Tensiones en Medio Oriente, restricciones logísticas y el crecimiento de sectores como inteligencia artificial y vehículos eléctricos impulsan el rally del cobre en los mercados internacionales.
El precio internacional del cobre volvió a registrar máximos históricos esta semana, en un contexto marcado por crecientes tensiones geopolíticas, restricciones de oferta y expectativas de una demanda estructural más fuerte asociada a la transición energética y el avance tecnológico global.
Los futuros del cobre en Nueva York se ubican alrededor de los US$ 6.50 por libra, retomando la tendencia alcista que viene consolidándose en los últimos meses.
Según José Silva, asociado senior de inversiones de Intéligo SAB, el mercado continúa incorporando proyecciones de una mayor demanda vinculada al crecimiento de centros de datos, inteligencia artificial, vehículos eléctricos e infraestructura energética.
IA y transición energética elevan expectativas
“El mercado continúa incorporando expectativas de una mayor demanda de cobre asociada al crecimiento de centros de datos, inteligencia artificial, vehículos eléctricos e infraestructura energética”, explicó Silva.
En ese escenario, diversas firmas financieras internacionales vienen ajustando al alza sus proyecciones para el cobre, ante la percepción de que la transición energética global requerirá volúmenes significativamente mayores del metal rojo durante la próxima década.
La expansión de tecnologías vinculadas a electrificación, almacenamiento energético y automatización industrial ha reforzado la visión de un mercado con demanda sostenida de largo plazo.
Restricciones de oferta presionan el mercado
No obstante, el reciente rally no responde únicamente a factores de demanda. El mercado también enfrenta crecientes restricciones de oferta minera y problemas logísticos internacionales.
Entre los factores que más preocupan destacan la recuperación más lenta de lo esperado de la mina Grasberg, operada por Freeport-McMoRan, así como el fuerte incremento de los precios del ácido sulfúrico, insumo clave para múltiples procesos de extracción minera.
“El conflicto en Medio Oriente y las tensiones en el estrecho de Ormuz han afectado el suministro global de azufre, materia prima utilizada para producir ácido sulfúrico”, indicó Silva.
A ello se suma la reciente decisión de China de restringir exportaciones de ácido sulfúrico ante temores de escasez interna, lo que incrementó las preocupaciones sobre posibles interrupciones en el suministro físico de cobre.
China mantiene firme la demanda
Pese a las correcciones registradas durante marzo, China continúa mostrando señales de recuperación en la demanda del metal.
De acuerdo con Intéligo, en las últimas semanas se observó una reducción de inventarios en Shanghái y una recuperación de las importaciones de cobre refinado, reforzando la estrategia china de recomponer inventarios estratégicos durante episodios de volatilidad.
El mercado seguirá atento a la evolución del conflicto en Medio Oriente, las restricciones logísticas y la capacidad de respuesta de la oferta minera global. Sin embargo, para los analistas, el foco ya no está únicamente en los riesgos de desaceleración económica mundial, sino en la posibilidad de que la oferta de cobre resulte insuficiente frente al crecimiento estructural de la demanda en los próximos años.





