La jornada financiera global estuvo marcada por avances geopolíticos trascendentales en Oriente Medio y presiones macroeconómicas latentes que mantienen en vilo a las mesas de dinero. El optimismo inicial por un acuerdo de pacificación y apertura comercial con Irán chocó contra una volatilidad técnica extrema en los sectores tecnológicos y renovadas señales de rigidez inflacionaria en las economías desarrolladas. Los flujos minoristas continúan inyectando capital con un optimismo histórico en busca del «everything rally», pero el encarecimiento del dinero y el reajuste defensivo de portafolios institucionales configuran un escenario de elevada fragilidad, reflejado en el repunte de los rendimientos de los bonos hacia el cierre y un aumento en la aversión al riesgo. En Estados Unidos, los inversionistas esperan los datos clave de la semana: los PMI de junio, ventas de viviendas nuevas, el deflactor de inflación PCE, la revisión del PIB del primer trimestre y los indicadores de confianza de la Universidad de Michigan. Paralelamente, Feroli (JPMorgan) advirtió que los PMI serán una «prueba de realidad» ante un índice compuesto de servicios persistentemente débil, mientras el mercado anticipa un discurso más restrictivo (hawkish).
En el ámbito bursátil de Wall Street, la sesión tras el fin de semana largo evaluó el comportamiento histórico del Nasdaq-100 (QQQ), que suele abrir al alza bajo las actuales condiciones de rendimientos previos, pero tiende a disiparse después. Los flujos minoristas inyectaron una cifra récord de 150,000 millones de dólares en ETFs de acciones el último mes, situando el coste de protección del S&P 500 en mínimos de 14 meses y reafirmando la correlación negativa más fuerte con los bonos en 16 años. En materias primas, Goldman Sachs recortó en 500 dólares su pronóstico para el oro hacia final de año (a 4,900 dólares por onza) al retrasar las expectativas de recortes de tasas de la Fed para 2026, aunque redujo al 15% el riesgo de recesión en EE. UU. Previo a la apertura, entraron en vigor los rebalanceos de los índices de referencia: el S&P 500 incorporó a Marvell ($MRVL) y Flex ($FLEX) en sustitución de Pool Corp ($POOL) y Campbell Soup ($CPB); mientras que el Nasdaq-100 sumó a Astera Labs ($ALAB), Crown Castle ($CRWV), Nabors Industries ($NBIS), Rocket Lab ($RKLB) y Teradyne ($TER), excluyendo a Charter Communications ($CHTR), Cognizant ($CTSH), Insmeter ($INSM), Verisk Analytics ($VRSK) y Zscaler ($ZS).
El frente geopolítico y energético dio un vuelco tras confirmarse que las conversaciones en Suiza entre Estados Unidos e Irán lograron un «progreso alentador». Ambos países adoptaron una hoja de ruta para alcanzar un acuerdo final en 60 días, lanzaron negociaciones técnicas en Bürgenstock, abrieron un canal directo en el Estrecho de Ormuz y crearon un mecanismo de desconflicción para Líbano. El Tesoro de EE. UU. emitió una licencia general excepcional que autoriza la producción, venta e importación de crudo y petroquímicos iraníes hasta agosto de 2026. El vicepresidente JD Vance confirmó que los iraníes readmitirán a los inspectores de la OIEA de inmediato, mientras que Donald Trump matizó en redes que Irán aceptará inspecciones nucleares mayores tras haber amenazado previamente con la «aniquilación total» si bloqueaban Ormuz. En consecuencia, el JMIC redujo el nivel de amenaza marítima a «moderado» y el petróleo WTI se desplomó un -3.3% por debajo de los 74 dólares por barril, a pesar de que las reservas estratégicas (SPR) de EE. UU. cayeron a su nivel más bajo desde 1983 (331.2 millones de barriles). En Oriente Medio, Qatar aceleró el retorno de buques cisterna vacíos de GNL en Ormuz tras aclarar que el incidente en Ras Laffan fue un accidente menor, mientras que el primer ministro de Israel extendió las alertas al declarar que sus fuerzas actuarán libremente en el sur del Líbano el tiempo que sea necesario.
En el plano corporativo, las firmas tecnológicas arrastraron al Índice de Miedo y Codicia a zona de «Miedo» (39/100). Google ($GOOGL y $GOOG) sufrió su peor caída diaria en 13 meses al desplomarse un 6.7%, tocando mínimos de un mes. SpaceX ($SPCX) se hundió un 10.5% (por debajo de los 166 dólares), acumulando tres días en rojo y una pérdida de 800,000 millones de dólares en capitalización en 72 horas. Esto ensombreció las optimistas proyecciones de Amazon ($AMZN), que prevé un alza del 9% en el gasto del Prime Day hasta los 26,300 millones de dólares. Por su parte, el sector de semiconductores evidenció una volatilidad extrema sin precedentes: el índice $SOX, pese a ganar un +175% en los últimos 12 meses y cotizar cerca de máximos, ha registrado nueve jornadas con variaciones de al menos +5% en los últimos 60 días; un comportamiento inusual que históricamente solo se ha observado durante los grandes mercados bajistas del año 2000, 2001 y 2003.
En Europa, Christine Lagarde (BCE) instó a mantener la agilidad ante los choques energéticos y reconoció indicios de un «cierto desanclaje» en las expectativas de inflación a largo plazo, situando a la Eurozona en una encrucijada entre su línea base y una perspectiva de crecimiento más suave, con desaceleración visible en el sector servicios. Además, Lagarde señaló ante el G7 que la infravaloración del Renminbi justifica negociar los desequilibrios comerciales globales. El indicador de confianza del consumidor en la Eurozona se ubicó en -17.7 puntos, ligeramente mejor que el -18 esperado. En el Reino Unido, el primer ministro Keir Starmer enfrentó presiones de dimisión tras victorias de la oposición laborista; confirmó que el Comité Ejecutivo Nacional abrirá las nominaciones de liderazgo el 9 de julio, mientras el favorito Andy Burnham desestimó convocar a elecciones generales anticipadas por ir «demasiado lejos». Por último, Canadá reportó una preocupante aceleración inflacionaria con un IPC interanual del 3.2% (frente al 3.0% previsto) y un avance mensual del IPC subyacente del 0.6%. En Asia, el yen japonés se depreció a mínimos no vistos desde 1986 frente al dólar, forzando una supuesta intervención cambiaria, al tiempo que Corea del Sur reportó sólidas exportaciones de chips por el auge de la IA. El panorama asiático cerró con tensiones geopolíticas luego de que el líder norcoreano Kim Jong-un exigiera acelerar la construcción de un crucero estratégico de misiles de 10,000 toneladas y potenciar su disuasión nuclear, mientras el FMI aprobó un crédito preventivo de 257 millones de dólares para Barbados.
Desde mi perspectiva, se expone una clásica divergencia de fin de ciclo donde los flujos minoristas chocan contra una volatilidad institucional insostenible en el sector tecnológico. La distensión en el Estrecho de Ormuz le ha quitado presión inmediata al petróleo, pero la resiliencia de la inflación subyacente en Norteamérica y las posturas restrictivas de los bancos centrales sugieren que el mercado está subestimando el riesgo de tasas altas por más tiempo, validando la postura de la Fed de mantener la restricción durante todo 2026. La extrema volatilidad del índice $SOX anticipa que las valoraciones de las megacaps se encuentran en niveles de alta vulnerabilidad, siendo el desplome de SpaceX y el ajuste de Google las primeras señales de un desarme de posiciones sobrecompradas.
Felipe Mendoza, Analista de mercados EBC Financial Group




