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domingo, marzo 8, 2026
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La potencia frutícola de América Latina que domina el mercado global de peras

Con exportaciones que superan las 325.000 toneladas anuales, este país se ha consolidado como el mayor proveedor regional y uno de los principales actores del comercio mundial de peras.

La fruticultura en América Latina atraviesa una etapa de consolidación impulsada por mejoras tecnológicas, estándares de calidad más exigentes y una creciente demanda internacional. Dentro de este escenario, la producción de peras se ha convertido en uno de los mayores símbolos de competitividad agrícola de la región, posicionando a un país sudamericano como líder indiscutido en exportaciones.

Argentina lidera la exportación de peras en la región

Argentina es actualmente el mayor exportador de peras de América Latina y el cuarto a nivel mundial. Su liderazgo se sustenta en el trabajo desarrollado en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén, zonas donde se aplican tecnologías avanzadas de riego, fertilización y selección que permiten cumplir con los estándares internacionales más exigentes.

La consistencia en la calidad y el sabor del producto ha permitido que las peras argentinas ganen espacio en mercados clave de América, Europa y Asia. En la última temporada, el país alcanzó un récord histórico al exportar 325.500 toneladas, consolidando su presencia en el comercio global de frutas frescas.

Estructura productiva y aporte económico

La superficie frutícola vinculada a esta actividad abarca cerca de 50.000 hectáreas, de las cuales el 85% se ubica en Río Negro y el 15% en Neuquén. En esta cadena participan aproximadamente 4.000 productores, 260 plantas de empaque, 220 frigoríficos y 11 empresas dedicadas a la producción de jugo concentrado.

El sector genera alrededor de 50.000 empleos directos y 15.000 indirectos, convirtiéndose en un pilar socioeconómico para ambas provincias. En conjunto, Argentina produce cerca de 1,8 millones de toneladas de peras y manzanas, con una distribución casi equitativa entre ambas frutas.

Producción global y posición internacional

A nivel mundial, Argentina ocupa el cuarto lugar entre los mayores productores de peras. Solo es superada por China, con una producción superior a 20,5 millones de toneladas, Estados Unidos con cerca de 700.000 toneladas y Turquía con alrededor de 500.000 toneladas.

Además de su volumen productivo, el país se mantiene como el principal exportador mundial de peras frescas, con envíos anuales que promedian 460.000 toneladas. Este desempeño fortalece su presencia en ferias internacionales, impulsa inversiones en infraestructura frutícola y refuerza su rol estratégico dentro del comercio agroexportador global.

Estados Unidos refuerza su presencia militar en el Pacífico con una base naval en Perú

Una inversión superior a US$ 1.000 millones en el Callao revela el giro estratégico de Washington en América Latina frente al avance de China en infraestructura clave de la región.

Estados Unidos aprobó en enero de 2026 una iniciativa estratégica para financiar la construcción y modernización de una base naval en América Latina, con una inversión estimada en hasta US$ 1.500 millones. El proyecto, que se desarrollará en la base naval del Callao, en Perú, refleja la intensificación de la competencia geopolítica en el Pacífico sudamericano y la necesidad de Washington de fortalecer su presencia en una región donde China ha ganado peso económico y logístico.

El Departamento de Estado notificó al Congreso estadounidense la intención de avanzar con una Foreign Military Sale, un mecanismo que, si bien se presenta como una venta militar, en la práctica implica financiamiento, ingeniería, construcción y soporte técnico para renovar integralmente la infraestructura naval peruana.

Infraestructura estratégica más allá del componente militar

El plan contempla el diseño y modernización de instalaciones marítimas y terrestres, así como estudios de ingeniería, logística y supervisión técnica a largo plazo. Aunque el monto total del paquete ronda los US$ 1.500 millones, el gobierno estadounidense precisó que no se trata de la transferencia de sistemas de armas, sino de una inversión en infraestructura y capacidades operativas.

Desde la perspectiva de Washington, el proyecto no alteraría el equilibrio militar regional, pero sí permitiría mejorar la eficiencia operativa de la Marina de Guerra del Perú y reforzar la cooperación bilateral en materia de seguridad.

