¿Primer depa? Las claves financieras que debes conocer antes de firmar un crédito hipotecario

La tasa promedio de los créditos hipotecarios en soles alcanzó 7.47 % en enero de 2026, ligeramente por encima del nivel registrado un año antes, según el BCRP. Especialistas recomiendan analizar el crédito con una mirada estratégica, considerando ingresos futuros, estabilidad laboral y el costo total de la vivienda.

Tener un departamento propio sigue siendo uno de los principales sueños de miles de jóvenes y familias peruanas. Sin embargo, acceder a un crédito hipotecario hoy exige entender el impacto que esta decisión tendrá en la economía personal durante varios años. La estabilidad laboral, la capacidad de ahorro y la proyección de ingresos son factores clave antes de firmar.

Según cifras del Banco Central de Reserva del Perú, recogidas por Global Property Guide, el costo promedio de los créditos hipotecarios en soles se ubicó cerca del 7.5 % en enero de 2026, mostrando variaciones moderadas en los últimos años. A la par, el índice nacional de precios de viviendas subió 4.06 % al tercer trimestre de 2025, reflejando un mercado que empieza a recuperar dinamismo y podría impulsar la demanda de financiamiento.

Para Guillermo Romero Mendez, docente de la carrera de Administración de Negocios Bancarios y Financieros de Cibertec, el mayor riesgo está en tomar la decisión guiados solo por la emoción de independizarse o invertir. “Comprar un departamento puede ser una excelente decisión patrimonial, pero solo si se analiza con realismo. La planificación financiera es clave para evitar que el crédito termine afectando la calidad de vida”, explica.

En ese sentido, el especialista comparte las claves financieras antes de asumir un crédito hipotecario:

  • Compara la Tasa de Costo Efectivo Anual (TCEA) en distintas entidades. No te fijes solo en la tasa promocional. Seguros, comisiones y gastos administrativos pueden encarecer el crédito sin que lo notes al inicio.
  • Ahorra más allá de la cuota inicial mínima. Una mayor inicial reduce el monto financiado, mejora el perfil crediticio y puede permitir negociar mejores condiciones.
  • No comprometas más del 30 % o 35 % del ingreso mensual. Este margen permite mantener liquidez para emergencias, ahorro o metas personales sin caer en sobreendeudamiento.
  • Evalúa beneficios estatales para la primera vivienda. Programas como los bonos del Fondo Mivivienda pueden disminuir el esfuerzo financiero inicial y facilitar el acceso al crédito.
  • Considera los gastos reales de vivir en el inmueble. Mantenimiento del edificio, arbitrios, servicios, equipamiento y amoblado o posibles remodelaciones deben formar parte del presupuesto antes de firmar.

El especialista advierte que muchas personas solo analizan si el banco aprueba el crédito, pero no si podrán sostenerlo en el tiempo. “Un crédito hipotecario puede acompañar a una persona durante 15, 20 o hasta 25 años. Por ello, es clave analizar cómo impactará en la capacidad de ahorro, en proyectos personales o en la estabilidad financiera. Con información y disciplina, la vivienda fortalece el patrimonio; sin planificación, puede convertirse en una carga difícil de manejar”, añade.

Informarse, comparar opciones y proyectar distintos escenarios económicos puede marcar la diferencia entre cumplir el sueño del “depa propio” o asumir una deuda difícil de manejar. La clave está en tomar decisiones con cabeza fría para que la primera vivienda se convierta en un paso hacia la estabilidad y no en una carga financiera de largo plazo.