El nuevo presidente ejecutivo, Edmundo Lizarzaburu, plantea un plan de corto plazo enfocado en disciplina financiera, continuidad operativa y reposicionamiento estratégico de la empresa estatal.
El presidente ejecutivo de Petroperú, Edmundo Lizarzaburu, afirmó en entrevista con la Agencia Andina, por Miguel De la Vega, que su gestión tendrá como prioridad recuperar la viabilidad operativa, financiera e institucional de la empresa en el corto plazo, así como sentar bases sólidas para su sostenibilidad en el mediano y largo plazo.
En esa línea, subrayó que uno de los ejes críticos será restablecer la confianza del mercado y mejorar la producción de la Nueva Refinería Talara, con el objetivo de incrementar la participación de la petrolera estatal en el sector.
“Asumo la presidencia de Petroperú con una expectativa clara y responsable: recuperar la viabilidad operativa, financiera e institucional de la empresa en el corto plazo, y sentar las bases de su sostenibilidad en el mediano y largo plazo”, sostuvo.
Tres objetivos inmediatos para estabilizar la empresa
Lizarzaburu explicó que la estrategia inicial contempla tres objetivos de micro plazo. El primero es restablecer la confianza de mercados, acreedores, proveedores y del propio Estado mediante mayor transparencia y disciplina financiera.
El segundo apunta a garantizar la continuidad operativa, especialmente en activos críticos como la refinería de Talara y la cadena logística de combustibles.
El tercer objetivo se enfoca en alinear la empresa con la política energética nacional, asegurando que cumpla su rol estratégico sin comprometer la estabilidad fiscal del país.
“Lo concreto es sentar las bases para que Petroperú sea una empresa eficiente, con gobernanza bajo estándares internacionales y con enfoque en creación de valor público”, enfatizó.
Plan de eficiencia y articulación institucional
Dentro de las medidas previstas, el titular de Petroperú adelantó una auditoría integral de costos en toda la cadena de valor, junto con la reducción de gastos administrativos y operativos no esenciales.
Asimismo, se impulsará la optimización de procesos bajo enfoques de eficiencia como “lean” y benchmarking internacional.
En el plano institucional, destacó la necesidad de una articulación estrecha con el Ejecutivo, el Ministerio de Economía y Finanzas, el Ministerio de Energía y Minas, ProInversión, organismos reguladores y el Congreso.
Apertura a alianzas estratégicas
Lizarzaburu también señaló que se evaluarán mecanismos de asociación como joint ventures, contratos de operación y esquemas de outsourcing especializado, con el fin de mejorar la eficiencia y sostenibilidad de la empresa.
“Estas acciones forman parte de un programa de turnaround estructurado, con metas medibles y seguimiento permanente”, precisó.
Una visión de empresa sostenible y estratégica
Finalmente, el ejecutivo planteó como visión transformar a Petroperú en una empresa estatal moderna, eficiente, transparente y financieramente sostenible, que contribuya a la seguridad energética del país sin generar riesgos fiscales.
“Petroperú debe dejar de ser un problema para convertirse en un activo estratégico que aporte estabilidad, competitividad y desarrollo”, concluyó.




