas existentes permitirían abastecer la demanda, al menos, hasta 2040.
Mientras tanto, millones de hogares continúan utilizando leña, especialmente en las zonas rurales, una situación que evidencia las brechas de acceso a energía moderna y sus efectos sobre la salud, el medio ambiente y la calidad de vida de la población.



