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Paz y sostenibilidad

Por Margarita Ducci, Directora Ejecutiva Pacto Global Chile, ONU

El mundo entero aguarda en tensión y permanece expectante. La reciente escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán ha abierto una nueva y peligrosa etapa de inestabilidad global. Los ataques aéreos, las represalias con misiles y drones y la expansión del conflicto hacia distintos países de Medio Oriente han dejado miles de víctimas, desplazamientos masivos y una creciente amenaza para la seguridad internacional.

Más allá de sus implicancias geopolíticas, esta guerra representa también un golpe directo al corazón de la Agenda 2030 y a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), el mayor acuerdo multilateral alcanzado por la humanidad para construir un futuro más justo, próspero y sostenible. Es que cada vida que se pierde, cada infraestructura civil destruida y cada recurso que se desvía hacia la maquinaria bélica es un retroceso para el ODS 16: Paz, Justicia e Instituciones Sólidas. Pero las consecuencias no se detienen ahí. La guerra impacta como una onda expansiva en múltiples dimensiones del desarrollo sostenible.

Amenaza el ODS 1 (Fin de la Pobreza) y el ODS 2 (Hambre Cero) al destruir economías locales, interrumpir cadenas de abastecimiento y generar crisis humanitarias que empujan a millones de personas a la precariedad. Socava el ODS 8 (Trabajo Decente y Crecimiento Económico) al profundizar la incertidumbre global, alterar los mercados energéticos y afectar el comercio internacional. El cierre de rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz clave para el tránsito del 20% del petróleo mundial, y la volatilidad de los precios energéticos, son un recordatorio de cuán interdependiente es hoy la economía global.

Y quizás lo más preocupante: estos conflictos desvían la atención política y los recursos financieros de la mayor amenaza existencial que enfrenta nuestra generación, la crisis climática. En un momento en que la humanidad debería acelerar la acción climática, el mundo vuelve a invertir enormes capacidades en la destrucción, en lugar de la transición hacia economías bajas en carbono.

Desde Chile, un país geográficamente distante de estos acontecimientos, podríamos sentir que este conflicto ocurre lejos de nuestras fronteras. Pero en el siglo XXI ninguna crisis es realmente lejana. Vivimos en una economía profundamente interconectada, donde la inestabilidad política, energética y comercial repercute en todos los continentes. Nuestra propia historia nacional nos recuerda el valor irrenunciable del diálogo, la cooperación y el respeto al derecho internacional.

Las empresas que forman parte de la red de Pacto Global, tanto en Chile, como en el mundo, lo saben bien. El desarrollo sostenible, la inversión responsable y la innovación, necesitan un entorno de estabilidad, instituciones sólidas y cooperación internacional. Sin paz, simplemente no hay desarrollo sostenible posible. Por ello, gobiernos, empresas y la sociedad civil, debemos reafirmar nuestro compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible como el verdadero lenguaje universal de la paz. Invertir en educación, salud, innovación, energías limpias e instituciones sólidas no sólo es una agenda ética, es también la base de una seguridad duradera de paz. Porque la paz es la presencia activa de justicia y cooperación entre las naciones, y hoy, más que nunca, es el valor fundamental sobre el cual construir el bienestar de la humanidad.

El miedo a crecer: cómo superarlo y mantener la esencia de tu PYME

Por Juan Carlos Valda

Hay algo curioso que he notado en muchos empresarios de PYMES. Aunque en su discurso dicen querer crecer, en la práctica, se resisten al cambio. ¿Por qué? Porque crecer implica riesgos, cambios y, sobre todo, la posibilidad de perder aquello que les hace sentir cómodos: la calidad del servicio, el contacto cercano con los clientes, la atención personalizada, y el control directo sobre cada aspecto del negocio.

