Las bolsas estadounidenses avanzan hacia su mejor trimestre desde 2020, aunque la salida de capital institucional y los riesgos de sobrevaloración generan cautela entre inversionistas.
El panorama financiero global cierra un trimestre de contrastes significativos, marcado por una volatilidad exacerbada por tensiones geopolíticas en Oriente Medio y una reconfiguración de las estrategias de inversión institucional. Mientras los mercados bursátiles estadounidenses han sumado 590 mil millones de dólares en una sola sesión y se perfilan hacia su mejor trimestre desde 2020 con alzas del +14% en el S&P 500, la realidad subyacente muestra señales de alerta: 7 de cada 10 indicadores de techo de mercado han sido activados. En el ámbito cambiario, el yen japonés se desploma a niveles de 1986, superando incluso los puntos críticos de intervención de 2024, mientras que, en Europa, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, propone un nuevo paradigma de «volver a lo básico» en la política monetaria.
En cuanto a las grandes capitalizaciones y sectores, la jornada bursátil muestra un comportamiento robusto en los índices estadounidenses, donde el US500 avanza un 0,80% y el US100 escala un 1,82%. No obstante, el sector de las criptomonedas enfrenta presión, con Bitcoin cerrando por debajo de su media móvil de 200 semanas por primera vez desde 2023 y cotizando cerca de los 58,600 dólares tras liquidaciones de posiciones apalancadas por 320 millones de dólares. Paralelamente, la presión sobre las tecnológicas es evidente, aunque el Nasdaq 100 sigue con un desempeño trimestral histórico, los fondos de cobertura han reducido agresivamente su exposición a acciones estadounidenses (cayendo a un mínimo histórico de -20% frente al MSCI ACWI) en favor de una sobreponderación récord en los mercados asiáticos.
Los cierres de los mercados confirman este optimismo en los índices occidentales: el IBEX35 (+0,44%), el CAC40 (+0,44%), el Kospi (+0.97) y el Nikkei (+0,98%) muestran desempeños positivos, mientras que el índice China50 destaca con una ganancia del 1,33%. Por el contrario, el HSI registra una caída del 0,63%. En los mercados de commodities el WTI y Brent se mantuvieron neutros sobre los $69 y $73 respectivamente y en materias primas, el oro (XAUUSD) sube un 0,13% y la plata (XAGUSD) muestra un repunte de 1.8%, aunque el oro se encamina hacia su mayor descenso trimestral en 13 años.
A mi juicio, el mercado está ignorando deliberadamente los riesgos estructurales a corto plazo, priorizando el optimismo técnico y los avances por encima de la realidad económica o esos indicadores de sobreextensión en los índices. La clara divergencia entre la euforia desmedida por la inversión en Inteligencia Artificial y la fragilidad del consumo, evidenciada por datos de confianza del consumidor que se situaron en 91,2 frente a una previsión de 94,4, sugiere frente a algún catalizador negativo la corrección técnica advertida por Bank of America podría materializarse. Para las siguientes jornadas, la cautela debe ser la norma, la asimetría en los flujos de los fondos CTA y la intensa presión de venta al cierre de mes exigen una gestión de riesgo sumamente estricta, especialmente en aquellos activos que han acumulado euforia trimestral sin un sustento fundamental sólido.
Laura Torres, Directora de Inversión IMB Capital Quants