El valor geopolítico del Callao

La base naval del Callao se ubica en el principal puerto marítimo del país y en una posición estratégica sobre la costa del Pacífico. Su modernización permitiría separar de manera más eficiente las operaciones militares de las actividades portuarias civiles, incrementando los niveles de seguridad y reduciendo fricciones logísticas.

El paquete de inversión incluye la construcción de nuevos muelles especializados, áreas de apoyo logístico, mejoras en accesos marítimos y modernización del equipamiento naval. De acuerdo con estimaciones técnicas, estas obras podrían liberar cerca de 80 hectáreas que hoy ocupan funciones navales, lo que abriría espacio para la expansión del puerto comercial del Callao.

Cooperación técnica y presencia prolongada

El acuerdo prevé además la asignación de hasta 20 expertos estadounidenses en Perú, quienes brindarían supervisión técnica y apoyo en la ejecución del proyecto durante varios años. Este componente refuerza el carácter de cooperación estructural y de largo plazo entre ambos países.

Para analistas internacionales, esta iniciativa debe leerse como parte de una estrategia más amplia de Estados Unidos para consolidar alianzas tradicionales en América Latina, en un contexto marcado por la creciente influencia geoeconómica de China.

China, el telón de fondo

La decisión estadounidense se produce mientras China avanza con inversiones de gran escala en infraestructura portuaria peruana, como el megapuerto de Chancay, desarrollado con financiamiento y empresas chinas. La coexistencia de un hub logístico de alcance regional y una base naval modernizada con respaldo de Washington introduce nuevas variables de seguridad, comercio e influencia estratégica en el Pacífico sudamericano.

Más allá del componente militar, la inversión estadounidense en el Callao simboliza una reconfiguración del tablero regional, donde infraestructura, comercio y defensa comienzan a entrelazarse como herramientas clave de poder.

Inversión minera destraba obra vial clave para la economía de Moquegua

Una inversión privada permitirá ejecutar una infraestructura largamente postergada que mejorará la conectividad regional, la seguridad vial y el flujo comercial en el sur del país.

La construcción del Óvalo Chen Chen, uno de los proyectos viales más esperados de Moquegua, será finalmente una realidad gracias a una inversión asumida por Anglo American Quellaveco, que se encargará tanto de la ejecución de la obra como de su mantenimiento hasta el año 2032. La infraestructura beneficiará de manera directa a más de 22 mil pobladores y tendrá un impacto significativo en la dinámica económica y logística de la región.

El proyecto se viabilizó tras la firma de un convenio de cooperación institucional entre Anglo American y el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, entidad que asumirá el saneamiento físico legal del área donde se desarrollará la obra. Una vez culminada esta etapa, la minera iniciará los trabajos, cuya duración estimada es de seis meses.

Conectividad estratégica para el sur del país

El Óvalo Chen Chen será construido en la intersección de las carreteras Binacional y Toquepala, dos ejes viales fundamentales para el comercio, la industria y el transporte de mercancías en el sur del Perú, así como para la conexión con Bolivia. Actualmente, la ausencia de esta infraestructura obliga a los conductores a realizar maniobras riesgosas, en un entorno con señalización deficiente y altos niveles de congestión.

Desde Anglo American destacan que la obra no solo mejorará la fluidez del tránsito vehicular, sino que elevará los estándares de seguridad para peatones y transportistas. “Esta obra tendrá un gran impacto en la economía de Moquegua y dará seguridad a los peatones. Nos alegra concretar este proyecto porque sabemos que es una infraestructura que la región espera desde hace años”, señaló Alejandro Justiniano, gerente de Desarrollo y Gestión Social de la compañía.

Alianza público privada para destrabar inversiones

En la firma del convenio participaron representantes de Anglo American, del Ministerio de Transportes y Comunicaciones y del Gobierno Regional de Moquegua, encabezado por la gobernadora Gilia Gutiérrez. Con este acuerdo se destrabó un proyecto que había sufrido retrasos debido a exigencias normativas y procedimientos administrativos propios de la legislación nacional.

