Pese a superar las expectativas con ingresos históricos y anunciar una recompra de acciones por US$80.000 millones, las acciones de Nvidia retrocedieron cerca de 3%, reflejando la creciente presión de tasas altas, tensiones geopolíticas y elevadas valorizaciones sobre el sector tecnológico.
Las acciones de Nvidia retrocedieron cerca de un 3% en operaciones posteriores al cierre, pese a que la compañía volvió a superar ampliamente las expectativas del mercado con ingresos trimestrales por más de US$81.600 millones y utilidades récord impulsadas por el negocio de inteligencia artificial. La reacción dejó en evidencia un fenómeno cada vez más visible en Wall Street: el mercado ya no premia simplemente buenos resultados, sino cifras prácticamente perfectas para justificar las elevadas valorizaciones del sector tecnológico.
La compañía además anunció una recompra de acciones por US$80.000 millones y entregó proyecciones optimistas para el próximo trimestre, aunque eso tampoco logró sostener el entusiasmo comprador. Nvidia continúa siendo el principal termómetro global del boom de inteligencia artificial, especialmente para un Nasdaq que viene de registrar máximos históricos durante las últimas semanas.
Sin embargo, el contexto macroeconómico comienza a jugar un rol mucho más sensible. El avance del petróleo, las tensiones geopolíticas con Irán y los altos rendimientos de los bonos del Tesoro norteamericano están elevando la presión sobre las acciones tecnológicas de crecimiento. Actualmente, el bono estadounidense a 10 años permanece cerca de 4,7%, mientras que el tramo a 30 años continúa sobre el 5%, niveles que históricamente generan incomodidad sobre compañías con múltiplos tan exigentes como Nvidia.
Desde mi perspectiva, el trasfondo estructural para Nvidia sigue siendo claramente alcista, principalmente porque la carrera global por infraestructura de inteligencia artificial todavía está lejos de desacelerarse. El mercado sigue necesitando capacidad de cómputo, centros de datos y expansión tecnológica a gran escala, y Nvidia continúa liderando ampliamente ese segmento.
En términos de especulación de precios, mientras el mercado mantenga viva la narrativa de inteligencia artificial y la Reserva Federal no adopte un tono todavía más agresivo, el Nasdaq 100 podría perfectamente buscar nuevamente zonas de 30.000 a 31.000 puntos durante las próximas semanas. Pero si el boom IA comienza a mostrar señales de agotamiento, o si la inflación derivada del petróleo obliga a prolongar tasas elevadas, no descartaría correcciones relevantes hacia niveles de 27.500 o incluso 26.800 puntos en el índice tecnológico.
Sergio Cisternas, Analista de mercados EBC Financial Group





