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lunes, marzo 2, 2026
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¿Qué hacer con ese ingreso extra de fin de año? 4 caminos financieros inteligentes según Equifax

Usar los momentos de mayor ingreso para ordenar las finanzas ayuda a arrancar el año con mayor estabilidad.

Para muchas familias, diciembre trae un respiro económico: gratificaciones, bonos,      ingresos adicionales por campañas estacionales. Sin embargo, ese ingreso extra suele evaporarse rápido si no se gestiona con intención. Y mientras algunos optan por darse gustos, otros buscan que ese dinero trabaje a su favor de cara al 2026.

En este contexto, Maurice Prevost, country director de Equifax – Infocorp, explica que el fin de año es un momento ideal para ordenar las finanzas.

“Tener ingresos adicionales en diciembre es una oportunidad estratégica. Decidir bien qué hacer con ese monto puede mejorar tu estabilidad, reducir tu carga financiera y fortalecer tu perfil frente al sistema crediticio”, señala.

A partir de ello, Equifax propone cuatro caminos financieros inteligentes para aprovechar estos ingresos:

  1. Pagar deudas pequeñas o casi saldadas: Destinar parte de la gratificación a liquidar montos pequeños tiene un impacto inmediato en tu perfil crediticio. Cerrar obligaciones reduce tu nivel de utilización de líneas de crédito, ordena tu historial y evita arrastrar pagos innecesarios al 2026.
  2. Adelantar cuotas de créditos vigentes: Anticipar pagos permite recortar intereses y llegar a enero con una carga financiera más liviana, reduciendo la probabilidad de atrasos en un mes que suele ser complejo para las finanzas del hogar.
  3. Construir un fondo de emergencia: Un porcentaje de la gratificación puede convertirse en un colchón para gastos imprevistos como salud, reparaciones o fluctuaciones laborales de inicio de año. No se trata del monto, sino del hábito. Prevost enfatiza que este fondo evita que una emergencia obligue a recurrir al crédito de manera abrupta, lo cual puede deteriorar el perfil crediticio de una persona.
  4. Dejar espacio para consumo responsable: El objetivo no es eliminar los gastos de fin de año, sino equilibrarlos. Reservar un monto para compras planificadas permite disfrutar sin comprometer el presupuesto del primer trimestre del próximo año. Evita financiar consumos de corto plazo en cuotas largas, ya que incrementan la utilización de la línea y prolongan la carga financiera.

El dinero extra de diciembre puede ser un respiro pasajero o una palanca financiera. Usarlo con criterio permite empezar el 2026 con menos deudas, mejor score y más estabilidad.

Navidad con propósito: cuando la solidaridad se convierte en estrategia

Por: Antonio Herrera Cabanillas

Cada diciembre, muchas organizaciones despliegan su tradicional agenda navideña: colectas, chocolatadas, canastas, campañas de ayuda y gestos simbólicos que buscan mostrar compromiso social. Pero en un mundo donde la ciudadanía exige coherencia y donde los equipos buscan propósito, la Navidad ya no puede vivirse como un acto de caridad ocasional: debe convertirse en una oportunidad para reafirmar el propósito corporativo y fortalecer la cultura organizacional.

La caridad es importante, pero es insuficiente. La caridad resuelve lo inmediato; el propósito transforma lo estructural. Y en una temporada donde el consumo aumenta, la reflexión se profundiza y la sensibilidad social se agudiza, las empresas tienen una oportunidad única de demostrar que su rol en la sociedad va más allá de “dar cosas”: se trata de generar oportunidades, fortalecer capacidades y construir relaciones de largo plazo.

De la ayuda puntual al impacto sostenido

Durante décadas, las áreas de responsabilidad social se enfocaron en acciones de temporada, especialmente en Navidad. Eran iniciativas loables, pero desconectadas de la estrategia del negocio. Hoy, ese enfoque ha quedado atrás.
La sociedad ya no solo pregunta “qué entregas”, sino cómo tu empresa crea valor real durante todo el año.

Una Navidad con propósito implica pasar de la lógica asistencialista a la lógica transformadora:

  • De “donaciones” a proyectos que fortalecen capacidades.
  • De “actividades sociales” a oportunidades económicas reales.
  • De “regalos” a relaciones sostenidas con comunidades y colaboradores.

El objetivo ya no es solo aliviar una necesidad puntual, sino contribuir a que las personas y territorios tengan mejores herramientas para su desarrollo.

El propósito no se improvisa: se construye

Las empresas que han integrado la sostenibilidad en su estrategia entienden que la Navidad no es una fecha aislada, sino un momento para expresar de manera visible lo que viven el resto del año.