El mantenimiento de la obra hasta 2032 responde a que ese año concluye la concesión de la vía Binacional a la empresa Covisur, momento en el cual el MTC deberá evaluar las condiciones de una nueva concesión. Una vez finalizada la construcción, el Óvalo Chen Chen será entregado formalmente al Ministerio de Transportes para su operación y mantenimiento.

La ejecución de este proyecto refuerza el rol de la inversión privada como catalizador de infraestructura estratégica, especialmente en regiones donde la conectividad resulta clave para sostener el crecimiento productivo y la competitividad territorial.

Banco de Inglaterra mantiene retenidas 31 toneladas de oro venezolano valoradas en más de US$ 4.000 millones

El gobierno británico ratificó que no devolverá las reservas de oro de Venezuela custodiadas en Londres, mientras el litigio judicial permanece paralizado y el valor del metal se ha duplicado en los últimos años.

El Banco de Inglaterra mantiene bajo custodia 31 toneladas de oro pertenecientes al Estado venezolano, almacenadas en bóvedas subterráneas en Londres y valoradas actualmente en más de US$ 4.000 millones. Pese a los reiterados reclamos de Caracas, el gobierno del Reino Unido continúa negándose a autorizar su devolución, una postura que sostiene desde 2019 y que ha sido respaldada por sucesivos fallos judiciales.

Durante una reciente sesión del Parlamento británico, la ministra de Exteriores, Yvette Cooper, justificó la decisión al señalar que los gobiernos del Reino Unido no han reconocido al régimen venezolano, argumento que respalda la actuación del Banco de Inglaterra, entidad que el Ejecutivo considera independiente en sus decisiones operativas.

Un litigio congelado desde 2022

La disputa legal entre los bancos centrales de ambos países se encuentra en una pausa técnica desde 2022, luego de que el Tribunal Superior de Londres rechazara en julio de ese año la solicitud del gobierno venezolano para acceder a las reservas.

El conflicto se remonta a 2019, cuando el Banco de Inglaterra bloqueó el retiro del oro tras la decisión del Ejecutivo británico de no reconocer a Nicolás Maduro como presidente legítimo. En 2020, Venezuela inició una demanda judicial alegando que necesitaba los recursos para enfrentar la emergencia sanitaria provocada por la pandemia de covid 19, argumento que no prosperó en los tribunales.

El valor del oro se duplicó mientras estuvo retenido

Mientras el litigio avanzaba lentamente, el valor de las reservas aumentó de forma significativa. En 2020, el oro venezolano depositado en Londres estaba valorado en aproximadamente US$ 1.950 millones. Hoy supera los US$ 4.000 millones, impulsado por el alza sostenida del precio internacional del metal en un contexto global marcado por tensiones geopolíticas y búsqueda de activos refugio.

Estas 31 toneladas representan cerca de 30% de todas las reservas de divisas venezolanas mantenidas en el exterior, lo que convierte su control en un punto clave del conflicto diplomático y financiero entre ambos países, según información de France 24.

Postura política tras la caída de Maduro

El gobierno laborista de Keir Starmer fijó posición tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero. El Ejecutivo británico sostuvo que la comunidad internacional debe unirse para facilitar una transición pacífica hacia un gobierno democrático en Venezuela, que respete los derechos y la voluntad popular.

La ministra Cooper afirmó que el Reino Unido no puede lamentar el fin del gobierno de Maduro, al que describió como un régimen sostenido mediante la coerción y la violencia, y recordó que Londres mantiene desde 2019 una postura consistente al no reconocer su legitimidad.

Un activo clave que seguirá en disputa

Especialistas citados por France 24 coinciden en que existen pocas probabilidades de que el oro sea devuelto en el corto plazo, debido a la falta de claridad institucional y a la ausencia de elecciones consideradas libres y transparentes en Venezuela.

La doctora Vanessa Neumann, exrepresentante de Juan Guaidó ante el Reino Unido, señaló que el control de estas reservas continuará bloqueado mientras persistan dudas sobre la legitimidad del poder en Venezuela, y que solo un gobierno surgido de comicios reconocidos internacionalmente podría reclamar el acceso al oro.

