Nueva Carretera Central: MTC descarta APP y ratifica ejecución estatal con inversión de hasta S/ 30,000 millones

El Gobierno mantiene el esquema Estado a Estado para uno de los megaproyectos clave de infraestructura, mientras enfrenta trabas técnicas, institucionales y de financiamiento que podrían impactar su cronograma.

El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) descartó de forma categórica que la Nueva Carretera Central se ejecute bajo la modalidad de Asociación Público-Privada (APP), reafirmando la continuidad del esquema Estado a Estado (G2G) con asistencia internacional.

Durante su presentación ante el Congreso, el ministro Aldo Prieto sostuvo que no existe ningún estudio en curso que evalúe migrar el proyecto hacia un modelo APP, lo que implica una decisión política clara de mantener el diseño institucional original. Con ello, el Ejecutivo busca evitar retrasos asociados a cambios estructurales en la formulación del proyecto.

El titular del sector remarcó que, si bien las APP han sido relevantes en el cierre de brechas de infraestructura en el país, en este caso no se considera viable modificar el esquema. Esta definición apunta a preservar la continuidad técnica y contractual de una obra de alta complejidad.

Inversión, cronograma y arranque de obras

El proyecto demandará una inversión superior a los S/ 24,000 millones, aunque estimaciones actualizadas elevan el costo hasta cerca de S/ 30,000 millones, consolidándolo como uno de los desarrollos viales más ambiciosos del país.

Para 2026, el Gobierno ha dispuesto una asignación adicional de S/ 400 millones, con lo que el presupuesto anual alcanzaría aproximadamente S/ 600 millones. Este impulso financiero busca asegurar hitos críticos como la procura, la firma contractual y el inicio de obras antes del 26 de julio.

La primera etapa contempla la construcción del Túnel Pariachi, cuyo inicio está previsto para julio. Este componente será clave para destrabar el proyecto y marcar el arranque físico de una infraestructura largamente postergada.

Asimismo, la ejecución se ha estructurado en nueve tramos bajo una estrategia de “paquetización”, diseñada para gestionar los riesgos técnicos, optimizar los tiempos y facilitar la implementación en un proyecto de gran escala.

Cuellos de botella: trabas administrativas y limitaciones técnicas

Pese a los avances, el proyecto enfrenta una serie de obstáculos que podrían afectar su desarrollo. Entre ellos destacan los retrasos en la obtención de permisos, particularmente por parte de la Sunat, lo que ha impactado la importación de equipos y materiales esenciales.

A ello se suman limitaciones en la gestión contractual, donde la rigidez de los esquemas tradicionales del Estado dificulta la adaptación a contratos internacionales tipo Fidic. Esta brecha reduce la flexibilidad necesaria para gestionar cambios en proyectos de alta complejidad.

También se han identificado debilidades institucionales, como la falta de capacitación en contratos especializados, problemas de articulación interna en el MTC y demoras administrativas que no se alinean con la urgencia del proyecto. Estos factores reflejan un desafío estructural en la ejecución de megaproyectos en el país.

Impacto estratégico en conectividad y desarrollo

La Nueva Carretera Central busca transformar la conectividad entre Lima y la zona centro del país, atravesando regiones clave como Junín, Pasco, Huánuco, Huancavelica y Ucayali.

La infraestructura contempla una vía de alta capacidad con túneles, viaductos y calzadas separadas, orientada a descongestionar la actual Carretera Central y mejorar la seguridad vial en uno de los corredores logísticos más importantes del Perú.

El proyecto no solo apunta a reducir tiempos de traslado, sino también a disminuir costos logísticos y fortalecer la integración económica regional, con impactos directos en competitividad y desarrollo productivo.

En ese contexto, el MTC subrayó la necesidad de que la obra se mantenga como política de Estado, garantizando continuidad en su financiamiento y ejecución más allá del actual periodo gubernamental.