Si estás leyendo esto y sientes que describo lo que pasa por tu cabeza, tranquilo, no estás solo. Este miedo es mucho más común de lo que crees. Pero, ¿te cuento algo? Es posible crecer sin perder la esencia. Solo necesitas ajustar algunas cosas en la forma de liderar, la estructura y la cultura de tu empresa.

El dilema del empresario PYME

Cuando arrancaste tu negocio, eras el corazón, el cerebro y las manos de la operación. Estabas en todos los detalles, desde la atención al cliente hasta el manejo del inventario. Esa cercanía era tu marca registrada, y la gente lo valoraba. Pero a medida que el negocio creció, empezaste a notar algo: cada vez es más difícil mantener el mismo nivel de calidad, estar en todas partes y hacer todo bien.

Aquí surge el dilema. Por un lado, quieres seguir creciendo porque ves el potencial de tu negocio. Pero por otro lado, temes que el crecimiento descontrole las cosas, que te alejes de tus clientes, o que la calidad del servicio se diluya.

Ese temor es válido, pero quedarse en ese punto es limitar el futuro de tu empresa. Es como querer llegar más lejos en un coche, pero negarte a cargar combustible por miedo a perder el control de la dirección.

El cambio empieza en tu mentalidad

El primer paso para superar este miedo es entender que crecer no significa perder el control, sino aprender a liderar de otra manera. Cuando tu negocio era pequeño, tu rol era el de un «hacedor»: estabas en todas partes, haciendo que las cosas sucedieran. Ahora, el crecimiento te exige convertirte en un «líder estratégico»: alguien que guía, empodera a otros y se enfoca en el panorama general.

Delegar no es perder control

Uno de los grandes miedos de los empresarios es delegar. La frase «si no lo hago yo, no se hace bien» es casi un mantra en muchas PYMES. Pero, ¿sabes qué? Delegar no es abandonar. Es construir un equipo de personas capacitadas en quienes puedas confiar.

Piensa en esto: ¿cuántas tareas haces al día que podrían ser manejadas por alguien más si esa persona tuviera las herramientas, la formación y la confianza necesarias? Al delegar, liberas tiempo para enfocarte en lo que realmente importa: hacer crecer tu negocio y cuidar su dirección estratégica.

Acomodar la estructura de tu negocio

Para crecer con confianza, no basta con cambiar tu mentalidad. También es necesario que tu empresa evolucione. Aquí es donde entra en juego la estructura organizacional.

¿Qué es una estructura organizacional?

En términos simples, es cómo se organiza tu negocio para que cada quien sepa qué hacer, cómo hacerlo y a quién reportar. Cuando una empresa es pequeña, no hace falta mucha estructura: todos hacen de todo y tú supervisas. Pero a medida que crece, esta falta de claridad se convierte en un problema.

Imagina un equipo de fútbol en el que todos quieren ser delanteros. ¿Qué pasa? Nadie defiende, nadie organiza y el equipo pierde. Lo mismo ocurre en una PYME sin estructura: las tareas se duplican, los errores aumentan y las decisiones se estancan porque todo pasa por el dueño.

¿Cómo ajustar tu estructura?

  1. Define roles y responsabilidades: Asegúrate de que cada persona tenga claro cuál es su trabajo y cuáles son sus objetivos.
  2. Crea procesos claros: Documenta las actividades importantes para que todos sepan cómo hacerlas correctamente.
  3. Establece niveles de decisión: No todo tiene que pasar por ti. Define qué decisiones pueden tomar otros y en qué casos necesitan consultarte.

La cultura organizacional como pilar del crecimiento

La estructura organizacional es el «esqueleto» de tu empresa, pero la cultura es su «alma». Es el conjunto de valores, creencias y comportamientos que guían a tu equipo.

Una cultura organizacional fuerte puede ser tu mejor aliada para crecer sin perder la esencia. ¿Por qué? Porque asegura que, aunque tú no estés en cada detalle, las personas que trabajan contigo actuarán de acuerdo con los principios que hicieron grande a tu empresa.