El propósito se convierte en una guía para diseñar iniciativas que generen valor compartido.
Ejemplos:

  • Empresas de tecnología que capacitan jóvenes en habilidades digitales durante diciembre, pero continúan el programa todo el año.
  • Agroexportadoras que desarrollan mercados navideños con productores locales, fortaleciendo emprendimientos que luego se consolidan como proveedores.
  • Compañías industriales que promueven ferias navideñas internas donde emprendedores de la comunidad venden sus productos, generando ingresos directos y sostenibles.

En todos estos casos, la Navidad no es un cierre: es una plataforma de visibilidad para proyectos que ya son estratégicos.

La solidaridad como ventaja competitiva

Puede sonar contraintuitivo, pero la solidaridad estratégica también genera beneficios para la empresa:

  • Fortalece la cultura organizacional al conectar a los equipos con un propósito común.
  • Aumenta el orgullo de pertenencia, un factor clave para retención y engagement.
  • Mejora la reputación, porque el público reconoce coherencia, no solo gestos.
  • Fortalece la licencia social, esencial para operar en entornos sensibles.

Deloitte (2023) muestra que los colaboradores que sienten que su empresa contribuye al bienestar social presentan niveles de motivación 30% más altos y hasta un 20% más de productividad. Es decir, el propósito también es eficiencia.

La pregunta clave: ¿qué historia queremos contar en Navidad?

Las empresas deberían partir de una pregunta sencilla pero profunda:
¿Qué mensaje queremos enviar a nuestra gente y a la sociedad en esta época?

Porque Navidad es narrativa. Y toda narrativa construye identidad. Si la historia que contamos es “regalamos canastas”, la empresa queda en el nivel más básico de compromiso social. Pero si la historia que contamos es “creamos oportunidades”, la empresa se convierte en motor de desarrollo.

Las organizaciones que entienden este cambio empiezan a diseñar iniciativas navideñas alineadas con su propósito, con métricas y con visión de largo plazo.

Conclusión: La Navidad no debe ser caridad; debe ser coherencia

En un entorno donde los ciudadanos exigen transparencia, donde los colaboradores buscan significado y donde las comunidades piden soluciones sostenibles, la Navidad es un recordatorio poderoso: el propósito importa.

No se trata de dejar de apoyar o de eliminar gestos solidarios. Se trata de elevarlos. De convertirlos en parte de una estrategia que dure 365 días al año.

Las empresas que hagan de la Navidad un espacio para activar propósito, y no solo caridad, construirán culturas más fuertes, relaciones más confiables y una reputación basada en acciones, no en adornos.

La temporada navideña, bien utilizada, no es un gasto. Es una oportunidad estratégica para recordar quiénes somos y hacia dónde queremos ir.

 

Cierre de año: cómo saber si tu negocio realmente creció en 2025

Al finalizar el año, muchos emprendedores evalúan el desempeño de su negocio observando únicamente el aumento de las ventas. Sin embargo, para entender si un negocio realmente creció en 2025, es necesario realizar una evaluación más precisa, basada en información ordenada y accesible, algo que se facilita cuando los procesos del negocio están digitalizados.

“La digitalización permite a los emprendedores tener mayor visibilidad sobre el desempeño de su negocio y tomar decisiones basadas en información real, especialmente al momento de evaluar los resultados del año. Cuando el análisis se limita solo a las ventas, se puede perder de vista si el negocio realmente está siendo rentable. Revisar márgenes, costos y el comportamiento de los productos ayuda a entender con mayor claridad qué tan sostenible fue el crecimiento durante el año”, señala Carla Follegatti, Country Manager de Bsale en Perú.

En este contexto, la especialista destaca la importancia de que los emprendedores revisen indicadores clave que les permitan evaluar el desempeño real de su negocio y tomar decisiones informadas de cara al próximo año:

  1. Revisa la rentabilidad, no solo las ventas: El primer paso es analizar si el aumento de las ventas se tradujo en mayores ganancias. Comparar ingresos versus costos permite identificar qué productos dejaron mejores márgenes y cuáles generaron más gasto que beneficio.
  2. Evalúa el flujo de caja: Un negocio puede vender bien y aun así tener problemas para pagar proveedores o cubrir gastos. Revisar el flujo de caja permite saber si el dinero ingresó en el momento adecuado y si los gastos estuvieron alineados con los ingresos durante el año.
  3. Analiza la rotación de productos: Digitalizar el inventario facilita identificar qué productos tuvieron mayor salida y cuáles permanecieron inmovilizados. Esta información permite optimizar compras y reducir pérdidas por sobrestock.
  4. Apóyate en datos ordenados: Para realizar este análisis, contar con información centralizada es fundamental. Herramientas digitales como Bsale permiten a los emprendedores revisar reportes de ventas, inventario y desempeño de productos, facilitando una evaluación más clara y rápida del año.

