Inicio ACTUALIDAD Transición energética sería clave para Perú ante histórico boom del cobre

Transición energética sería clave para Perú ante histórico boom del cobre

La demanda mundial de este recurso podría multiplicarse por 2.7 hacia el 2040.

Las demandas por la transición energética y la escasez global del cobre, motivaron que, a fines de mayo, el precio internacional de este mineral alcance su máximo histórico (US$ 6.11 por libra). El Perú posee ventajas comparativas excepcionales en su minería con un enorme potencial. Sin embargo, el persistente desafío del país radica en cómo convertir esa indiscutible riqueza macroeconómica en un bienestar tangible para las poblaciones más vulnerables.

El Perú se ha consolidado como el tercer productor mundial de cobre, registrando un volumen superior a los 2.7 millones de toneladas anuales y concentrando el 8.7% de las reservas globales de este metal. Esta posición de liderazgo se ve respaldada por una robusta cartera de inversión minera valorizada en entre US$ 50 000 y US$ 64 000 millones, la cual abarca cerca de 37 proyectos de gran envergadura, entre los que destacan La Granja, Michiquillay, Los Chancas y Zafranal.

Según anota el economista Guillermo Dulanto, docente e investigador de la Universidad de Piura (UDEP), la ejecución y destrabe efectivo de estas obras estratégicas podría incrementar la producción nacional en más de un millón de toneladas adicionales. Comenta que vivimos un “superciclo del cobre” que debería ser aprovechado por el sector.

“Este superciclo representa una oportunidad inmejorable para la balanza comercial peruana. Las nuevas tecnologías, como los vehículos eléctricos, requieren de hasta cuatro veces más cobre que los vehículos de combustión interna”, señala Dulanto. Agrega que la Agencia Internacional de Energía proyecta que la demanda mundial podría multiplicarse por 2.7 hacia el 2040 para cumplir con el Acuerdo de París.

Certificación verde e impacto fiscal: Proyecciones a 5 años

Dulanto plantea que el Perú aproveche que una parte mayoritaria de su matriz eléctrica proviene de fuentes renovables (hidroeléctrica, solar y eólica). Esto otorga una ventaja competitiva clave: la capacidad de certificar la producción local bajo el sello de «Cobre Verde» o con trazabilidad verificable ESG (Ambiental, Social y de Gobernanza), lo cual permitiría acceder a primas de precio en plazas de alta regulación.

“Ejecutar la cartera de proyectos en los próximos 5 años podría inyectar al PBI minero metálico más de US$ 43 670 millones adicionales y generar una recaudación fiscal superior a los US$ 24 900 millones, dinamizando así la economía nacional”, sostiene.

Solo mediante este viraje de la política económica, concluye el especialista, la riqueza del subsuelo peruano podrá traducirse de manera sostenible en desarrollo industrial, empleo de alta calidad y un impacto social duradero.