Cómo construir una cultura organizacional sólida

  1. Define tus valores: ¿Qué es lo más importante para tu empresa? ¿La calidad? ¿La honestidad? ¿El trato personalizado? Asegúrate de que estos valores sean claros y estén presentes en todo lo que haces.
  2. Comunica tu visión: Comparte con tu equipo hacia dónde quieres llevar la empresa y por qué. Cuando todos entienden el «por qué», trabajan con más compromiso.
  3. Lidera con el ejemplo: Si quieres una cultura de calidad, tú debes ser el primero en practicarla. Si quieres que la gente sea responsable, tú debes serlo también.

El miedo a perder el contacto con el negocio

Otro temor común es perder el contacto directo con los clientes o con las operaciones del día a día. Es cierto que, al crecer, no podrás estar en todas partes. Pero eso no significa desconectarte.

El truco está en construir sistemas que te permitan seguir monitoreando lo que pasa sin tener que estar físicamente presente. Por ejemplo:

  • Usa herramientas de gestión para mantenerte informado sobre las métricas clave de tu negocio.
  • Establece reuniones periódicas con tu equipo para revisar el desempeño y resolver problemas.
  • Mantén un canal abierto de comunicación con tus clientes más importantes para escuchar sus necesidades y asegurarte de que están satisfechos.

¿Qué ganas al superar el miedo a crecer?

Cuando logras superar este miedo y haces los cambios necesarios, no solo crece tu empresa, sino que también mejoras tu calidad de vida. Piensa en esto: ¿cuántas horas trabajas al día? ¿Cuántas noches has perdido por resolver problemas que podrían haberse evitado?

Al ajustar tu mentalidad, estructura y cultura organizacional, podrás:

  • Delegar tareas y enfocarte en las decisiones estratégicas.
  • Reducir errores y duplicaciones, porque cada quien sabrá lo que tiene que hacer.
  • Mantener la calidad del servicio, porque habrá procesos claros que la respalden.
  • Sentirte más tranquilo, sabiendo que tu negocio puede operar bien incluso si no estás en todo.

Un ejemplo real

Déjame contarte el caso de una empresa con la que trabajé. Era un negocio familiar de alimentos que creció rápidamente gracias a su excelente atención al cliente. Pero llegó un punto en el que el dueño ya no podía manejar todo: los pedidos se retrasaban, los clientes empezaban a quejarse y él estaba al borde del colapso.

Lo primero que hicimos fue definir una estructura básica, asignando responsables para cada área clave (ventas, producción y logística). Luego, capacitamos al equipo para que pudiera manejar tareas específicas sin depender del dueño. Por último, establecimos reuniones semanales para revisar el desempeño y ajustar lo que fuera necesario.

El resultado fue increíble: el negocio no solo recuperó la calidad que lo caracterizaba, sino que pudo crecer aún más porque el dueño tenía tiempo para enfocarse en nuevos proyectos.

Conclusión: Crecer con confianza es posible

Entiendo que el miedo a crecer es real. Pero también sé que, con los ajustes correctos, puedes hacerlo sin perder la esencia de tu empresa ni la tranquilidad que tanto valoras.

Recuerda: el crecimiento no significa perder el control, sino aprender a liderar de manera diferente. Ajustar tu estructura y cultura organizacional no es un gasto, es una inversión en el futuro de tu negocio y en tu calidad de vida.

¿Te animas a dar el primer paso? El futuro de tu PYME depende de ello.

Puedes leer más artículos de Juan Carlos Valda en el siguiente enlace.

Liderazgo femenino en publicidad: ejecutivas advierten avances, pero señalan brechas estructurales y culturales en Perú

Voceras de Publicis coinciden en que el reto ya no es acceder a cargos, sino influir en decisiones estratégicas y transformar la industria desde dentro.

