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Validación Académica Inversa: Un Modelo Eficiente de Transferencia de Conocimiento para las Mipymes Latinoamericanas

Por Mg. Eco. Juan Carlos Mendoza Fustamante, escritor y consultor empresarial

La inserción del Producto Mínimo Viable de Posicionamiento (PMVP)

Existe una brecha temporal alarmante entre la velocidad con la que muta el mercado y la velocidad con la que las universidades actualizan sus marcos teóricos, unos avanzan a pasos aritméticos -incluso las grandes editoriales corporativas- y otros a pasos geométricos o exponenciales. Mientras las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) mueren intentando descifrar el entorno post-globalización, la burocracia académica debate teorías económicas del siglo pasado.

Es así que, en mi tesis de maestría, tomé el concepto popularizado por Eric Ries denominado producto mínimo viable (PMV) y le hice una extensión, desarrollando el concepto del producto mínimo viable de posicionamiento (PMVP); y decidí subvertir las reglas del juego. Con este concepto, lo que buscaba en mi plan era que un producto mínimo viable no solo sirva como medio de prueba y validación de un modelo o sistema tecnológico a escaso costo, sino que sirva para posicionar una marca como referente de autoridad o signo de alta calidad garantizada y no necesariamente para monetizar.

De esta manera, con la creación de este nuevo concepto extendido, nace un modelo metodológico pionero en Latinoamérica: la Validación Académica Inversa. Se trata de una propuesta de innovación abierta con la que buscamos reconfigurar los incentivos de la producción científica aplicada. Ya no se busca la aprobación inicial de un consejo elitista de editores cerrados; se busca primero el veredicto del lector global en tiempo real, utilizando el apalancamiento tecnológico, mejorando la eficiencia y la rapidez de la entrada al sistema de las nuevas ideas e innovaciones.

La inversión del Capital Intelectual

El paradigma convencional asume que la universidad -y las grandes editoriales- posee el monopolio de la verdad, autoridad y el prestigio científico, y la derrama de forma descendente hacia el aparato productivo y el mercado. Lo que demostramos en este modelo es que la ecuación se invierte por completo: publicación de investigación (texto en plataforma comercial) / validación competitiva del mercado (rankings de competición comercial) / adopción académica institucional (universidades y/o escuelas de negocios).

Bajo este enfoque, el mercado libre opera como un mecanismo eficiente de asignación de valor intelectual. Si una teoría económica o estratégica es capaz de aportar o resolver los problemas reales de competitividad de las Mipymes, el mercado la premia de inmediato con tracción, ventas y posicionamiento orgánico globales; como sucedió con mi primer PMVP (libro) titulado Dirección Estratégica para negocios (Mipymes), utilizando la tecnología como plataforma comercial (Amazon.com); el cual, a la semana de su publicación logra ubicarse en el primer lugar de diferentes categorías en México, España y EEUU, ganando lo que se esperaba en mi concepto teórico, posicionamiento y visibilidad comercial. Y esto fue lo que valió, para que tiempo después, logre el siguiente objetivo esperado del concepto teórico, posicionamiento de autoridad y calidad académica garantizada, al ser reconocido por la Universidad Don Bosco de El Salvador, incluido en su biblioteca central y la Universidad Politécnica de Victoria de México, incluido en la malla curricular de sus escuelas de negocios. Es así como se logró primero validación del mercado y luego validación institucional: lo que podemos conocer como Validación Académica Inversa, lo opuesto al sistema convencional de publicación.

Reduciendo los costos de transacción en la ciencia aplicada

He comprobado que este modelo demuestra su eficiencia económica al reducir drásticamente los costos de transacción asociados a la difusión del conocimiento a través de tres pilares:

Testeo inmediato: Introduzco mis propios conceptos disruptivos de manera directa en el mercado global y los pongo a prueba. Así lo hice con el Nuevo Concepto de Integración de Mercados -mi antítesis a la segmentación tradicional-.

