El S&P 500 y Nasdaq avanzan con sólidos resultados trimestrales, pero la rotación de capital hacia Asia, la menor exposición institucional a acciones estadounidenses y las alertas de sobrevaloración elevan la cautela en los mercados.
En el contexto de Estados Unidos, los mercados bursátiles han mostrado una resiliencia notable, con el S&P 500 en camino a registrar su mejor trimestre desde 2020 con una subida del +14%, mientras que el Nasdaq 100 podría marcar su segundo mejor trimestre desde 2001, a pesar de la reciente debilidad de las Magníficas 7. En una sola sesión, se han sumado 590.000 millones de dólares al mercado bursátil estadounidense. No obstante, Bank of America advierte que 7 de cada 10 indicadores de techo de mercado ya se han activado, anticipando una posible corrección de tres olas. En el ámbito macro, el Conference Board reportó que la confianza del consumidor en junio fue de 91,2 frente a una previsión de 94,4 y un dato anterior de 93,1, con expectativas de inflación todavía elevadas y casi un 50% de los consumidores esperando tasas de interés más altas en los próximos 12 meses. Por su parte, las vacantes de empleo JOLTS se situaron en 7,594 millones, superando la previsión de 7,2955 millones, mientras que el PMI de Chicago alcanzó 56,7 frente a una previsión de 55,1. Desde la Reserva Federal, Hammack ha señalado que la inversión en IA ha presionado al alza la inflación y que, dado que el mercado laboral está en pleno empleo y la inflación subyacente sigue elevada, la Fed podría considerar subidas de tipos, manteniendo una visión amplia sobre los riesgos inflacionarios y la resiliencia del sector consumo.
En el sector corporativo y de gestión de inversiones, las estrategias están siendo reconfiguradas ante una ventana de bloqueo de recompras que alcanza al 88% de las empresas, según Goldman Sachs. Los fondos de cobertura han reducido su exposición a acciones estadounidenses a un mínimo histórico del -20% frente al índice MSCI ACWI, desplazando capital hacia Asia-Pacífico con una exposición récord del +20%, centrada en Japón, Taiwán y Corea del Sur. Goldman Sachs advierte que el posicionamiento masificado en IA y semiconductores, con un apalancamiento bruto del 294% (máximo de 5 años), amplifica los riesgos de caídas ante ventas mecánicas. JP Morgan estima que el reajuste de fin de trimestre podría generar hasta 165.000 millones de dólares en ventas de acciones globales. Adicionalmente, OpenAI y el BCE han mantenido diálogos técnicos a través de Lane y Chatterji.
En Europa, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha planteado un nuevo paradigma de «volver a lo básico». Miembros del BCE como Rehn han advertido que el shock energético ha causado estanflación y que no es aconsejable comprometerse con trayectorias predeterminadas de tipos, señalando que el alto el fuego podría reducir presiones. Kazaks y Dolenc del BCE sugieren que la urgencia de subidas consecutivas es menor y que una pausa en julio podría ser apropiada, dependiendo de la moderación en los precios de la energía. Mislav Matejka de JPMorgan, en un tono alcista, elevó el objetivo del Stoxx Europe 600 a 680 puntos para fin de año, proyectando un crecimiento del 18% en ganancias por acción para 2026, favoreciendo sectores de consumo, semiconductores e industriales. En cuanto a datos, la inflación alemana preliminar interanual se ubicó en 2,3% y la italiana en 3,1%, presionada por costos energéticos. En el Reino Unido, el gobernador del BoE, Bailey, señaló que la inflación podría llegar al 3,2% más adelante este año.
Respecto a Asia y los conflictos geopolíticos, el yen japonés se desploma a su nivel más bajo frente al dólar desde 1986, alcanzando ¥162.5 a pesar de una intervención récord de 72.400 millones de dólares por parte de Japón. Los rendimientos de los bonos japoneses a 10 años han subido 5 puntos básicos y el bono a 30 años se acerca al 4%. En China, el PBOC sorprendió al no fijar tasa en su operación overnight, mientras la actividad fabril regresa al crecimiento impulsada por exportaciones, aunque los precios de producción en servicios siguen presionando a la baja el IPC. En el frente de Oriente Medio, el presidente del Parlamento iraní, Ghalibaf, ha confirmado la exportación de 40 millones de barriles de petróleo y enfatizó que la soberanía del Estrecho de Ormuz pertenece a Irán y Omán, advirtiendo que no habrá negociaciones sobre células de resistencia hasta que se cumplan condiciones previas. Catar ha extendido su fuerza mayor de GNL hasta septiembre. Finalmente, Bitcoin ha caído por debajo de los 58.500 dólares, cerrando por debajo de su media móvil de 200 semanas y registrando liquidaciones de posiciones apalancadas por 320 millones de dólares.
En mi opinión, los mercados se encuentran en un punto de inflexión técnico y fundamental. La euforia trimestral está siendo sostenida por un momentum impulsado por la inversión en IA, pero los datos de confianza del consumidor y las advertencias de la Fed sobre una inflación subyacente rígida sugieren que el terreno es frágil. Espero un escenario de alta volatilidad para el inicio del tercer trimestre debido a la presión de venta mecánica por reajustes de carteras institucionales. La divergencia entre la infraponderación de activos estadounidenses por parte de fondos de cobertura y la sobreponderación en APAC indica un cambio tectónico en la confianza. Proyectaría que, si el BCE mantiene su retórica de pausa, el dólar podría fortalecerse aún más, manteniendo al yen bajo presión extrema y complicando la operativa en mercados emergentes. La corrección de «tres olas» mencionada por Bank of America parece un escenario base probable si los próximos datos de empleo no confirman un enfriamiento suficiente para detener las pretensiones de subidas de tipos en la Fed, una atención que se intensifica ante la inminente publicación del reporte de empleo no agrícola (NFP) este viernes.
Felipe Mendoza, Analista de mercados EBC Financial Group




