Oro y plata sufren su peor caída en más de 45 años por shock energético y fortaleza del dólar

Los metales preciosos registran desplomes de hasta 30% en marzo, en un contexto de guerra en Irán, alza del petróleo y expectativas de mayores tasas de interés.

El mercado de metales preciosos atraviesa uno de sus momentos más críticos en décadas. El oro y la plata registran su peor desempeño mensual en más de 45 años, en medio del shock global generado por la escalada del conflicto en Irán y el fuerte repunte de los precios energéticos.

Caídas históricas en metales preciosos

Desde inicios de marzo, el oro acumula una caída cercana al 20%, mientras que la plata supera pérdidas del 30%, en un comportamiento inusual para activos tradicionalmente considerados refugio.

De acuerdo con análisis de Banco Sabadell, el oro llegó a cotizar cerca de los 4,530 dólares por onza, profundizando luego su descenso por debajo de los 4,300 dólares, presionado por la fortaleza del dólar.

Presión por tasas y dólar fuerte

El desempeño negativo responde, en gran medida, a las expectativas de mayores tasas de interés y a la apreciación del dólar, factores que reducen el atractivo de los metales preciosos como activos de inversión.

Desde UBS señalan que este contexto ha debilitado la demanda de oro, aunque advierten que podría recuperarse si los mercados comienzan a internalizar el impacto negativo del encarecimiento energético sobre el crecimiento global.

Cambio estructural en los mercados

Analistas coinciden en que el comportamiento actual refleja un proceso de reajuste más profundo. Desde eToro, advierten que la liquidación de posiciones en activos sensibles evidencia un proceso de desapalancamiento en marcha.

En ese sentido, la caída de activos considerados refugio, como el oro, sugiere que en escenarios de estrés extremo las correlaciones entre mercados tienden a converger, alterando patrones tradicionales de inversión.

Reconfiguración de expectativas

Para Lazard, el mercado enfrenta un doble ajuste: por un lado, un impacto inflacionario más persistente derivado del alza de materias primas; y por otro, una posible sobrecorrección en las expectativas sobre la política monetaria.

Este escenario coloca a los inversores en un entorno de alta incertidumbre, donde la evolución del conflicto y la reacción de los bancos centrales serán determinantes para la dirección de los mercados.

Escenario de alta volatilidad

El comportamiento de los metales preciosos confirma que el actual contexto no responde a una simple corrección, sino a una reconfiguración de prioridades en los mercados globales, impulsada por factores geopolíticos, energéticos y financieros.