Mitigación del riesgo de desfase: Al eliminar la burocracia editorial previa, la nueva teoría llega al operador económico cuando este más la necesita, directamente al mercado mismo, no cuando un comité universitario o grupo corporativo editorial lo decida o lo apruebe.

Validación por externalidades positivas: Cuando instituciones de prestigio global, como la Universidad Politécnica de Victoria en México, incorporaron mi texto independiente a su cátedra oficial, no lo hicieron por un acuerdo político, gremial, convenio o argolla académica. Lo hicieron porque el mercado ya había filtrado de manera orgánica, auditó y comprobó la efectividad de la investigación en el entorno real.

La Validación Académica Inversa que proponemos, es una respuesta de mercado, aprovechando la tecnología, a la rigidez institucional. Al democratizar la generación de teoría aplicada, lo que se busca es dotar a los investigadores latinoamericanos de una ruta ágil para inyectar soluciones reales al tejido empresarial de las Mipymes, convirtiendo el éxito comercial en el indicador definitivo de nuestra relevancia académica y científica.

 

La inteligencia artificial está democratizando la creación. La próxima conversación será sobre quién participa del valor

Por PC Santos, Gerente de Marca e Innovación de CORE

Quienes siguen la cobertura de Cannes Lions de este año perciben un cambio interesante en el tono de las conversaciones. La inteligencia artificial sigue presente en prácticamente todos los paneles, presentaciones y debates de la industria, pero la discusión ha madurado. En 2024 y 2025, la curiosidad estaba centrada en las posibilidades técnicas de la tecnología. Las preguntas giraban en torno a la velocidad, la automatización y la capacidad de producir contenido a escala. En 2026, el foco parece estar en otro lugar. La conversación comienza a desplazarse hacia los impactos que estas transformaciones tendrán sobre las personas, los negocios y los modelos de valor.

Este cambio tiene sentido. La inteligencia artificial dejó de ser una promesa para convertirse en parte de la infraestructura de la industria creativa. Herramientas que antes requerían grandes equipos, altas inversiones o conocimientos técnicos especializados hoy están disponibles para creadores independientes, pequeñas empresas y profesionales de diferentes áreas. Producir imágenes, videos, campañas, investigaciones y experiencias digitales se ha vuelto más accesible. En muchos aspectos, estamos viviendo uno de los mayores procesos de democratización de la capacidad de creación que el mercado haya experimentado.

Pero toda democratización relevante trae consigo una nueva pregunta. Si ahora más personas pueden crear, producir y participar, ¿cómo garantizar que también tengan acceso al valor generado por esta nueva dinámica? Esta reflexión ayuda a explicar por qué temas como diversidad, inclusión, creator economy e impacto social siguen ocupando un lugar central en Cannes. La industria comprendió que la innovación no puede medirse únicamente por la sofisticación de las herramientas. El verdadero diferencial está en la capacidad de ampliar oportunidades y crear modelos de participación más equilibrados.

Esta lógica trasciende el universo de la inteligencia artificial y alcanza a toda la economía digital. Durante los últimos años, los creadores de contenido, las comunidades y los usuarios dejaron de ocupar únicamente el papel de audiencia para convertirse en agentes fundamentales en la construcción de relevancia para marcas, plataformas y anunciantes. Son estas personas quienes impulsan tendencias, influyen en las decisiones de compra, amplían el alcance de las campañas y ayudan a transformar mensajes en fenómenos culturales. La economía digital crece porque existe una participación colectiva extremadamente activa que sostiene su expansión.

Al mismo tiempo, la distribución de los beneficios generados por esta dinámica sigue concentrada. Gran parte de la riqueza producida por la atención, el engagement y la influencia digital permanece en los eslabones más centrales de la cadena. Esta es quizás una de las discusiones más relevantes para los próximos años de la comunicación y el marketing. La tecnología avanzó rápidamente en su capacidad para conectar personas, medir comportamientos y crear nuevas experiencias. Ahora surge el desafío de construir mecanismos capaces de reconocer y recompensar a quienes ayudan a generar valor todos los días.

