Crisis del tráfico en Perú: ingenieros exigen al próximo gobierno una solución técnica integral

El Colegio de Ingenieros del Perú advierte que la congestión en ciudades como Lima y Arequipa impacta en la productividad, eleva costos logísticos y deteriora la calidad de vida.

En medio del actual contexto electoral, el Colegio de Ingenieros del Perú instó al próximo gobierno a implementar una estrategia técnica integral para enfrentar la creciente crisis del tráfico urbano, que ya impacta directamente en la competitividad del país y en la calidad de vida de millones de ciudadanos.

El decano nacional del gremio, Jaime Ruiz Béjar, advirtió que el problema ha sido históricamente subestimado. “La congestión impacta directamente en los costos logísticos, la eficiencia laboral y la calidad de vida, porque representa pérdida de tiempo y de oportunidades económicas. Resolverla debe ser una prioridad estratégica”, afirmó.

Congestión urbana con impacto económico

Según el informe TomTom Traffic Index 2025, ciudades como Lima y Arequipa figuran entre las más congestionadas del mundo. En la capital, la velocidad promedio en hora punta apenas alcanza los 17 km/h, reflejando una saturación crítica del sistema vial.

A ello se suman indicadores que evidencian el impacto económico del problema: un conductor en Lima puede perder entre 120 y 150 horas al año en el tráfico, mientras que el parque automotor supera los 2 millones de vehículos, tras un crecimiento acelerado en la última década.

Esta situación se traduce en mayores costos logísticos, pérdida de productividad y una menor eficiencia en el traslado de bienes y personas, factores que afectan directamente el desempeño de la economía urbana.

Infraestructura rezagada y falta de planificación

Desde el gremio de ingenieros advierten que el crecimiento del parque automotor no ha sido acompañado por una expansión proporcional de la infraestructura vial. A esto se suma la falta de integración entre los distintos sistemas de transporte y la ausencia de políticas sostenidas en el tiempo.

El resultado es un sistema de movilidad fragmentado, con baja capacidad de respuesta frente a la demanda creciente, lo que incrementa la presión sobre las principales vías urbanas.

Un desafío global con rezagos locales

Si bien la congestión es un problema presente en grandes ciudades del mundo como Ciudad de México y Bogotá, donde los conductores pueden perder hasta 180 horas anuales, en el caso peruano el impacto se agrava por la débil planificación urbana y un sistema de transporte público aún insuficiente.

Agenda pendiente para el próximo gobierno

El CIP enfatizó que el país requiere una visión de largo plazo que incluya planificación territorial, integración de sistemas de transporte, inversión en infraestructura y uso de tecnología para la gestión del tráfico.

En ese contexto, el desafío no solo es reducir la congestión, sino transformar la movilidad urbana en un eje estratégico para impulsar la productividad, mejorar la competitividad y elevar la calidad de vida en las principales ciudades del país.