El Plan Maestro Ferroviario al 2050 contempla 10 corredores que sumarían 4.906 kilómetros de vías y transformarían la conexión logística del país.
Perú prepara la mayor expansión ferroviaria de su historia con un plan que contempla la construcción de 4.906 kilómetros adicionales de vías férreas y una inversión proyectada de US$81.177 millones hacia 2050.
El Plan Maestro de Desarrollo Ferroviario al 2050, aprobado por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, plantea una red de 10 corredores prioritarios que conectarían la costa, sierra y selva mediante trenes mixtos y eléctricos de alta capacidad.
La iniciativa busca reducir la dependencia del transporte por carretera, que actualmente concentra la mayor parte del traslado de carga y pasajeros, además de disminuir costos logísticos y mejorar la conexión entre zonas productivas, ciudades y terminales estratégicos como el puerto de Chancay.
Diez corredores cambiarían la infraestructura logística del país
El plan ferroviario identifica 19 corredores potenciales, pero el MTC priorizó 10 proyectos tras evaluar factores como impacto económico, generación de empleo, aporte al crecimiento nacional y reducción de costos de transporte.
De concretarse la expansión, la nueva red permitiría movilizar hacia 2050 cerca de 73,8 millones de pasajeros y 21,8 millones de toneladas de carga al año, fortaleciendo la competitividad de las exportaciones y la integración territorial.
Entre los proyectos de mayor inversión figura el tren Chancay-Pucallpa, valorizado en US$14.967 millones, concebido como un corredor bioceánico que conectaría la Amazonía con el megapuerto de Chancay.
También destacan el tren Zarumilla, en Tumbes, hasta Trujillo, en La Libertad, con una inversión estimada de US$12.375 millones, y el corredor Ica-La Joya, en el sur del país, con US$10.221 millones.
Lima-Ica lideraría la demanda de pasajeros
Aunque los proyectos de mayor costo no necesariamente serán los primeros en ejecutarse, el MTC estableció como prioritarios cuatro corredores por su demanda proyectada, impacto económico y avance técnico: Lima-Ica, Lima-Barranca, Trujillo-Barranca y Puerto San Juan de Marcona-Andahuaylas.
El corredor Lima-Ica destaca por su potencial de pasajeros, con una proyección cercana a 24 millones de usuarios al año, mientras que Lima-Barranca concentraría la mayor demanda de carga dentro de la red prevista.
Estos cuatro proyectos serían desarrollados durante la primera etapa del plan, entre 2030 y 2040, con una inversión estimada de US$28.641 millones, equivalente al 35,3% del presupuesto total.
Según el MTC, esta fase busca generar resultados tempranos, mejorar la competitividad logística y establecer las bases del futuro sistema ferroviario nacional.
En una segunda etapa, entre 2040 y 2050, se ejecutarían los seis corredores restantes, entre ellos Chancay-Pucallpa, Zarumilla-Trujillo, Ica-La Joya, La Joya-Tacna, Lambayeque-Cajamarca y Pisco-Ayacucho.
Trenes generarían ahorros y más de 2 millones de empleos
Además de mejorar la conectividad, el plan ferroviario proyecta importantes beneficios económicos. El MTC estima que el tren Lima-Ica permitiría generar ahorros por US$754,4 millones anuales hacia 2050 debido a la reducción de tiempos de traslado.
Asimismo, Lima-Barranca generaría ahorros estimados de US$435 millones al año y Zarumilla-Trujillo otros US$288 millones. La reducción de accidentes de tránsito permitiría un ahorro adicional de US$191 millones anuales en toda la red proyectada.
El impacto también alcanzaría al mercado laboral. La construcción de los 10 corredores ferroviarios generaría más de 2,19 millones de puestos de trabajo durante su ejecución.
En materia ambiental, el traslado de pasajeros y carga desde las carreteras hacia el sistema ferroviario permitiría evitar más de 3 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente cada año.
Nueva regulación será clave para ejecutar la expansión
El desarrollo de esta red ferroviaria requerirá cambios institucionales y regulatorios. El Plan Maestro plantea aprobar una Ley General Ferroviaria y modernizar el esquema de regulación y concesiones para facilitar la participación de inversión pública y privada.
El documento también propone fortalecer las entidades responsables del sector, desarrollar capital humano especializado y establecer un marco que permita una expansión sostenible del transporte ferroviario.
Con esta estrategia, el Perú busca pasar de una red ferroviaria limitada y concentrada principalmente en minería y turismo a un sistema nacional que funcione como un eje de integración económica y logística.




