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Gemelos Digitales impulsados por IA revolucionan la producción de cobre: incrementos del 32% en eficiencia y optimización hídrica

La implementación de este sistema también aumentó en un 40% y representaron beneficios de hasta 600 millones de dólares anuales.

En el marco de la conferencia EXPOCOBRE 2026, el Dr. Osvaldo Bascur, director de OSB Digital, LLC, presentó avances críticos en la implementación de Gemelos Digitales (Digital Twins) basados en Inteligencia Artificial para la industria minera.

Bajo el título «El auge de los gemelos digitales basados en IA para la maximización de la producción de cobre», la ponencia destacó cómo la fusión de modelos físicos y aprendizaje automático está permitiendo a las minas de baja ley alcanzar niveles de productividad sin precedentes.

Uno de los casos de estudio más destacados presentados fue la implementación de un Gemelo Digital en una mina de cobre de baja ley en Chile. Los resultados operativos han sido transformadores:

“Se logró un incremento del 32% en la capacidad de producción de cobre. La recuperación de agua aumentó en un 40%, un factor crítico para la sostenibilidad en regiones con escasez hídrica. Estas optimizaciones representaron beneficios de hasta 600 millones de dólares anuales” señaló Bascur..

La propuesta tecnológica de OSB Digital utiliza el sistema PI junto con herramientas como PowerBI y Copilots de IA (ChatGPT, Gemini) para transformar datos históricos en activos estratégicos.

El Dr. Bascur enfatizó que la industria se dirige hacia la «Minería 5.0», una era de autonomía inteligente donde las plantas no solo se monitorean, sino que aprenden y se corrigen en tiempo real.

«El Gemelo Digital sirve como el sistema nervioso digital de este nuevo organismo industrial: sintiendo, aprendiendo y adaptándose en tiempo real», concluyó  Bascur.

Glencore impulsa estrategia de crecimiento de largo plazo mediante la integración del Complejo Minero Antapaccay

El avance de los proyectos Coroccohuayco y Quechua se incluyen en estos planes, según Karim Batallanos, gerente general de la compañía.

Glencore impulsa una estrategia de crecimiento a largo plazo mediante la integración del Complejo Minero Antapaccay. Esto incluye el avance de los proyectos Coroccohuayco y Quechua, este último con proyecciones de desarrollo a partir de 2025.

Estos proyectos forman parte de una cartera industrial que busca satisfacer la demanda global de metales críticos para la transición hacia una economía baja en carbono. Así lo afirmó Karim Batallanos, gerente general de Compañía Minera Antapaccay.

Durante una conferencia magistral en ExpoCobre 2026, Batallanos sostuvo que Glencore, una de las empresas de recursos naturales más grandes del mundo, reafirma su compromiso con el desarrollo minero en el Perú a través de su operación Antapaccay y sus ambiciosos proyectos de crecimiento.

Reveló que para el cierre de 2024, se proyecta una producción aproximada de 146,000 toneladas de cobre en concentrado. Además, la operación emplea a 4,566 personas, entre trabajadores directos y contratistas, de los cuales el 39% proviene de la zona local.

Asimismo, durante 2024, las compras locales ascendieron a aproximadamente S/ 302 millones, fortaleciendo la cadena de suministro regional.

A través de mecanismos como Obras por Impuestos (OxI), el Convenio Marco y la inversión social directa, Glencore busca generar valor compartido en sus comunidades de influencia, promoviendo el desarrollo de proveedores locales y facilitando la modernización de las operaciones mineras responsables.

Tecnología de última generación

Antapaccay se posiciona a la vanguardia tecnológica mediante la implementación de soluciones de automatización y digitalización para optimizar la eficiencia y seguridad.

Por ejemplo, con el uso de equipos autónomos en perforación y maquinaria de carguío y acarreo de ultra-clase (camiones de 390 toneladas).

La implementación del sistema AntapAI para procesos de molienda y flotación, además de sistemas de monitoreo de fatiga (DSS y CAS) y gestión de carguío (Argus).

Respecto a la planta de procesamiento, esta logra recuperar el 98% del agua utilizada en todo su proceso productivo.

Además, en 2025, la operación consumió 1.08 GWh de energía renovable, avanzando hacia el objetivo global de descarbonización.

Chile y Perú proyectan la creación de la primera “Zona Franca del Cobre” para liderar el mercado minero mundial

La iniciativa, denominada «Proyecto 51», busca elevar el suministro global conjunto al 51% en 15 años y transformar la región en un polo minero-industrial de valor agregado. Ambas naciones concentran el 37% de la producción y de las reservas mundiales del metal rojo, con una cartera de proyectos que supera los US$ 168.000 millones.

