Según el análisis del IEDEP de la CCL, el país alcanza un Índice de Resiliencia Macroeconómica de 73,1 puntos y ocupa el puesto 13 entre 51 economías emergentes. Perú supera a las principales economías latinoamericanas analizadas, como Ecuador, Chile, México, Colombia y Brasil. Aunque mantiene fundamentos sólidos, el Perú debe acelerar reformas en productividad y competitividad para evitar pérdida de posiciones frente a otras economías emergentes.
El Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (IEDEP) de la Cámara de Comercio de Lima (CCL) afirmó que el Perú mantiene una posición favorable entre las economías emergentes en términos de resiliencia macroeconómica, aunque enfrenta el reto de avanzar a un mayor ritmo para no perder terreno frente a otros países.
Ello se desprende del estudio elaborado por el IEDEP con base en la información del World Economic Outlook (WEO) del Fondo Monetario Internacional para el período 2008-2024.
Según el análisis, la resiliencia económica se define como la capacidad de un país para resistir un shock, limitar sus efectos y recuperar posteriormente su desempeño. Para medirla, el IEDEP elaboró un Índice de Resiliencia Macroeconómica (IRM) para 51 economías emergentes, considerando cuatro pilares: crecimiento y empleo, estabilidad de precios, fortaleza fiscal y fortaleza externa e inversión.
“El índice permite comparar la capacidad de respuesta frente a las dos principales crisis globales del presente siglo como fue la crisis financiera internacional de 2008-2009 y la pandemia de covid-19 en 2020, así como identificar tanto la resiliencia como su evolución. Los pilares en mención evalúan la capacidad de las economías para absorber los shocks, limitar sus efectos y recuperar su desempeño”, sostuvo Óscar Chávez, jefe del IEDEP de la CCL.
Cabe precisar que el resultado se da en una escala de 0 a 100, donde un mayor puntaje representa una mayor resiliencia macroeconómica relativa.
Perú resistió a los shocks, pero perdió posiciones
El IEDEP indica que el Perú muestra una capacidad importante para enfrentar crisis de distinta naturaleza. Por ejemplo, durante la crisis financiera internacional de 2008-2009, el país logró evitar una recesión. Posteriormente, el país creció 9,1 % en 2008, luego el PBI se desaceleró a 1,1 % en 2009, para después registrar una expansión de 8,3 % en 2010.
Esta respuesta estuvo respaldada por una sólida posición fiscal y un elevado nivel de reservas internacionales, lo que permitió contar con mayor margen para enfrentar el shock externo.
La pandemia de covid-19 representó un desafío mucho mayor. En 2020, la economía peruana se contrajo cerca de 11 %, una de las caídas más profundas entre las economías emergentes. Sin embargo, las medidas fiscales y monetarias permitieron implementar programas de apoyo y favorecer una rápida recuperación, con un crecimiento de 13,4 % en 2021.
Esta evolución se refleja en el IRM donde Perú pasó de 69,7 puntos en 2009 a 73,9 puntos en 2020, una mejora de 4,3 puntos. No obstante, en el ranking pasó del octavo al puesto 18, debido a que otras economías emergentes registraron avances mayores.
En tanto, entre 2008 – 2024, el IRM de Perú alcanzó 73.1 puntos, ubicándose en el puesto 13 de 51 economías, por encima de Ecuador (70.9), Chile (70.5), México (64.8), Colombia (57.6) y Brasil (45.6). Este resultado evidencia que Perú mantiene una posición favorable en términos de resiliencia macroeconómica.
“Es fundamental mantener estos fundamentos macroeconómicos y complementarlos con mejoras en productividad y competitividad. De esta manera, el país podría avanzar a un mayor ritmo y evitar una pérdida progresiva de posiciones frente a otras economías emergentes”, manifestó Óscar Chávez.
Asia lidera en resiliencia
En el ranking general los países asiáticos encabezan la lista. Lo lidera Azerbaiyán con 87,6 puntos, Arabia Saudita (85,8), Vietnam (82,8), y Tailandia (81,9). En tanto, Panamá es el único país de América Latina en este grupo con 80,6 puntos.
Las economías asiáticas destacan por haber fortalecido significativamente su resiliencia. Vietnam, por ejemplo, pasó de un IRM de 58,6 puntos en 2009 a 97 puntos en 2020. También mejoraron Tailandia, Indonesia y Malasia.
El estudio muestra, además, que no existe una relación estrecha entre haber tenido una posición favorable durante una crisis y mantenerla posteriormente. Algunas economías experimentaron importantes mejoras, mientras que otras perdieron resiliencia.



