Las bolsas estadounidenses avanzaron tras nuevos datos que moderaron las expectativas de inflación y alejaron el temor a mayores tasas de la Reserva Federal, mientras el sector tecnológico y la inteligencia artificial reforzaron el apetito por riesgo.
La jornada en Wall Street concluyó bajo un marcado sesgo de apetito por riesgo, con los operadores impulsando al alza las acciones y presionando a la baja los rendimientos de los bonos tras confirmarse señales de moderación inflacionaria que refuerzan la expectativa de que la Reserva Federal mantendrá sin cambios los tipos de interés. En el frente macroeconómico estadounidense, el Índice de Precios al Productor (IPP) mostró una variación intermensual plana del 0,0% y se desaceleró a un 4,7% interanual (frente al 4,9% previsto y el 5,5% previo), mientras que el IPP subyacente se ubicó en 0,2% intermensual y 4,2% interanual. En paralelo, las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo avanzaron a 209.000 (por encima de las 202.000 estimadas y las 200.000 de la semana previa), ratificando un tono de menor presión inflacionaria y laboral que llevó a los operadores a descartar por completo nuevos incrementos de tasas por parte de la Fed este año. Esta coyuntura permitió al S&P 500 superar de manera intradía el hito histórico de los 7.800 puntos, al tiempo que el índice de volatilidad (VIX) se desplomó por debajo de las 15 unidades a su nivel más bajo en lo que va de 2026, ubicando el sentimiento del mercado en zona de «Codicia» (67/100). El optimismo financiero logró amortiguar un complejo trasfondo geopolítico y energético, marcado por el incremento de tensiones en Oriente Medio (tras el ataque con drones atribuido a los hutíes contra la refinería de Aramco en Jizan, las advertencias del CENTCOM de Estados Unidos sobre posibles ataques conjuntos con Israel y la caída de la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos por debajo de los 300 millones de barriles) junto con la presión previa a la fecha límite arancelaria entre Canadá y Estados Unidos fijada para el 19 de agosto.
En el frente corporativo de las megacapitalizaciones tecnológicos, las innovaciones en inteligencia artificial e infraestructura dominaron la atención. Google acaparó reflectores al anunciar el lanzamiento de Gemini 3.7 Flash a un precio competitivo de $0.75 por millón de tokens de entrada y su integración inmediata en Gemini Spark, superando a versiones previas en procesamiento de documentos complejos. En simultáneo, la competencia del sector se aceleró con OpenAI presentando avances ultrarrápidos de hasta 750 tokens por segundo junto a Anthropic dando sus primeros pasos hacia una oferta pública inicial (IPO). Por su parte, Apple reafirmó su estrategia de manufactura avanzada al concretar inversiones multimillonarias en Houston, desde donde despachará sus primeros servidores de IA y comenzará la producción del Mac mini este año.
Reflejando este entorno, los mercados mostraron avances contundentes en la tecnología estadounidense, el Nasdaq 100 capitaneó los retornos con un alza del 1,35%, seguido por el S&P 500 (+0,73%) y un Dow Jones plano (+0,10%), mientras que en Asia el Nikkei destacó con un +1,16%. Las tasas soberanas retrocedieron, llevando al rendimiento del bono a 10 años al 4,641% (-1,00%), incluso tras una subasta de bonos a 30 años que colocó US$ 25.000 millones con un rendimiento del 5,207%. En las materias primas, a pesar de los focos de conflicto geopolítico, el crudo WTI cedió un 1,80% cerrando en los $81,34 por barril y el Brent cayó un 1,78% a $89,41, las materias primas metálicas retrocedieron con el oro cediendo un 1,12% ($4.359) y la plata cayendo un 0,85% ($64,77).
Desde mi perspectiva, la sesión de hoy demuestra que los mercados financieros están priorizando la flexibilización de la función de reacción de la Reserva Federal y el dinamismo de la productividad tecnológica sobre las primas de riesgo geopolítico. Para los próximos días, la atención se desplazará hacia la capacidad de mantener los soportes técnicos recién conquistados en la renta variable, monitoreando si el retroceso en los rendimientos de los bonos se consolida o si la presión sobre el gasto de los consumidores y las crecientes escaladas militares en Oriente Medio reintroducen volatilidad en los activos de cobertura como el oro y el petróleo.
Laura Torres, Directora de Inversión Capital Quants




