Estas recomendaciones permiten que los inversionistas reduzcan riesgos y puedan desenvolverse con mayor seguridad en este mercado cada vez más dinámico.
El mercado de criptomonedas continúa expandiéndose en el Perú. Actualmente, 2,9 millones de personas invierten en estos activos digitales y las proyecciones de crecimiento para este año ya se han duplicado, según datos de Binance. El dinamismo del sector incluso ha llevado a que algunos usuarios adquieran hasta 50 000 bítcoins. Sin embargo, este avance también expone a los inversionistas a mayores riesgos vinculados con la volatilidad, la desinformación y los fraudes digitales.
Para Paul Zevallos, docente de la Facultad de Economía de la Universidad de Lima, uno de los principales desafíos es la limitada comprensión que aún existe sobre el ecosistema cripto. “La mayoría de las personas asocia este mercado únicamente con Bitcoin”, sostiene. Esta criptomoneda concentra cerca del 60 % del valor total del sector, pero existen otros activos con funciones diferenciadas.
Ethereum, por ejemplo, permite desarrollar contratos inteligentes; Tether opera como una stablecoin vinculada al dólar; mientras que XRP está orientado a facilitar transferencias rápidas y de bajo costo. La diversificación del mercado, explica el especialista, exige una evaluación más rigurosa antes de invertir.
En ese contexto, Zevallos advierte que el uso de plataformas o custodios de dudosa reputación, así como la falta de análisis sobre nuevas criptomonedas, se han convertido en errores recurrentes entre los inversionistas peruanos.
“Invertir por impulso nos lleva a tomar decisiones sin haber evaluado los pros y los contras, lo cual puede generar pérdidas para las que no estábamos preparados”, afirma.
En ese sentido, Zevallos plantea cinco recomendaciones clave para quienes desean adentrarse en este mercado de forma responsable y segura:
- Diversificar la inversión. Las criptomonedas son activos altamente volátiles. Para dimensionarlo, el bitcoin ha registrado, en mediciones mensuales de los últimos diez años, niveles de volatilidad hasta cinco veces superiores al índice S&P 500. Por ello, es recomendable no concentrar todo el capital en un solo activo, ya que diversificar permite amortiguar el impacto de las fluctuaciones del mercado sin incrementar significativamente el riesgo total del portafolio.
- Evaluar la diligencia debida. Según Chainalysis, las estafas vinculadas a criptomonedas se incrementaron 180 % desde el 2020, al cierre del 2025. Entre las modalidades más frecuentes, figura el rug pull, esquema en el que se crea una nueva criptomoneda o proyecto digital para captar inversionistas y luego desaparecer con los fondos recaudados. Ante ello, investigar quiénes están detrás de las plataformas utilizadas es incluso más importante que evaluar la rentabilidad potencial del activo. Verificar páginas oficiales y validar las entidades que respaldan las operaciones resulta clave para evitar fraudes.
- Invertir solo dinero excedente. Se recomienda destinar únicamente recursos que no estén comprometidos con gastos esenciales, ya que el mercado puede presentar pérdidas significativas en periodos cortos. Hoy es posible invertir desde aproximadamente USD 100 mediante compra directa en plataformas reconocidas como Coinbase o Binance vía transferencias y hasta pagos con tarjetas de crédito. Otra opción es hacerlo a través de fondos que cotizan en bolsa (ETF), que replican el rendimiento de criptomonedas como el Bitcoin y Ethereum, como si estuvieras invirtiendo en acciones locales.
- Evaluar el perfil de riesgo. El mercado cripto ha registrado caídas mensuales de entre 35 % y 42 %, recuerda Zevallos. En ese sentido, considera indispensable evaluar tanto la capacidad financiera como la tolerancia emocional al riesgo antes de invertir. Factores como la situación patrimonial, el horizonte de inversión y la reacción frente a pérdidas temporales deben formar parte del análisis previo.
- No olvidar el marco tributario. Aunque el tratamiento tributario de las criptomonedas todavía presenta vacíos regulatorios en el Perú, la Sunat anunció en 2025 que evalúa aplicar el impuesto a la renta sobre las ganancias generadas por estos activos mediante una regulación específica. Sin embargo, hasta el momento no existe una norma expresa. Pese a ello, Zevallos subraya que estas operaciones deben ser declaradas para evitar contingencias como observaciones por desbalance patrimonial, multas e incluso investigaciones penales.
En un mercado que combina oportunidades de rentabilidad con altos niveles de riesgo, Zevallos concluye que la mejor inversión inicial sigue siendo la información. Comprender cómo funciona este ecosistema permitirá a más peruanos actuar con cautela y priorizar decisiones sustentadas.