Además del caso británico, Suiza mantiene en custodia unas 127 toneladas de oro venezolano, transferidas desde 2013 y valoradas en más de US$ 5.000 millones. Tras la captura de Maduro, el gobierno suizo anunció la congelación de los activos del exmandatario y su entorno.

Para economistas consultados, estas reservas habrían sido clave para sostener el valor del bolívar y garantizar acceso a divisas, aunque en la actualidad, con una economía altamente dolarizada, su impacto directo sobre la vida cotidiana de los venezolanos es limitado.

Canadá redefine su tablero geopolítico y comercial con un giro hacia China y Europa

El gobierno de Mark Carney firmó un acuerdo comercial con Beijing para reducir aranceles y diversificar mercados, mientras expresó su respaldo a Dinamarca ante la creciente tensión geopolítica por Groenlandia, en un contexto de fricciones con Estados Unidos.

Canadá dio un paso estratégico en su política exterior y comercial al reforzar su vínculo con China y alinearse con Dinamarca en el escenario geopolítico del Ártico. El primer ministro canadiense, Mark Carney, visitó la semana pasada Beijing, donde fue recibido con los honores del protocolo oficial y firmó junto al presidente Xi Jinping un acuerdo comercial orientado a reducir aranceles y relanzar una asociación estratégica entre ambos países.
Durante el encuentro, ambos líderes coincidieron en la necesidad de construir una relación estable y sostenible, basada en intereses comunes y en la adaptación a un entorno global marcado por tensiones comerciales y reconfiguración de alianzas. La visita marcó el primer viaje de un jefe de gobierno canadiense a China en casi una década y envió una señal clara de diversificación económica.

Apertura comercial y señales al mercado

Al cierre de la visita, se confirmó que Canadá habilitará el ingreso de vehículos eléctricos chinos con un arancel preferencial, mientras que China reducirá de manera significativa los impuestos aplicados a productos agrícolas canadienses. La medida busca dinamizar el comercio bilateral y aliviar presiones sobre sectores clave de la economía canadiense, especialmente en un contexto de volatilidad global.

En el Gran Palacio del Pueblo, Carney expresó a Xi la disposición de su gobierno para trabajar sobre la base de la cooperación del pasado y construir una nueva etapa que responda a las actuales realidades internacionales. El mensaje apuntó a recuperar confianza, ampliar flujos comerciales y fortalecer cadenas de suministro más resilientes.

Menor dependencia de Washington

Parte central del giro canadiense responde a la política de Estados Unidos primero impulsada por Donald Trump, que ha derivado en la imposición de aranceles con impacto directo tanto en Canadá como en China. Antes del viaje, Carney fue explícito al señalar que su gobierno busca construir una economía menos dependiente de Washington, en lo que calificó como un momento de disrupción del comercio global.

Esta estrategia refleja una lectura pragmática del escenario internacional, donde los países intermedios buscan reducir riesgos, ampliar socios y proteger su crecimiento ante un entorno cada vez más fragmentado.

Groenlandia y el factor geopolítico

En paralelo al componente económico, la agenda incluyó un fuerte mensaje político. Carney abordó con Xi Jinping la creciente tensión en torno a Groenlandia y expresó el respaldo explícito de Canadá a la soberanía de Dinamarca frente a las reiteradas amenazas de anexión formuladas por el presidente estadounidense.

El posicionamiento canadiense refuerza su alineamiento con Europa en temas de seguridad y gobernanza internacional, y subraya que el rediseño de su política exterior no se limita al comercio, sino que también abarca el equilibrio geopolítico en regiones estratégicas como el Ártico.

El lienzo Canvas: pensar la Pyme como negocio y no solo como trabajo

Por Juan Carlos Valda 

En muchas Pymes ocurre algo curioso, el empresario conoce cada detalle operativo de su empresa, sabe quién falla, quién responde, qué cliente paga tarde y qué proveedor siempre se retrasa, pero cuando se le pregunta cómo funciona su negocio como sistema, la respuesta suele ser difusa. No porque no sepa, sino porque nunca se detuvo a mirarlo todo junto. El lienzo Canvas aparece justamente para cubrir ese vacío: ayudar a pensar el negocio como un todo, en una sola hoja, sin tecnicismos y sin excusas.