Fue precisamente a partir de esta reflexión que nació BORA. Al observar un país que figura entre los líderes mundiales en tiempo de pantalla y engagement digital, comenzamos a debatir una cuestión simple: si millones de personas contribuyen diariamente a la construcción de audiencia, relevancia y alcance para las marcas, ¿por qué permanecen únicamente como espectadoras de la riqueza producida por esa actividad? La respuesta nos llevó a crear un modelo en el que la participación digital puede convertirse en beneficios concretos, utilizando la tecnología para crear relaciones más equilibradas entre marcas y consumidores.

Lo más interesante de esta discusión es que no se limita a una plataforma específica. Representa un cambio de mentalidad que comienza a aparecer en diferentes partes de la industria. Los programas de fidelización evolucionan, las comunidades ganan protagonismo, los creadores amplían su papel dentro de las estrategias de marketing y las marcas buscan formas más transparentes de construir relaciones. En todos estos movimientos existe un elemento común: la valorización de la participación.

Quizás esta sea la principal señal que Cannes está enviando al mercado en 2026. Las ideas más relevantes ya no son aquellas que simplemente utilizan inteligencia artificial, blockchain o cualquier otra tecnología emergente. Lo que despierta interés es la capacidad de utilizar estas herramientas para ampliar el acceso, crear oportunidades y distribuir valor de formas que antes no eran posibles. La tecnología deja de ser el centro de la narrativa y pasa a funcionar como un instrumento para resolver desafíos humanos, económicos y sociales.

La inteligencia artificial seguirá transformando la forma en que creamos, planificamos y ejecutamos estrategias de comunicación. Eso parece inevitable. Sin embargo, la próxima gran conversación de la industria será menos sobre capacidad tecnológica y más sobre participación económica. Después de todo, cada vez que una revolución amplía el número de personas capaces de crear, la siguiente discusión pasa a ser quién participa de los resultados de esa transformación. Y esa podría ser la agenda más importante para el futuro de la creatividad, el marketing y la propia economía digital.

Onfly impulsa una nueva era en los viajes de negocios a través de la tecnología

De acuerdo con GBTA, el 44% de los profesionales del sector prevé que el gasto en viajes de negocio de su empresa aumente un 12% en 2026. Onfly ha apostado por esta visión tecnológica para acompañar a empresas de distintos tamaños en su transformación digital.

Los viajes de negocios en América Latina están viviendo una transformación acelerada impulsada por la digitalización, la inteligencia artificial y la necesidad de las empresas de operar con mayor eficiencia, control y visibilidad. De acuerdo con la Global Business Travel Association (GBTA), el 44% de los profesionales del sector anticipa que el gasto de sus empresas en viajes de negocio aumentará 12% durante 2026, reflejando una recuperación y evolución del mercado hacia modelos más estratégicos de movilidad empresarial.

En México, uno de los mercados más dinámicos de la región, esta tendencia cobra especial relevancia. De acuerdo con la consultora IMARC Group, el sector de viajes corporativos alcanzó un valor estimado de 17.6 mil millones de dólares en 2025 y se proyecta que llegue a 30 mil millones de dólares hacia 2034, impulsado por la expansión de las compañías, la consolidación de modelos híbridos de trabajo y la necesidad de optimizar recursos.

A pesar de la creciente necesidad de digitalizar sus procesos, las empresas aún enfrentan importantes retos en la gestión interna de sus viajes corporativos. De acuerdo con estudios de mercado de Onfly, el 53% de las compañías no cuenta siquiera con un área dedicada exclusivamente a administrar sus viajes, lo que evidencia una oportunidad para optimizar procesos, mejorar el control financiero y elevar la experiencia de los colaboradores.