En el marco del Mes de la Mujer, tres ejecutivas del grupo Publicis Groupe señalaron que el liderazgo femenino en la publicidad ha evolucionado de forma significativa en la última década, aunque aún enfrenta desafíos estructurales, culturales y de sostenibilidad en el tiempo.

En conversación con Revista Economía, Luisa Morcos, Head of Operations Influencer & The Pub de Publicis Media,Paola Pagán, Chief Media Officer de Publicis Media y Katty Carrillo, Head of Creative Operations de Leo Perú, coincidieron en que el cambio más relevante no es solo el acceso a posiciones de liderazgo, sino el nivel de influencia que hoy tienen las mujeres en el negocio.

De ocupar espacios a liderar decisiones estratégicas

Paola Pagán sostuvo que el avance más importante en la industria ha sido el cambio de enfoque del liderazgo femenino. “El objetivo ya no es simplemente abrir espacios para que las mujeres estén presentes. Hoy el foco está en que tengan influencia real en decisiones estratégicas de negocio”, afirmó.

Añadió que actualmente las mujeres lideran áreas clave como media, tecnología, data y creatividad, participando directamente en decisiones de inversión y transformación empresarial. “Ya no se trata solo de liderar equipos, sino de liderar impacto en un mercado cada vez más competitivo y diverso”, enfatizó.

Avance sostenido, pero aún insuficiente

Por su parte, Luisa Morcos advirtió que, si bien el crecimiento es evidente, la brecha de género en liderazgo sigue siendo significativa. “Ha habido una evolución importante, pero todavía no estamos en un nivel de igualdad. En Latinoamérica, solo el 15% de posiciones de liderazgo están ocupadas por mujeres”, señaló.

Indicó que este escenario refleja que aún existe un largo camino por recorrer, especialmente en mercados emergentes. Sin embargo, destacó que algunas empresas están avanzando con mayor rapidez: “En nuestro caso, cinco de ocho miembros del directorio somos mujeres, lo que evidencia un compromiso real por cerrar estas brechas”.

Sesgos invisibles que aún condicionan el liderazgo

Morcos también alertó sobre la persistencia de sesgos inconscientes en entornos laborales. “Todavía hay percepciones distintas según el género. Si una mujer defiende una idea con firmeza puede ser vista como confrontacional, pero si cede, como débil”, explicó.

Este tipo de dinámicas, añadió, generan una presión adicional sobre las mujeres en posiciones de liderazgo.“El desafío es lograr que las expectativas sean exactamente las mismas para hombres y mujeres en todos los niveles”, remarcó.

Autoexigencia, maternidad y equilibrio profesional

Pagán puso énfasis en los retos vinculados al equilibrio entre vida personal y profesional. “La autoexigencia es muy alta porque muchas veces sentimos que competimos en un entorno desigual”, afirmó.

Explicó que las mujeres en cargos de liderazgo enfrentan una presión constante por sostener resultados sin descuidar su vida personal. “Especialmente en el caso de las madres, hay un esfuerzo adicional que las organizaciones deben reconocer y acompañar”, indicó.

Cultura organizacional: talento por encima del género

Katty Carrillo destacó que uno de los factores clave para avanzar en equidad es construir culturas corporativas centradas en el talento. “Cuando una empresa mide a las personas por su capacidad y no por su género, el crecimiento se vuelve mucho más natural”, sostuvo.

Señaló que, en su experiencia, el entorno actual es más equitativo que hace dos décadas, aunque aún existen retos. “La industria ha avanzado muchísimo, hoy vemos más mujeres liderando, pero todavía hay barreras como la maternidad que siguen siendo un desafío importante”, precisó.

Publicidad y representación: una deuda pendiente

En cuanto al rol de la industria, Morcos advirtió que aún persisten estereotipos en la representación de la mujer. “A nivel global, las mujeres tienen hasta 14 veces más probabilidad de aparecer en publicidad con connotaciones estereotipadas que los hombres”, explicó.