El Canvas no es una moda ni una herramienta para consultores es, bien usado, una forma ordenada de obligar al empresario Pyme a salir del día a día y preguntarse si lo que hace tiene coherencia, lógica económica y sentido para el cliente. No promete soluciones mágicas, pero sí algo mucho más valioso: claridad.

Por qué a la Pyme le cuesta pensar en “modelo de negocio”

La mayoría de las Pymes no nacen de un modelo de negocio diseñado, sino de un saber hacer. Alguien sabía fabricar, vender, reparar, importar o prestar un servicio, y alrededor de eso se fue armando una empresa. El problema aparece cuando el contexto cambia, los márgenes se achican, los clientes se vuelven más exigentes o la competencia se multiplica. Ahí el “siempre lo hicimos así” deja de funcionar.

Pensar en modelo de negocio suena, para muchos empresarios, a algo lejano o académico, sin embargo, el modelo de negocio no es otra cosa que responder con honestidad a preguntas básicas: ¿a quién le vendo?, ¿qué problema real le resuelvo?, ¿por qué me elige a mí?, ¿cómo gano dinero?, ¿qué estructura necesito para que esto sea rentable y sostenible? El Canvas pone esas preguntas sobre la mesa, todas juntas, sin permitir esconderse en la urgencia operativa.

El Canvas como espejo incómodo, pero necesario

El lienzo Canvas funciona como un espejo, no maquilla, no justifica y no discute. Muestra y cuando se completa con sinceridad, aparecen rápidamente las incoherencias. Propuestas de valor poco claras, segmentos de clientes mal definidos, estructuras de costos que no dialogan con los precios, actividades clave que nadie sabe bien quién hace o por qué.

Para una Pyme, este efecto espejo es clave. Muchas decisiones se toman por inercia, costumbre o intuición, sin revisar si siguen teniendo sentido. El Canvas obliga a ver el negocio como un sistema interconectado, donde tocar una pieza impacta en las demás. Y eso, para un empresario acostumbrado a apagar incendios, es un cambio de mentalidad profundo.

La propuesta de valor: el corazón del lienzo

Si el Canvas fuera un cuerpo, la propuesta de valor sería el corazón. Y es, paradójicamente, uno de los bloques más débiles en muchas Pymes. No porque no haya valor, sino porque nunca se lo explicitó. “Vendemos calidad”, “damos buen servicio”, “tenemos buen precio” no son propuestas de valor, son frases genéricas que dicen poco y no diferencian nada.

Trabajar la propuesta de valor en el Canvas obliga a responder qué problema concreto del cliente se resuelve, de qué manera y por qué esa solución es mejor o distinta a otras. No se trata de inventar algo que no existe, sino de poner en palabras lo que realmente se hace bien y entender para quién eso es relevante. Muchas Pymes descubren, en este punto, que creen vender una cosa y el cliente compra otra muy distinta.

Segmentos de clientes: dejar de decir “le vendemos a todo el mundo”

Otro aporte central del Canvas es obligar a definir segmentos de clientes con mayor precisión. En la Pyme es habitual escuchar que “nuestro mercado es amplio” o que “vendemos a todo el que necesite”. Esa indefinición suele esconder una dificultad mayor: no saber bien a quién se quiere priorizar.

Definir segmentos no significa excluir, sino enfocar. Significa entender qué tipos de clientes existen, cuáles valoran más la propuesta, cuáles son más rentables y cuáles generan más problemas que beneficios. El Canvas ayuda a visualizar estas diferencias y a dejar de tratar a todos los clientes como si fueran iguales, cuando claramente no lo son.

