Minería no metálica en Perú cae 3,8% al inicio de 2026, pero proyecta recuperación del sector

Producción minera no metálica retrocede en el primer bimestre del año por menor actividad en insumos clave, aunque el Ingemmet prevé un repunte impulsado por la demanda interna.

La minería no metálica en el Perú inició el 2026 con un desempeño negativo, al registrar una caída de 3,8% en el primer bimestre del año, reflejando una contracción en la producción de varios insumos clave para la actividad industrial y de construcción.

Solo en febrero, la producción alcanzó 5,3 millones de toneladas métricas, lo que representó un retroceso de 10,9% frente al mismo mes de 2025. Este resultado estuvo explicado por menores volúmenes en minerales como piedra caliza, fosfatos, calcita, arena gruesa y piedra para construcción.

Retroceso en producción y exportaciones

El débil inicio de año también se trasladó al frente externo. Las exportaciones de minerales no metálicos sumaron US$ 999 millones, registrando una caída de 4,7% respecto al año anterior, en un contexto de presión sobre precios y menor dinamismo en algunos mercados internacionales.

A pesar de representar alrededor del 2% del valor total de las exportaciones mineras, este segmento cumple un rol estratégico al abastecer insumos esenciales para sectores como la construcción, la manufactura y la industria en general.

Expectativas de recuperación para 2026

Pese al retroceso inicial, el sector mantiene perspectivas positivas para el resto del año. En 2025, la producción de minería no metálica alcanzó 77,8 millones de toneladas, impulsada principalmente por la mayor explotación de piedra caliza, lo que sienta una base para la recuperación.

Desde el Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet) señalan que la actividad podría retomar su crecimiento en 2026, apoyada en la reactivación de la demanda interna y el impulso de sectores vinculados como infraestructura y construcción.

En ese escenario, el principal reto será consolidar esta recuperación y revertir las caídas registradas en los primeros meses del año, en un contexto donde la inversión pública y privada jugará un rol determinante.