En este contexto, Onfly, plataforma tecnológica especializada en la gestión de viajes corporativos, está transformando la manera en que las organizaciones planean, reservan y administran sus desplazamientos de negocio, al ofrecer una solución integral que conecta la experiencia del viajero con la eficiencia operativa y el control financiero de las empresas.

La evolución del trabajo híbrido, la expansión regional de las compañías y la necesidad de optimizar costos han llevado a las organizaciones a buscar soluciones más ágiles y centralizadas. Hoy, las áreas de Recursos Humanos, Finanzas y Operaciones demandan herramientas que permitan automatizar procesos, tener visibilidad en tiempo real de los gastos y ofrecer una experiencia sencilla para los colaboradores que viajan.

“Los viajes corporativos dejaron de ser un proceso manual y fragmentado. Hoy las empresas necesitan soluciones que integren políticas de viaje, control financiero y experiencia del usuario en una sola plataforma, permitiendo una gestión más inteligente y estratégica”, señaló Jessica Castro, Head of Customer Success & Customer Service de Onfly.

 A través de su plataforma, Onfly permite a las organizaciones gestionar vuelos, hoteles y transporte desde un mismo entorno digital, facilitando la automatización de aprobaciones, el seguimiento del gasto y la generación de información estratégica para los equipos internos. Esta evolución no solo permite reducir tiempos operativos, sino también mejorar la capacidad de las empresas para administrar sus presupuestos y tomar decisiones basadas en datos.

La transformación del sector responde a una nueva realidad en la que las compañías buscan equilibrar eficiencia financiera, productividad y bienestar del colaborador. Este choque cultural e institucional se hace evidente al analizar las expectativas del talento actual: el 53% de los viajeros corporativos modernos prefiere gestionar y realizar sus propias reservas de forma autónoma.

Bajo esta visión, Onfly continúa impulsando la modernización de los viajes corporativos en América Latina, acompañando a organizaciones de distintos tamaños en su transformación digital y ayudándoles a construir modelos de movilidad empresarial más eficientes, automatizados y alineados con las nuevas necesidades del mercado.

“La tecnología no solo representa una oportunidad para optimizar costos, sino también para mejorar la experiencia de los colaboradores y fortalecer la competitividad de las empresas en un entorno regional cada vez más dinámico”, concluyó Jessica Castro.

5 cambios tecnológicos que ya están transformando la forma de trabajar de las empresas

La combinación de automatización, datos en tiempo real e inteligencia artificial permite reducir el tiempo entre detectar un problema y solucionarlo.

Las empresas vienen acelerando la adopción de herramientas tecnológicas para mejorar sus operaciones y responder de manera más eficiente a las necesidades de sus clientes. Más allá de la digitalización de procesos, el cambio actual se centra en la capacidad de las organizaciones para tomar decisiones mientras la operación está en curso, sin depender de reportes posteriores.

Este fenómeno se da en un contexto donde la eficiencia operativa ya no se mide únicamente en reducción de tiempos o costos, sino en la velocidad con la que las empresas pueden resolver incidentes y adaptarse a los cambios. De acuerdo con el estudio de McKinsey & Company (2025), el 88 % de las organizaciones ya utiliza inteligencia artificial en al menos una función del negocio, mientras que cerca de un tercio empieza a integrarla de forma más amplia en sus operaciones.

“El cambio más profundo ya no está en digitalizar procesos, sino en cambiar la forma en que se toman decisiones dentro de la operación. Las empresas están dejando atrás modelos basados en información histórica para empezar a trabajar con información en tiempo real, lo que les permite corregir mientras ejecutan. Eso redefine completamente qué significa ser eficiente hoy ”, señala Víctor Ruiz, VP de Operaciones de Konecta Perú.