Canales y relación con clientes: coherencia, no improvisación

Muchas Pymes venden por canales que fueron surgiendo sin planificación. Un poco por recomendación, algo por redes, algo por vendedores, algo por contactos personales. El Canvas permite ordenar esta realidad y preguntarse si los canales elegidos son coherentes con el tipo de cliente y la propuesta de valor.

Lo mismo ocurre con la relación con los clientes. No es lo mismo vender una vez que construir una relación de largo plazo. No es lo mismo atender reclamos que anticiparse a problemas. El lienzo permite ver si la forma en que la empresa se vincula con sus clientes está alineada con lo que promete o si, por el contrario, hay una brecha que erosiona la confianza.

Ingresos y costos: cuando el negocio no cierra, aunque se venda mucho

Uno de los momentos más reveladores al trabajar el Canvas en una Pyme aparece al analizar las fuentes de ingresos junto con la estructura de costos. Muchas empresas venden, facturan e incluso crecen, pero no ganan dinero de manera consistente. El Canvas obliga a poner en la misma hoja cómo entra el dinero y cómo se va.

Este ejercicio permite detectar precios mal definidos, servicios que se brindan “de regalo”, costos ocultos, ineficiencias operativas y decisiones comerciales que no tienen respaldo económico. No se trata de hacer contabilidad, sino de entender la lógica económica del negocio y preguntarse si el esfuerzo que se hace tiene sentido en términos de rentabilidad y sostenibilidad.

Actividades, recursos y socios clave: ordenar el detrás de escena

El Canvas también baja a tierra el funcionamiento interno del negocio. ¿Cuáles son realmente las actividades clave? ¿Qué recursos son críticos y cuáles solo consumen energía? ¿Qué socios aportan valor y cuáles generan dependencia innecesaria?

Para la Pyme, este análisis es fundamental porque suele haber una fuerte concentración de tareas en el empresario. Al visualizar el modelo completo, aparecen claramente los cuellos de botella, las sobrecargas y las áreas donde la empresa depende demasiado de una sola persona. El Canvas no resuelve esto por sí solo, pero lo hace visible, y eso ya es un gran paso.

Cómo usar el Canvas en una Pyme sin convertirlo en un ejercicio teórico

El mayor riesgo del Canvas no es usarlo mal, sino no usarlo. O peor aún, usarlo una sola vez y archivarlo. En una Pyme, el Canvas debe ser una herramienta viva. No se completa para “tenerlo”, sino para pensar, discutir y revisar decisiones.

Lo ideal es trabajarlo en equipo reducido, con personas que conozcan el negocio desde distintos ángulos. No para debatir eternamente, sino para contrastar miradas. El valor no está en que quede “lindo”, sino en las conversaciones que genera. Cada bloque debería disparar preguntas incómodas y decisiones concretas.

El Canvas como punto de partida, no como punto de llegada

Es importante entender que el Canvas no reemplaza la gestión ni la dirección. Es un punto de partida. Una forma de ordenar la cabeza antes de bajar a procesos, indicadores, objetivos y planes de acción. En la Pyme, muchas veces se quiere ir directo a la solución sin haber entendido bien el problema. El Canvas ayuda a frenar, pensar y decidir con mayor conciencia.

Cuando una Pyme incorpora el Canvas como hábito de reflexión estratégica, deja de reaccionar únicamente al contexto y empieza, lentamente, a construir futuro. No porque el lienzo tenga la respuesta, sino porque obliga a hacerse las preguntas correctas.

Pensar para decidir mejor

Usar el lienzo Canvas en una Pyme no es un lujo ni una sofisticación innecesaria. Es una herramienta simple para algo complejo: dirigir una empresa. Ayuda a dejar de gestionar solo urgencias y empezar a pensar el negocio con una mirada más amplia, integrada y estratégica.

En un contexto cada vez más exigente, donde los errores se pagan caros y las oportunidades no esperan, pensar mejor no es una opción. Es una responsabilidad del empresario. El Canvas, bien usado, no garantiza el éxito, pero sí algo imprescindible para alcanzarlo: claridad para decidir.

Para leer más artículos de Juan Carlos Valda, puedes ir a: https://grandespymes.ar/category/articulos-propios/