12.6 C
Peru
martes, junio 9, 2026
Inicio ACTUALIDAD Oro cae más de 22% desde sus máximos y el mercado espera...

Oro cae más de 22% desde sus máximos y el mercado espera una señal clave de la inflación en EE.UU.

La fortaleza de la economía estadounidense y las menores expectativas de recortes de tasas han presionado al metal precioso, que ahora enfrenta una prueba decisiva ante los próximos datos de inflación y la política monetaria de la Reserva Federal.

El oro atraviesa uno de los ajustes más profundos de los últimos años. La onza cotiza actualmente en torno a los US$4.330, acumulando una caída cercana al 22,3% desde los máximos históricos alcanzados a finales de enero, cuando llegó a superar los US$5.500. El movimiento contrasta con el extraordinario desempeño registrado durante 2025, año en que el metal acumuló una rentabilidad cercana al 73% impulsado por la incertidumbre global, la demanda de refugio y las expectativas de una política monetaria más flexible en Estados Unidos.

Durante los últimos meses, sin embargo, el mercado comenzó a replantear ese escenario. La economía estadounidense continúa mostrando una fortaleza superior a la esperada, especialmente en materia laboral. El último informe de nóminas no agrícolas volvió a superar las previsiones del mercado, reforzando la percepción de que la Reserva Federal podría mantener las tasas de interés elevadas durante más tiempo del previsto. Como consecuencia, los rendimientos de los bonos estadounidenses han permanecido en niveles altos y el dólar ha recuperado atractivo frente a otros activos financieros.

Para el oro, esta combinación representa un desafío importante. Al tratarse de un activo que no genera rendimiento, suele perder atractivo cuando los inversionistas encuentran retornos más interesantes en instrumentos de renta fija. Esa dinámica explica buena parte de la presión vendedora observada desde comienzos de año y ayuda a entender por qué el metal no ha logrado recuperar terreno pese a la persistente incertidumbre que sigue caracterizando al escenario internacional.

La atención del mercado se concentra ahora en los próximos datos de inflación en Estados Unidos. El Índice de Precios al Consumidor podría transformarse en el próximo gran catalizador para el metal precioso. Una inflación más elevada reforzaría la necesidad de mantener una política monetaria restrictiva, escenario que seguiría limitando la recuperación del oro. Por el contrario, una desaceleración inflacionaria permitiría reactivar las expectativas de una Reserva Federal menos agresiva, favoreciendo un rebote del metal.

Desde una perspectiva de mercado, el oro enfrenta una prueba relevante durante las próximas semanas. El área cercana a los US$4.200 por onza aparece como una referencia técnica importante tras la pérdida de soportes observada durante los últimos meses. Una ruptura de esa zona podría intensificar las ventas y abrir espacio para una corrección más profunda hacia niveles cercanos a US$4.000 por onza. En contraste, cualquier sorpresa bajista en los datos de inflación estadounidenses o una desaceleración visible del mercado laboral podría devolver atractivo al metal y generar un rebote significativo desde los niveles actuales hacia rangos comprendidos entre US$4.400 y US$4.500 por onza.

Mi visión es que el oro se encuentra en un punto de inflexión. Después de protagonizar uno de los rallies más importantes de 2025, el mercado está ajustando expectativas frente a una economía estadounidense que sigue resistiendo mejor de lo esperado. La corrección ya es significativa y muchos de los excesos acumulados durante la subida han comenzado a disiparse. La reacción frente a los próximos datos de inflación probablemente definirá si el metal encuentra una base sólida para estabilizarse o si la corrección todavía tiene espacio para extenderse durante las próximas semanas.

Sergio Cisternas, Analista de mercados EBC Financial Group