En esa línea, el especialista identifica cinco cambios que ya están impactando la forma en que las empresas están trabajando:

  1. Gestión en tiempo real dentro de la operación. Las empresas están incorporando el uso de información en el mismo momento en que ocurren los procesos, lo que permite ajustar decisiones sin esperar cierres diarios o reportes posteriores.
  2. El cliente como fuente de señales operativas. Las interacciones con usuarios están siendo utilizadas para identificar en tiempo real fallas, fricciones o mejoras necesarias dentro de los procesos internos.
  3. Automatización de procesos completos. La tecnología está permitiendo que flujos operativos que antes requerían intervención constante ahora se ejecuten de forma automatizada en actividades repetitivas o de baja complejidad.
  4. Decisiones más cercanas a la ejecución. Los equipos que están en contacto directo con la operación cuentan con mayor autonomía para resolver y ajustar situaciones en el momento en que ocurren.
  5. IA integrada al trabajo diario. La inteligencia artificial se está incorporando directamente en el flujo de trabajo, apoyando la priorización de tareas, la atención de casos y la organización de la operación en tiempo real.

Ruiz sostiene que este cambio no solo mejora la eficiencia, sino que está cambiando la forma en que se gestionan las empresas. En esa línea, destaca que la combinación de automatización, datos en tiempo real e inteligencia artificial permite reducir el tiempo entre detectar un problema y solucionarlo.

El avance de estas herramientas seguirá impactando la forma en que operan las empresas en distintos sectores. En un escenario donde la rapidez y la capacidad de adaptación son cada vez más importantes, la tecnología empieza a ser un factor clave en la competitividad empresarial.

Servicios entre empresas vinculadas: los errores que pueden generar observaciones tributarias

La recaudación tributaria alcanzó los S/ 175,156 millones en 2025, un crecimiento de 10.8 % respecto al año anterior, según la SUNAT.

Cada vez más empresas enfrentan observaciones tributarias por no poder sustentar adecuadamente los servicios recibidos de compañías vinculadas. En este escenario, los servicios intragrupo se han convertido en uno de los principales focos de fiscalización, especialmente en áreas como asesoría legal, recursos humanos, marketing y tecnología.

“El motivo es que las autoridades tributarias buscan comprobar que estos gastos responden a servicios reales y necesarios para la operación. Por ello, la normativa peruana de Precios de Transferencia exige acreditar el denominado ‘Test de Beneficio’, que obliga a las empresas a demostrar que dichos servicios generaron un beneficio económico efectivo y que cuentan con evidencia suficiente para respaldarlos”, señaló Carlos Vargas Alencastre, CEO de TPC Group.

La importancia de este requisito ha aumentado en los últimos años. Durante 2025, la SUNAT reforzó la revisión de operaciones entre partes vinculadas, con especial atención en los servicios intragrupo y la documentación que sustenta el beneficio económico recibido. Además, existen errores recurrentes que pueden derivar en observaciones tributarias, entre los más comunes tenemos:

  • No contar con pruebas de que el servicio realmente se realizó. Los contratos y facturas no siempre son suficientes. Es importante conservar informes, correos, entregables u otros documentos que acrediten la prestación del servicio.
  • No poder demostrar el beneficio obtenido. La empresa debe explicar cómo el servicio contribuyó a mejorar procesos, reducir costos o generar valor para el negocio.
  • Pagar por funciones que ya realiza la empresa local. Si la subsidiaria ya cuenta con personal encargado de determinadas tareas, será más difícil justificar el pago a otra empresa del grupo por las mismas actividades.

Este mayor nivel de exigencia responde también al fortalecimiento de las acciones de control tributario. Según datos de la SUNAT, la recaudación tributaria alcanzó los S/ 175,156 millones en 2025, un crecimiento de 10.8 % respecto al año anterior.

“Las empresas deben revisar periódicamente sus políticas de servicios intragrupo, refrescar la documentación de respaldo y asegurar que cada operación pueda superar satisfactoriamente el Test de Beneficio. La preparación anticipada no solo reduce riesgos tributarios, sino que también permite responder con mayor solidez ante eventuales procesos de fiscalización”, concluyó Vargas.