En el sector de las mega corporaciones, Cisco tuvo el protagonismo del día alcanzando un alza de +14% debido a excelentes resultados trimestrales, previsiones sólidas y su inversión en inteligencia artificial, asimismo, Meta anunció un drástico recorte del 10% de su plantilla para el 20 de mayo, movilizando forzosamente a su talento hacia la ingeniería de IA aplicada.
Nvidia también fue altamente nombrada al alcanzar un nuevo máximo histórico con una valoración de 5,5 billones de dólares, impulsada por la noticia de que Estados Unidos autorizó a 10 gigantes chinos (como Alibaba y Tencent) a comprar sus potentes chips H200. Por el contrario, Apple enfrenta vientos en contra ante reportes de que su asociación con OpenAI empieza a resquebrajarse bajo la amenaza de batallas legales. Fuera del ámbito tecnológico, Berkshire Hathaway registra un rendimiento inferior al S&P 500 por una brecha de 44 puntos porcentuales desde el anuncio de jubilación de Warren Buffett.
Los cierres de mercado reflejaron gran euforia técnica, llevando al S&P 500 a marcar un récord histórico por encima de los 7,500 puntos con un avance del 0.74%. El Nasdaq 100 subió un 0.62% y el Dow Jones un 0.59%, mientras que en Europa el sentimiento fue igualmente alcista, con el Ibex 35 liderando las ganancias (+0.87%). Sin embargo, la nota discordante provino de Asia, donde el A50 de China cayó un 1.4%, como efecto anti-intuitivo y reflejando que China aún podría mantener cautela regulatoria pese a los acuerdos con Trump. En otros activos, el Bitcoin superó los 82,000 dólares gracias al progreso de la ley Clarity Act en el Senado, mientras que el petróleo WTI cerró en 97 dólares y el Brent en 103 dólares, sostenidos por la incertidumbre energética a pesar de las propuestas de pactos de no agresión entre Arabia Saudí e Irán. El mercado de deuda también envió señales de alerta, con el rendimiento de los bonos japoneses a 30 años superando el 3,9% por primera vez en la historia.
Desde mi perspectiva, la sesión sigue dejando un mercado eufórico debido a el optimismo por el encuentro en China y el apoyo a semiconductores, donde la economía estadounidense parece estar ignorar las interrupciones externas. Sin embargo, el índice de codicia en 66/100 nos dice que hay mucha complacencia, y eso siempre es una señal para andar con pies de plomo. Es verdad que el acuerdo entre Trump y Xi, junto con la calma en el Estrecho de Ormuz, hace que por ahora no haya miedo a una guerra que pueda ocurrir pronto. Pero no debemos engañarnos. Los banqueros centrales, como Pill del Banco de Inglaterra o Schmid de la Reserva Federal, no van a cambiar su política. Es aún probable que mantengan las tasas de interés altas porque la inflación sigue siendo un problema difícil de resolver.
¿Qué hay que vigilar ahora? Lo principal es ver si el S&P 500 puede mantenerse por encima de los 7,500 puntos y como concluye la visita a China, sumada a la llegada de Kevin Warsh a la Fed. En resumen, espero que los próximos días sean un poco inestables, pero con tendencia a que los índices sigan subiendo al menos hasta el vencimiento de las opciones de mayo el viernes y la presentación de resultados de Nvidia la siguiente semana y siempre y cuando el petróleo y la energía en el estrecho de Ormuz sigan fluyendo con normalidad.
Laura Torres, Directora de Inversión, IMB Capital Quants