Finalmente, realizar este tipo de revisión al cierre del año permite a los emprendedores iniciar el siguiente periodo con una lectura más clara de su situación actual. Contar con un diagnóstico concreto del negocio ayuda a definir prioridades, anticipar ajustes y enfrentar el 2026 con una planificación más realista y alineada a los objetivos del negocio.

 

Sin fiebre por las altcoins: los inversores pisan el freno y siguen a Bitcoin

Por: Yoandris Rives Rodríguez, Gerente Regional para LATAM en B2BINPAY Creemos que lo que está ocurriendo actualmente en el mercado cripto refleja un reposicionamiento de capital. El dinero se está moviendo, pero de forma cautelosa. Los inversores no están rotando de manera generalizada desde Bitcoin y Ethereum hacia el mercado de altcoins. Para nosotros, esto significa que están priorizando un pequeño grupo de tokens líquidos y bien conocidos, donde los movimientos a la baja parecen más controlables y las posiciones pueden cerrarse rápidamente si es necesario. Este comportamiento del mercado es típico de fin de año. Los inversores buscan asegurar resultados, reducir riesgos y evitar nuevas apuestas de gran tamaño. Prefieren activos con alto volumen de negociación y una acción de precios clara. Por eso, solo unas pocas altcoins están recibiendo flujos de entrada, mientras que la mayor parte del mercado permanece tranquila. Desde nuestro punto de vista, las entradas actuales en algunas grandes altcoins, como Solana o XRP, no deben interpretarse como el inicio de la altseason. Estos movimientos son limitados y altamente selectivos. El Altseason Index se sitúa en el nivel 16, lo que es bajo y señala una continuidad en la dominancia de Bitcoin. Por lo tanto, aún es pronto para esperar un repunte generalizado.

Minería ilegal pone en riesgo proyectos por al menos US$12 mil millones

De cara al próximo año electoral, el Instituto Peruano de Economía (IPE) advierte que el país enfrenta retos clave que marcarán su rumbo económico y social. Entre ellos, destaca la necesidad de fortalecer un entorno favorable para la inversión privada, motor fundamental para impulsar el empleo formal y reducir la pobreza de manera sostenida.

Uno de los mayores focos de alerta es el avance de las economías ilegales, en especial la minería ilegal. El IPE estima que en 2025 el valor del oro ilegal exportado podría igualar por primera vez al de origen legal, con graves impactos: invasión de áreas naturales protegidas como Tambopata, conflictos con la minería formal en regiones como Apurímac y La Libertad, y la afectación de proyectos mineros en cartera por al menos US$12 mil millones, principalmente en Cajamarca y Apurímac.

En paralelo, el IPE subraya que la inversión privada muestra señales de recuperación con un crecimiento estimado de 9,6%, el mayor desde 2013 sin contar el rebote pospandemia, pero advierte que su sostenibilidad dependerá de mayor estabilidad política e institucional. Desde 2016, la alta rotación de autoridades ha debilitado la capacidad del Estado para aprovechar un contexto internacional favorable.

Finalmente, el análisis remarca la urgencia de retomar un manejo fiscal responsable, ante el aumento del gasto rígido, especialmente en remuneraciones, que hoy representa una proporción creciente del presupuesto público. Recuperar la disciplina fiscal y fortalecer la recaudación serán claves para garantizar servicios públicos de calidad.

El desafío es claro: liderazgo político, reglas estables y decisiones económicas responsables para no comprometer el crecimiento de los próximos años.

China y Brasil construyen corredor ferroviario hacia el puerto de Chancay para unir Atlántico y Pacífico

China y Brasil avanzan en los estudios de un corredor ferroviario bioceánico que conectaría el interior productivo brasileño con el puerto de Chancay, en Perú, creando una nueva ruta entre los océanos Atlántico y Pacífico. El proyecto impulsado por un acuerdo entre la estatal Infra SA y el Instituto de Planificación Ferroviaria de China integra las líneas Fiol, Fico y Norte-Sur y es visto como una alternativa terrestre al Canal de Panamá.

La iniciativa busca reducir costos logísticos, acortar tiempos de transporte y fortalecer las exportaciones brasileñas hacia Asia, especialmente de granos, minerales y carga contenerizada. Para China, el corredor representa una pieza clave para diversificar rutas comerciales y consolidar su presencia estratégica en Sudamérica; para Brasil, una oportunidad de ganar competitividad y aliviar la presión sobre sus puertos atlánticos.

Aún en fase de estudios técnicos, el proyecto enfrenta desafíos de ingeniería, licencias ambientales y coordinación internacional. La gran pregunta es si este “Canal de Panamá en tierra” logrará pasar del papel a la realidad o quedará como una promesa geopolítica más en la región.