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jueves, agosto 27, 2026
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Nvidia bate previsiones con ingresos récord de US$96,221 millones

Nvidia superó las expectativas con ingresos récord de US$96,221 millones, impulsada por el fuerte crecimiento de su negocio de inteligencia artificial.

El panorama macroeconómico y bursátil internacional está en un momento importante de reajuste estratégico, en el que la actividad del sector tecnológico de gran capitalización en Estados Unidos se cruza con complejos desarrollos legales, fricciones geopolíticas y tensiones en el comercio global de materias primas. Las dinámicas recientes reflejan una bifurcación entre sólidos fundamentos financieros en el ámbito corporativo y una persistente volatilidad inducida por la mecánica de derivados, sumada a la incertidumbre derivada de los conflictos geopolíticos en el Medio Oriente y las complejas relaciones diplomáticas globales. A esto se añade la lectura macroeconómica clave de hoy en Estados Unidos, donde la publicación de la segunda estimación del PIB arrojó un crecimiento del 1.5% anual para el segundo trimestre, desacelerándose frente al 2.1% del trimestre previo, mientras que el índice de precios de Gastos de Consumo Personal (PCE) se ubicó en el 3.7% interanual (con la variable subyacente o Core PCE manteniéndose en el 3.3%), confirmando un entorno de enfriamiento económico gradual combinado con presiones inflacionarias persistentes.

En el plano macroeconómico y geopolítico de Estados Unidos y el Medio Oriente, la atención se concentra en las declaraciones vertidas por el presidente Trump, quien señaló que los precios se encuentran a la baja y destacó que se observa un flujo considerable de crudo transitando por el estrecho de Ormuz, afirmando que el paso marítimo está funcionando e indicando que el bloqueo estadounidense en dicho estrecho está surtiendo efecto, sugiriendo que 22 embarcaciones lograron navegar a través del estrecho de Ormuz la noche anterior. En relación con el liderazgo de Irán, Trump manifestó que no considera que el ayatolá de Irán haya fallecido, al tiempo que ofreció declaraciones en el programa de Glenn Beck sugiriendo que existe la posibilidad de que surjan avances positivos a partir de la visita efectuada por el director de la CIA a Rusia. No obstante, una fuente iraní de alto nivel ha salido al paso de estas aseveraciones señalando categóricamente que el acuerdo negociado con Omán respecto al estrecho de Ormuz aún no ha sido finalizado.

En el ámbito corporativo estadounidense, el gigante de la tecnología Meta Platforms Inc. anunció que, aparte de los puntos abordados, sus rangos de proyecciones provistos previamente en julio se mantienen sin cambios, mientras que en materia legal y regulatoria, la firma alcanzó un acuerdo judicial determinante en el que Meta acepta pagar 16,700 millones de dólares para resolver las demandas estatales relacionadas con los daños que sus plataformas habrían causado a menores de edad, de acuerdo con lo estipulado en el documento judicial. Por su parte, en el epicentro de la industria de la inteligencia artificial, Nvidia presentó un reporte de resultados financieros marcadamente positivo, registrando un beneficio por acción (BPA) ajustado de $2.22 dólares frente a los $2.08 dólares proyectados por el consenso del mercado, acumulando ingresos récord por $96,221 millones de dólares que representan un crecimiento interanual del +106% y superan ampliamente las estimaciones previas situadas en $91,900 millones de dólares. A pesar de haber rebasado las expectativas en cada línea del balance general, las acciones de la compañía experimentaron una caída inicial cercana al 4% en la negociación posmercado, amortiguándose posteriormente hacia números positivos. Esta corrección responde a factores técnicos y mecánicos del mercado, donde un volumen desmedido de posiciones en opciones de compra (call options) obligó a los creadores de mercado a vender acciones para reajustar sus coberturas, sumado a la altísima exigencia de un mercado que percibe como excepcional el hecho de que la empresa no registre retrocesos en sus ingresos, habiendo acostumbrado a los inversores a observar de forma ininterrumpida rendimientos positivos.

