La crisis del Sistema de Salud colombiano se ha instalado como uno de los temas centrales de la campaña presidencial. A pocos días de las elecciones presidenciales del próximo 31 de mayo, representantes políticos debatieron sobre las posibles soluciones.
Roy Barreras (La Fuerza), Sergio Fajardo (Dignidad & Compromiso) y Claudia López (Una nueva Historia), participaron del conversatorio presidencial “La salud, una causa que nos une”, con el fin de debatir sobre el futuro de la atención sanitaria en Colombia. A la cita no asistieron los otros candidatos Paloma Valencia (Centro Democrático), Iván Cepeda (Pacto Histórico) y Abelardo de la Espriella (Defensores de la Patria), también invitados al encuentro.
El debate, organizado por todos los representantes del sector salud, se centró en asuntos que hoy concentran gran parte de la preocupación pública: la situación financiera del sistema, el papel de las EPS (Entidades de Prestación de Servicios), el acceso a medicamentos, la salud en zonas rurales, las condiciones laborales del talento humano y la financiación de la Unidad de Pago por Capitación (UPC).
El contexto en el que se produce esta discusión es especialmente complejo. El Sistema de Salud colombiano atraviesa una etapa marcada por tensiones financieras, dificultades en la entrega de medicamentos, cuestionamientos al funcionamiento de las Entidades Promotoras de Salud (EPS) y problemas de sostenibilidad. A ello se suma el debate generado por la reforma sanitaria impulsada por el Gobierno y las preocupaciones derivadas del traslado masivo de usuarios entre entidades, lo que ha incrementado la presión sobre la capacidad de respuesta del sistema.
Uno de los puntos destacados del conversatorio fue la coincidencia entre los participantes en torno a varias ideas: la necesidad de una transformación estructural, el fortalecimiento del acceso sanitario y la aplicación de mayores controles frente a casos de corrupción.
Roy Barreras mantuvo una postura especialmente crítica con la situación actual del sistema. Durante su intervención afirmó que el actual modelo se había debilitado y llegó a advertir que el país tendría dificultades para responder a una nueva emergencia sanitaria de gran magnitud.
Entre sus propuestas económicas destacó el pago de deudas a clínicas mediante mecanismos de titularización, la creación de una cuenta única de auditoría entre EPS, IPS y clínicas, y el desarrollo de un Banco de la Salud cuyos rendimientos contribuyan a financiar el propio sistema.
Barreras también defendió un modelo mixto, con participación pública y privada, basado en la Ley Estatutaria de Salud. Además, planteó la formalización laboral de cerca de 400.000 trabajadores y la creación de incentivos para atraer especialistas a zonas rurales.
Por su parte, Sergio Fajardo adoptó un tono más orientado a la gestión y las soluciones prácticas. Aunque señaló haber tenido experiencias positivas con el sistema, criticó decisiones administrativas y subrayó la necesidad de mejorar la gestión institucional.
Entre sus prioridades destacó la creación de un “puesto de mando presidencial” durante los primeros cien días de Gobierno para revisar y ordenar las cuentas del sistema sanitario.
Claudia López centró parte de su intervención en la necesidad de recuperar la estabilidad y la capacidad operativa del sistema sanitario, defendiendo un enfoque basado en la gestión eficiente y en el acceso efectivo de los ciudadanos a los servicios de salud.
La candidata insistió en que la prioridad debe situarse en garantizar la atención a los pacientes por encima de la confrontación política y apostó por reducir las desigualdades territoriales que siguen afectando a numerosas regiones del país.
Más allá de las diferencias políticas, el encuentro reflejó un consenso, donde los candidatos coinciden en que la salud se ha convertido en una de las principales preocupaciones ciudadanas y será uno de los temas que previsiblemente marcará la agenda política del próximo Gobierno colombiano.