No obstante, reconoció que existe un cambio progresivo impulsado por mayor presencia femenina en decisiones creativas. “Cada vez más marcas se atreven a romper esquemas, pero todavía falta consolidar ese cambio”, afirmó.

Pagán complementó señalando que la publicidad peruana aún no refleja plenamente a la mujer actual. “Falta mostrar a la mujer real: trabajadora, que lidera tanto en el hogar como en el ámbito profesional”, indicó.

Añadió que estos avances no deberían depender de iniciativas aisladas. “Este enfoque debería ser transversal en toda la industria, no solo en algunas marcas”, enfatizó.

Inclusión con gestión, no solo discurso

Sobre las políticas corporativas, Pagán fue enfática en que la inclusión requiere estructura. “La diversidad no se logra solo contratando talento, se tiene que desarrollar, acompañar y medir”, señaló.

Indicó que las empresas deben trabajar con procesos claros, objetivos y métricas para garantizar resultados reales. “La coherencia entre lo que se dice y lo que se hace es clave para construir una cultura inclusiva sostenible”, sostuvo.

Sororidad, formación y liderazgo auténtico

De cara a las nuevas generaciones, las ejecutivas coincidieron en la importancia del apoyo entre mujeres. “Es clave construir sororidad. Este camino es exigente y la única forma de sostenerlo es apoyándonos entre nosotras”, afirmó Morcos.

Pagán añadió que la preparación es fundamental para liderar con seguridad. “El conocimiento es la herramienta más poderosa que pueden tener para abrirse camino”, indicó.

Por su parte, Carrillo destacó la actitud frente a los desafíos. “Que lo den todo, que disfruten el proceso y entiendan que el camino no es fácil, pero con disciplina y claridad de objetivos, se puede llegar”, concluyó.

Un proceso en evolución

El liderazgo femenino en la publicidad peruana avanza hacia una etapa donde la influencia en el negocio es cada vez más relevante. Sin embargo, los desafíos estructurales, culturales y organizacionales aún requieren un trabajo sostenido para consolidar una verdadera equidad en la industria.

San Martín: Desarrollo de cadenas productivas impulsada por la empresa Caynarachi S.A. incorpora a más de 1000 pobladores y beneficia a más de 50 comunidades

En los últimos cinco años se ha logrado incorporar 3,500 hectáreas productivas de palmito. La empresa agroindustrial Caynarachi, perteneciente al Grupo Viru, se dedica a la producción y procesamiento de cultivos amazónicos, en la región San Martín.

La iniciativa de desarrollo de productores en la región San Martín, promovida por la empresa agroindustrial Caynarachi, viene generando un gran impacto social y económico en más de 50 comunidades rurales, beneficiando directamente a más de 800 familias agricultoras y consolidando un modelo de desarrollo sostenible basado en la cadena de valor del palmito.

En los últimos cinco años, este esfuerzo ha logrado incorporar 2,300 nuevas hectáreas de palmito, sumándose a las 1,200 hectáreas ya existentes en el corredor Tarapoto–Yurimaguas (San Martín y Loreto), totalizando 3,500 hectáreas productivas. Este programa también ha impulsado la creación de empleo durante las fases de instalación, mantenimiento y producción del cultivo. Además de las familias agricultoras integradas, se han generado aproximadamente 1,000 puestos de trabajo directos y 500 indirectos en actividades como alimentación, transporte y venta de insumos, dinamizando la economía local.

La estrategia de cadenas productivas promovida por Caynarachi se centra en brindar a los agricultores un soporte integral que incluye insumos, la donación de semillas, logística y asistencia técnica especializada para la calidad de su materia prima, garantizando la trazabilidad e inocuidad del producto final. Este apoyo se complementa con capacitación constante en sistemas de aplicación, control de plagas, seguridad laboral, uso de Equipos de Protección Personal (EPPS) y cuidado de la materia prima, elevando los estándares de producción y seguridad de los trabajadores.

