El sector pesquero inicia la preparación para la nueva temporada tras alcanzar 1.59 millones de toneladas, en un contexto de riesgos climáticos y planificación operativa, según el Ministerio de la Producción.
La industria pesquera peruana cerró la segunda temporada de anchoveta 2025 en la zona norte-centro con un cumplimiento del 97.91% de la cuota autorizada, consolidando su rol como uno de los principales pilares de las exportaciones del país, de acuerdo con el Ministerio de la Producción.
Alto cumplimiento y sostenibilidad del recurso
La descarga total alcanzó 1,596,013 toneladas frente a un Límite Máximo Total de Captura Permisible (LMTCP) de 1,630,000 toneladas. Este resultado refleja un desempeño alineado con las proyecciones del sector y bajo criterios de sostenibilidad, clave para la continuidad de la actividad.
Inicio de la fase preparatoria
Con el cierre de la temporada, las empresas del norte-centro han iniciado trabajos de mantenimiento en embarcaciones y plantas de procesamiento de harina y aceite de pescado, incluyendo inspecciones técnicas y revisión de equipos industriales.
En paralelo, la zona sur mantiene operaciones activas, mientras el sector se prepara para la primera temporada de 2026, prevista entre abril y junio y sujeta a los reportes del Instituto del Mar del Perú.
Riesgos climáticos en el horizonte
La planificación de la próxima campaña se desarrolla en un contexto de posibles variaciones climáticas. Reportes del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú advierten sobre lluvias en diversas zonas del país, lo que podría afectar operaciones, logística y almacenamiento.
En este escenario, la anticipación y la gestión de riesgos se convierten en factores determinantes para garantizar la continuidad operativa.
Prevención y gestión de riesgos
Especialistas del sector destacan la necesidad de evaluar integralmente la preparación antes de cada campaña, considerando tanto aspectos técnicos como mecanismos de cobertura ante riesgos.
Entre las principales recomendaciones figuran la inspección de embarcaciones, mantenimiento preventivo de equipos críticos, revisión de protocolos de seguridad y fortalecimiento de la planificación logística.
Asimismo, se sugiere implementar herramientas de protección financiera, como seguros para flota e infraestructura, con el fin de mitigar impactos ante eventuales contingencias.
Enfoque estratégico para 2026
El sector pesquero apunta a consolidar su desempeño en 2026 mediante una estrategia que combine eficiencia operativa, sostenibilidad del recurso y gestión preventiva de riesgos, en un entorno marcado por la incertidumbre climática.