En un contexto de creciente demanda global por minerales críticos para la transición energética, Chile y Perú se encuentran ante la oportunidad histórica de consolidar una alianza estratégica mediante la creación de una Zona Franca del Cobre. Esta propuesta busca integrar los recursos y capacidades de ambos países para dejar de ser solo exportadores de materia prima y convertirse en un ecosistema industrial líder del siglo XXI.  Un activo geopolítico estratégico

Actualmente, Chile y Perú son los dos mayores productores de cobre del mundo, sumando el 37% de la producción global (5,3 millones de toneladas anuales por Chile y 2,7 millones por Perú). Además, poseen conjuntamente el 37% de las reservas mundiales conocidas, con 190 millones de toneladas en territorio chileno y 90 millones en el peruano.

“La pregunta ya no es si competiremos o cooperaremos. La pregunta es si tendremos la visión de construir juntos el mayor polo minero-industrial del siglo XXI”, señaló Carlos Escaffi, director de Relaxiona Internacional y promotor de la iniciativa, durante una conferencia magistral en ExpoCobre 2026.

El Proyecto 51: Hacia la industrialización en origen

La propuesta técnica, bajo el nombre de Proyecto 51, tiene como objetivo disruptivo alcanzar el 51% del suministro mundial de cobre en un plazo de 15 años. A diferencia de los modelos de extracción tradicionales, esta zona franca fomentaría la manufactura de valor agregado, incluyendo la producción de cátodos, ánodos, cables de alto rendimiento y componentes para electromovilidad.

La infraestructura crítica proyectada incluye: Corredores de Integración, a través de un  posible Ferrocarril Binacional del Cobre que conecte los centros mineros de Tarapacá, Antofagasta y Atacama (Chile) con Tacna, Moquegua y Arequipa (Perú).

Un Ecosistema Industrial con la instalación de fundiciones modernas con captura de emisiones superior al 99.5% y plantas de economía circular para la recuperación de metales en relaves.

Además, un directorio tripartito integrado por los Estados de Chile y Perú junto al sector privado, bajo un marco aduanero de arancel cero para insumos y bienes de capital.

Carlos Escaffi precisó que la integración no parte de cero. Actualmente, el 37% del capital extranjero de los proveedores mineros en Perú proviene de Chile, y el 40% de las exportaciones de proveedores chilenos tiene como destino el mercado peruano. No obstante, el sector enfrenta desafíos estructurales: el tiempo para pasar de la exploración a la operación ha pasado de 6 a 18 años en las últimas décadas, y los costos de descubrimiento se han triplicado.

“La creación de esta zona franca permitiría a ambas naciones tener un rol más activo en la formación del precio del cobre y reducir la volatilidad del mercado. Con una demanda proyectada que crecerá hasta un 60% hacia 2040 debido a la descarbonización global, Chile y Perú se posicionan como actores indispensables para la sostenibilidad del planeta”, puntualizó.

El nuevo paradigma para destrabar inversiones en Latinoamérica se presentó en Expocobre 2026

La Minería Regenerativa busca transformar la industria de una actividad meramente extractiva a un motor de desarrollo territorial que trascienda la vida de la mina. Nelson Trejo, presidente de Epiroc Américas considera que Perú se perfila como el «laboratorio» ideal para implementar este modelo debido a su relevancia estratégica en la producción de cobre.

En un momento crítico para la industria extractiva en Latinoamérica, donde la excelencia tecnológica coexiste con el estancamiento de proyectos estratégicos, surge la Minería Regenerativa como una propuesta disruptiva para transformar el sector.

A pesar de contar con las herramientas técnicas más avanzadas de la historia, la minería en países como Perú, Chile y México enfrenta límites estructurales marcados por la desconfianza social, la complejidad regulatoria y los conflictos territoriales que frenan el flujo de nuevas inversiones.

Durante su participación en ExpoCobre 2026, Nelson Trejo, presidente de Epiroc Américas – División Partes y Servicios, sostuvo que el sector debe evolucionar para garantizar su supervivencia y prosperidad.

«Necesitamos redefinir cómo se valora el impacto social y territorial de la minería desde una perspectiva financiera. La minería regenerativa busca gestionar los riesgos de forma diferente y acelerar una oportunidad única de desarrollo para Latinoamérica», afirmó el ejecutivo.

Explicó que actualmente muchos proyectos no se detienen por problemas técnicos, sino por la dificultad de construir acuerdos con las comunidades y los territorios donde operan.

Durante años, la industria respondió a estos desafíos a través de la sostenibilidad. Fue un avance importante: se redujeron impactos, se mejoraron estándares y se incorporaron nuevas prácticas.