En el marco de este programa, también destaca la participación de Caynarachi en la mesa técnica del palmito en la Región, recientemente formada, lo cual es clave para impulsar iniciativas que mejoren la competitividad y el bienestar de los productores. A ello se suma que se brinda asesoría continua en todo el proceso de cultivo, promoviendo un manejo agronómico sostenible y consciente con el medio ambiente.

Para facilitar el acceso a información actualizada sobre la productividad y detectar oportunidades de mejora, se ha desarrollado «Cayna+», un aplicativo móvil innovador. Esta herramienta digital busca mecanizar y optimizar el trabajo con los agricultores, funcionando como una base de datos centralizada para las cadenas productivas y siendo de gran utilidad para sus operaciones diarias. Asimismo, algunos de los beneficios más significativos de la formalización ha sido la bancarización de los productores, el alcance de mejores precios y una mejor calidad del producto. Estos procesos mejoran su poder adquisitivo y, además, contribuyen directamente al desarrollo de las zonas de influencia de Caynarachi, impulsando el crecimiento de negocios locales.

«Nuestra visión de sostenibilidad y desarrollo de cadena productiva nos ha permitido integrar a 30 nuevas comunidades, alcanzando un total de 50 que ahora tienen una alternativa segura y formal para la venta de su producción. En la compañía fomentamos activamente la asociatividad entre los agricultores para que puedan articular proyectos, potenciando su capacidad de gestión y desarrollo”, comentó Manuel Diez Canseco, Gerente General de Caynarachi S.A.

Arequipa se posiciona en innovación sostenible: Le Qara recibió acreditación oficial como CITE privado del MINCETUR

Centro biotecnológico fue reconocido por el ministro de Comercio Exterior y Turismo en una ceremonia que consolida a la región como referente en economía circular.

El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR) otorgó hoy la Resolución Ministerial y el distintivo oficial que calificó al CITE Le Qara como Centro de Innovación Productiva y Transferencia Tecnológica (CITE) Privado de Artesanía y Turismo, en un acto encabezado por viceministra de Turismo, Aracelly Laca Ramos, en representación del ministro José Fernando Reyes Llanos.

La actividad, que se realizó con la participación de autoridades del sector y representantes del ecosistema de innovación, marcó un hito en la descentralización tecnológica en el país. En representación del CITE Le Qara participaron su directora ejecutiva, Jacqueline Cruz, y su cofundadora, Isemar Cruz, quienes destacaron el impacto del modelo en la transformación de la artesanía tradicional hacia productos de alto valor agregado y sostenibilidad certificada.

Desde su sede en Sachaca, Arequipa, el CITE Le Qara tiene un enfoque innovador que integra investigación aplicada, transferencia tecnológica y asistencia técnica especializada. Este modelo permite reducir la brecha entre los procesos artesanales y los estándares internacionales, impulsando el desarrollo de biomateriales como biocueros y biopigmentos biodegradables, alineados con las tendencias globales de economía circular.

Con esta acreditación, el CITE Le Qara se incorporó a la Red Nacional de CITE de Artesanía y Turismo, y podrá acceder a mecanismos de financiamiento público y ampliar su alcance. La iniciativa busca beneficiar a cientos de unidades productivas, y consolidarse como un puente entre la ciencia, la innovación y las industrias creativas, así como posicionar a Arequipa como un hub emergente de innovación con identidad territorial.

Le Qara

Nació en Arequipa, impulsada por dos hermanas para enfrentar la contaminación de la industria textil. Al reconocer que era un problema global y que faltaba infraestructura en Perú, crearon un hub biotecnológico para desarrollar biomateriales con potencial de mercado, hoy convertido en CITE.

El centro diseña, valida y escala soluciones que conectan la investigación científica con la industria. Es el primer centro privado del país enfocado en cerrar la brecha entre laboratorio y procesos productivos tradicionales.