La infraestructura operada por COSCO SHIPPING Ports incorpora automatización, red 5G y capacidad para recibir grandes embarcaciones, reforzando el papel del Perú como nuevo eje logístico del Pacífico.
El megapuerto de Chancay se consolida como una de las principales apuestas de infraestructura logística del Perú y un nuevo punto estratégico para el comercio marítimo internacional. Operado por la compañía china COSCO SHIPPING Ports Limited, el terminal destaca por incorporar tecnología avanzada que busca elevar la eficiencia operativa y posicionar al país dentro de las principales rutas comerciales del océano Pacífico.
La infraestructura funciona bajo el concepto de “Smart Port” o puerto inteligente, integrando una red 5G para la coordinación de operaciones en tiempo real, grúas automatizadas y vehículos eléctricos autónomos para el traslado de contenedores. Estas herramientas permiten optimizar procesos, reducir tiempos operativos y mejorar la productividad frente a los modelos tradicionales de la región.
Además, el terminal cuenta con sistemas tecnológicos orientados a la seguridad y trazabilidad de la carga, como reconocimiento facial y dispositivos de identificación por radiofrecuencia. Estas soluciones fortalecen el control de accesos y operaciones, convirtiendo a Chancay en uno de los complejos portuarios con mayor nivel de digitalización en América Latina.
Una nueva conexión comercial con Asia-Pacífico
Uno de los principales atributos del megapuerto es su ubicación estratégica en la costa peruana. La profundidad de su bahía permite recibir buques portacontenedores de gran capacidad, capaces de movilizar hasta 24 mil contenedores por viaje, una característica que amplía las posibilidades del Perú para integrarse a las principales cadenas logísticas globales.
El proyecto también apunta a fortalecer la conexión comercial entre Sudamérica y los mercados de Asia-Pacífico, especialmente con economías como China, Japón y Corea del Sur. La reducción de tiempos de transporte hacia estos destinos representa una ventaja para los exportadores, al disminuir costos logísticos y mejorar la competitividad de los productos peruanos y regionales.
Con la entrada en operación del terminal, los tiempos de traslado hacia Asia podrían reducirse de aproximadamente 40 a 28 días, debido a una ruta más directa y con menor dependencia de escalas intermedias. Este cambio modifica la dinámica del comercio marítimo en la región y abre nuevas oportunidades para empresas vinculadas a minería, agroexportación e industria.
Chancay impulsa la transformación del mapa portuario regional
El desarrollo del megapuerto también genera presión competitiva sobre otros terminales del Pacífico sudamericano. En Chile, por ejemplo, la expansión de Chancay plantea nuevos desafíos para puertos como Puerto de San Antonio y Puerto de Valparaíso, que deberán avanzar en procesos de modernización para mantener su participación en las rutas comerciales internacionales.
La capacidad de Chancay para atender embarcaciones de mayor tamaño y operar con sistemas automatizados está llevando a navieras y operadores logísticos a evaluar nuevas rutas y esquemas de distribución en la costa del Pacífico.
En este escenario, el Perú busca convertir al megapuerto en un nodo logístico regional, aprovechando su ubicación geográfica y su capacidad tecnológica para atraer mayores flujos comerciales e inversiones vinculadas al transporte y la infraestructura.