No obstante, el contexto actual exige ir más allá. Surge así la minería regenerativa, un enfoque que no solo busca minimizar impactos, sino generar valor positivo en los territorios. Esto implica integrar desde el inicio variables sociales, ambientales y económicas en el diseño de los proyectos.

Trejo reveló que Latinoamérica recibe apenas el 25% del presupuesto global en exploración minera. Aseveró que no es por potencial geológico, sino porque se sigue evaluando proyectos con modelos que funcionan en Excel, pero que no capturan completamente la complejidad del territorio.

“Medimos CAPEX, OPEX y productividad. Pero aún no estamos integrando una variable que cada vez se vuelve más crítica para la viabilidad real: legitimidad. Sin legitimidad, la continuidad operacional se vuelve incierta. Y sin continuidad, el retorno se vuelve frágil”, precisó.

Señaló que la minería regenerativa no reemplaza los modelos actuales: los complementa. “Es la evolución natural de una industria que está empezando a enfrentar un nuevo tipo de complejidad: social, territorial y de largo plazo”, finalizó.

En ese contexto, destacó que el Perú es un escenario clave para este debate, pues responde a sus condiciones únicas para convertirse en un «laboratorio» global de minería regenerativa.

El país combina factores clave como Tradición y capacidad (sólida herencia minera con alta especialización técnica); Relevancia estratégica (Rol crítico en la producción global de cobre, indispensable para la transición energética); Potencial de respuesta (oportunidad de crear un modelo que responda eficazmente a las crecientes expectativas sociales y ambientales).

Perú capta apenas US$ 35 millones en venture capital y startups buscan expandirse fuera del país

Costa Rica Tech Week 2026 reunirá a más de 4,000 actores del ecosistema en un contexto donde el financiamiento para startups peruanas sigue rezagado frente a la región.

Del 18 al 23 de mayo se realizará Costa Rica Tech Week 2026 (CRTW), uno de los encuentros más relevantes del ecosistema tecnológico de Centroamérica, que en su próxima edición buscará conectar startups latinoamericanas con inversionistas globales. Para el ecosistema peruano, el evento llega en un momento clave: un mercado de capital más restringido y una creciente necesidad de internacionalización.

Con más de 50 eventos programados y la participación de ejecutivos de empresas globales como NVIDIA y Microsoft, CRTW 2026 reunirá a más de 4,000 asistentes, incluyendo fondos de inversión provenientes de Estados Unidos y otros mercados de la región, además de redes de inversionistas ángeles y family offices.

En el caso peruano, el ecosistema mantiene dinamismo en sectores tecnológicos específicos. De acuerdo con la Asociación Fintech del Perú, el país supera las 200 startups fintech activas, posicionándose como uno de los mercados más relevantes en la región andina.

Sin embargo, el acceso a financiamiento continúa siendo uno de los principales desafíos para el escalamiento. Según un análisis publicado por el diario «Diario Gestión» en base a datos de la Asociación para la Inversión de Capital Privado en América Latina, Perú registró apenas US $35 millones en inversión de venture capital en 2025, distribuidos en 8 rondas, ubicándose entre los mercados más pequeños de la región.

Este desempeño se da en un contexto regional aún en ajuste. De acuerdo con reportes de LAVCA, la inversión en venture capital en América Latina se mantiene por debajo de los niveles alcanzados en 2021, con una mayor concentración en mercados como Brasil y México.

En este escenario, la expansión hacia nuevos mercados cobra mayor relevancia. “Costa Rica es el único miembro de la OCDE en toda la región centroamericana y el Caribe, con estabilidad institucional, alto nivel de talento y calidad de vida. Eso lo convierte en un punto natural para atraer inversión, talento y expansión de empresas tecnológicas”, señala Nelson Irías, fundador del evento.

El ejecutivo destaca además el potencial de complementariedad entre mercados latinoamericanos. “Centroamérica ofrece mercados menos saturados, cercanía absoluta a México y Estados Unidos y una velocidad de expansión que pocas regiones tienen”, añade.

Sectores como fintech, inteligencia artificial y deep tech —ejes principales de CRTW— coinciden con áreas donde Perú viene desarrollando capacidades, impulsadas por la digitalización de servicios financieros y la adopción tecnológica en empresas.

Además de su agenda de contenidos, el evento será escenario de anuncios relevantes para el ecosistema regional, como el lanzamiento de nuevas plataformas de innovación y redes de inversión ángel, reforzando su posicionamiento como punto de encuentro entre capital y emprendimiento.

Así, Costa Rica Tech Week 2026 se proyecta como una plataforma estratégica para que startups peruanas accedan a nuevas fuentes de financiamiento, validen sus modelos de negocio en mercados emergentes y aceleren su crecimiento en una región que gana cada vez más protagonismo en el mapa tecnológico latinoamericano.