La sesión bursátil de este viernes estuvo marcada por un giro macroeconómico histórico, donde el optimismo global se impuso ante la inminente firma del Memorando de Entendimiento de Islamabad entre Estados Unidos e Irán, un acuerdo de paz mediado por Pakistán que cuenta con un 80% a 85% de probabilidad de sellarse este fin de semana o el lunes. Donald Trump validó el impulso al declarar el fin de la guerra y la cancelación de nuevos ataques, lo que propició un desplome del 2.2% en el crudo Brent por debajo de los 87 dólares ante la proyectada reapertura y levantamiento del bloqueo en el Estrecho de Ormuz. Este alivio en la prima de riesgo geopolítico y energético disipó los temores de estanflación global, coincidiendo con datos macroeconómicos positivos en Estados Unidos, donde el Sentimiento del Consumidor de la Universidad de Michigan sorprendió al alza en 48.9 puntos y las expectativas de inflación a un año se moderaron al 4.6%, impulsando un fuerte rally de confianza en las mesas de dinero.
En el terreno corporativo, la jornada quedó grabada por el histórico y exitoso debut de SpaceX ($SPCX); la firma de Elon Musk abrió con un valor inicial de 1.96 billones de dólares y cerró disparándose un 25% frente a su precio de OPI de $135, consolidándose como la séptima empresa más valiosa del planeta y un imán masivo de liquidez en Wall Street. Este hito eclipsó la nota amarga del sector tecnológico, donde Adobe sufrió un duro revés al caer -7% por debajo de su media móvil de 200 días con su mayor margen desde la crisis financiera de 2008, mientras el Nasdaq 100 ejecutaba un reequilibrio en firmas como Rocket Lab y CoreWeave, y expulsando a Charter y Zscaler. Como reflejo de esta reconfiguración de carteras y el desarme de coberturas defensivas, Wall Street cerró en verde con el Nasdaq liderando las ganancias (+0.82%), seguido por el Dow Jones (+0.70%) y el S&P 500 (+0.56%), mientras que en Europa el IBEX 35 español lideró las alzas europeas con un impresionante avance del 2.59%.
Desde mi perspectiva, el fuerte retroceso de las materias primas energéticas e industriales valida que las recientes presiones inflacionarias obedecían a un choque de oferta y no a un sobrecalentamiento estructural de la economía, despejando el camino para los activos de riesgo. Para las próximas jornadas, se espera que los índices estadounidenses extiendan el rally de alivio técnico y busquen perforar nuevos máximos históricos el lunes, siempre y cuando se concrete formalmente la firma del tratado de paz durante el fin de semana. No obstante, será importante no caer en la complacencia; el debut de la negociación de opciones de SpaceX el próximo martes introducirá una volatilidad inédita en la estructura del mercado, al tiempo que las advertencias restrictivas de miembros de la banca central como Kazimir del BCE, quien recordó que la misión de subir las tasas aún no ha terminado sugieren que la resiliencia de las bolsas será puesta a prueba si los datos inflacionarios de la segunda mitad de junio vuelven a presionar los rendimientos soberanos.
Laura Torres, Directora de Inversiones IMB Capital Quants