Asimismo, entre los analistas e inversores existía una inquietud transversal vinculada a la sostenibilidad del gasto de capital (CapEx) realizado por los clientes clave de la compañía, las denominadas «Otras Magníficas», entre las que se encuentran Microsoft, Alphabet, Meta y Amazon, cuestionándose cuánto tiempo podrán estas firmas mantener desembolsos de tal magnitud en infraestructura de inteligencia artificial sin que el retorno de inversión de sus clientes finales sea plenamente visible. El informe oficial de Nvidia disipa parte de estas dudas operativas en el corto y mediano plazo, destacando que su segmento de Data Center alcanzó un nivel récord de $89,000 millones de dólares con un incremento interanual del 117%, impulsado por el despliegue acelerado de sus arquitecturas de próxima generación Vera Rubin y sus procesadores Vera. Con el objetivo de mitigar el riesgo de concentración derivado de su dependencia de los grandes hiperescaladores, Nvidia se encuentra diversificando su demanda mediante alianzas estratégicas con fondos soberanos para el desarrollo de infraestructura de IA en países de Asia como Corea y Japón, además de estructurar vehículos de financiamiento independiente por un valor superior a los $500,000 millones de dólares en sociedad con firmas de capital global como BlackRock, Blackstone y Apollo. De cara al siguiente periodo, las proyecciones de Nvidia se perfilan excepcionales con la compañía previendo ingresos por $108,000 millones de dólares, incluso asumiendo un escenario de cero ingresos por cómputo de Data Center provenientes de China debido a las restricciones comerciales vigentes y estimando un margen bruto saludable del 74.0%. Dentro de los aspectos más sólidos del reporte destacan la reaceleración del negocio de la mano de la producción total de Vera Rubin, una posición de caja líquida excepcional que le permitió retornar $26,000 millones de dólares a los accionistas mediante recompra de acciones y dividendos en un lapso de solo 3 meses, y la consolidación de su ecosistema de IA física y robótica a través de NVIDIA Cosmos, Jetson Thor y DRIVE; mientras que entre los factores de cautela se identifican una ligera compresión secuencial en el margen bruto frente al 75.0% reportado en el trimestre actual y niveles superiores en periodos previos, un incremento exponencial en los gastos operativos (OpEx) que aumentaron un 55% interanual situándose en $8,408 millones de dólares debido a la inversión en investigación y desarrollo, y una dependencia estructural de los ciclos de inversión fijados por el grupo reducido de grandes clientes globales.

Desde mi punto de vista, el panorama actual de los mercados revela un escenario de transición en el que el optimismo fundamental de la tecnología de vanguardia está chocando contra ajustes de valoración, datos macroeconómicos desafiantes y riesgos geopolíticos no resueltos. La combinación de un PIB estadounidense desacelerándose al 1.5% con una inflación PCE subyacente que no cede del 3.3% plantea un entorno macroeconómico complejo de estanflación que limita el margen de maniobra de la Reserva Federal, forzando a los activos de riesgo a depender casi exclusivamente del crecimiento de utilidades corporativas. En primer lugar, los resultados de Nvidia demuestran que la demanda estructural de infraestructura de Inteligencia Artificial sigue siendo un motor real y no una burbuja especulativa, respaldada por flujos de caja operativos masivos y proyecciones de ingresos que desafían el viento en contra de las restricciones comerciales con China. La corrección marginal vista en el precio de la acción es un síntoma de asimilación técnica procedente del mercado de derivados y de valoraciones que exigían la perfección absoluta, y no de un deterioro en la rentabilidad o cuota de mercado del emisor.

Hacia el futuro, se proyecta un escenario de mayor volatilidad donde el foco de los inversores migrará desde la capacidad de suministro de hardware hacia la monetización real del CapEx por parte de las demás empresas de gran capitalización bursátil. Paralelamente, la persistencia de la inflación medidora del PCE, los frentes de riesgo geopolítico e incertidumbre diplomática en el estrecho de Ormuz y las crecientes cargas legales e indemnizaciones en el sector tecnológico continuarán ejerciendo una presión al alza en las primas de riesgo de las materias primas y los activos de renta variable. Para las próximas sesiones, se anticipa cierta volatilidad aumentada debido a las declaraciones en el simposio del Jackson Hole con un movimiento más direccional en los índices bursátiles globales mientras se procesa la absorción de estos resultados corporativos, se evalúa la política monetaria frente a la desaceleración del PIB y la rigidez de los precios, y se esclarece la evolución de los acuerdos de libre tránsito energético en las rutas marítimas clave.

Felipe Mendoza, Analista de mercados EBC Financial Group