La expansión de redes empresariales hacia regiones responde al crecimiento de sectores como construcción, minería, tecnología y servicios, que hoy impulsan una economía cusqueña cada vez más diversificada.
Durante años, el networking empresarial organizado tuvo como principal escenario Lima. Sin embargo, ese panorama comienza a cambiar. El crecimiento económico de diversas regiones y la necesidad de generar nuevas oportunidades comerciales están impulsando la descentralización de estos ecosistemas hacia mercados con mayor dinamismo empresarial.
Uno de esos casos es Cusco. Si bien la región mantiene al turismo como uno de sus principales motores económicos, hoy concentra una actividad creciente en sectores como construcción, minería, tecnología, salud, educación, servicios profesionales e inmobiliario. Esta diversificación está generando una mayor demanda por espacios que faciliten alianzas estratégicas, intercambio de referencias comerciales y conexiones entre empresarios.
En este contexto, BNI inició operaciones en Cusco con la conformación de BNI Quelccaya, el primer grupo de la organización en la región. La iniciativa forma parte de una estrategia nacional que busca descentralizar el networking estructurado y fortalecer ecosistemas empresariales fuera de la capital.
«Hoy vemos empresarios regionales con una visión mucho más orientada al crecimiento y la colaboración. Cusco reúne las condiciones para convertirse en uno de los principales hubs empresariales del sur del país, no solo por el tamaño de su economía, sino por la diversidad de sectores que hoy impulsan su desarrollo», señaló Frederick Barrio de Mendoza, director ejecutivo de BNI Cusco.
El primer grupo reúne a cerca de 30 empresarios y profesionales de industrias como turismo, arquitectura, ingeniería, tecnología, marketing, finanzas, seguros, salud y educación. La diversidad sectorial busca facilitar relaciones de negocio que generen nuevas oportunidades comerciales dentro y fuera de la región.
Para BNI, este proceso responde a una tendencia que también se observa en otros mercados: las empresas ya no buscan únicamente ampliar su red de contactos, sino integrarse a comunidades empresariales que permitan generar negocios de manera sostenida mediante relaciones de confianza y metodologías estructuradas.
Los resultados obtenidos por la organización en el país respaldan esa tendencia. Durante los últimos diez años, los miembros de BNI Perú han generado más de S/ 4 mil millones en oportunidades de negocio a través de referencias comerciales entre empresarios. El objetivo ahora es replicar ese modelo en Cusco y, posteriormente, continuar la expansión hacia otras regiones del país.
La apertura de BNI Cusco representa un nuevo paso dentro de la estrategia de descentralización de la organización y refleja una tendencia más amplia: el fortalecimiento de ecosistemas empresariales regionales capaces de atraer inversión, generar alianzas y ampliar las oportunidades de crecimiento más allá de Lima.




