El índice de miedo y codicia sube a 32 puntos mientras los mercados reaccionan a datos mixtos en EE.UU., señales de la Fed y fuertes movimientos en acciones tecnológicas y commodities.
La jornada financiera de hoy estuvo marcada por cierta cautela global persistente, aunque con un matiz importante, donde el Índice de Miedo y Codicia, situándose en 32/100, muestra una ligera mejoría en el sentimiento del mercado frente a niveles de pánico más agudos, lo que sugiere que, pese a la incertidumbre, los inversores están encontrando razones para no capitular. Este comportamiento se vio reforzado por indicios de fortaleza económica que ayudaron a las acciones a recuperarse de los mínimos de la sesión, apoyados además por las declaraciones del presidente de la Fed, Kevin Warsh, quien señaló que los riesgos de inflación se han atenuado. Este optimismo cauteloso ocurre mientras el mercado digiere datos macroeconómicos mixtos en Estados Unidos, como el empleo ADP (98 mil) por debajo de las expectativas y los PMI manufactureros (ISM 53,3; S&P 53,9) que confirmaron un enfriamiento en la actividad productiva. En el Foro de Sintra, figuras clave de la Fed, BCE, BoE y BoC debatieron sobre la gestión de balances sin asfixiar el crecimiento ante la disrupción de la inteligencia artificial.
En el plano empresarial, los movimientos de hoy dejaron al descubierto la enorme brecha que existe ahora mismo en el mercado, no a todas las empresas les está yendo igual, y esa diferencia se nota cada vez más, mientras Meta se disparó más de un 10% impulsada por su visión de infraestructura para la IA, Walmart sufrió un desplome significativo hasta niveles no vistos en el año. Asimismo, SpaceX captó la atención al mostrar a los inversores un prototipo del nuevo dispositivo de IA de Elon Musk que utilizaría un chipset Qualcomm Snapdragon, lo que brindó un impulso adicional a las acciones de Qualcomm. Estos contrastes se suman a eventos como los planes de despidos en Microsoft, evidenciando un mercado que está premiando de forma extremadamente selectiva a los ganadores tecnológicos. En el cierre, vimos una divergencia marcada, mientras el US500 (+0,10%) y el US30 (+0,11%) lograron terminar en verde, el US100 cayó un 1,48%, reflejando una rotación sectorial y la presión sobre las valoraciones ante las dudas sobre el ciclo económico. Mientras tanto, los mercados bursátiles en Europa y Asia cerraron la jornada con números rojos. En contraste, los metales preciosos mostraron resiliencia, tanto el oro como la plata registraron ligeros avances del 0.67% y 0.98% respectivamente. Por su parte, el Bitcoin logró reponerse tras las caídas recientes, subiendo un 2.30% y alcanzando nuevamente la marca de los 59,800.
Desde mi perspectiva, lo que estamos presenciando es un mercado tratando de encontrar un nuevo equilibrio, alejándose de la narrativa agresiva que dominaba Wall Street hace semanas. Aunque la ligera disminución del miedo es una señal positiva, sigo viendo una vulnerabilidad peligrosa en la desconexión entre la euforia por la IA y la realidad de un mercado laboral que, según los indicadores de la Fed de Chicago, podría mostrar un aumento en el desempleo de junio y que tiene expectativas de nuevos empleos (NFP) muy por debajo del dato previo. Para los próximos días, considero que el S&P 500 está testeando su resiliencia; si los datos de empleo del viernes sorprenden a la baja, el mercado incluso podría interpretarlo no como una señal recesiva, sino como una excusa para que la Fed pivote hacia una postura menos restrictiva. Será importante, no dejarse llevar solo por la estacionalidad históricamente alcista de julio, ya que el riesgo de un error de política sigue latente.
Laura Torres, Directora de Inversiones IMB Capital Quants




